<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914</id><updated>2012-02-16T03:15:39.881-08:00</updated><title type='text'>NOVENA</title><subtitle type='html'>Un nuevo vinculo que nos permite seguir compartiendo todas nuestras viejas y nuevas experiencias.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>22</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-8926222368233127443</id><published>2007-12-20T08:14:00.000-08:00</published><updated>2007-12-20T08:26:10.825-08:00</updated><title type='text'>Lo imposible es a veces lo nunca intentado</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Carlos Quiroga Treviño:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes y así pudieron ir mar adentro todavía más lejos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que les tomaba regresar a la costa a entregar el pescado. Si el viaje redondo tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A los japoneses no les gusta el sabor del pescado cuando no es fresco...Para resolver este problema, las compañías pesqueras, instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Además los congeladores permitían a los barcos ir aún mas lejos y por más tiempo. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el pescado fresco, y no les gusto el pescado congelado. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El pescado congelado se tenía que vender más barato....Así que las compañías instalaron tanques para los peces en los barcos pesqueros. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques,mantenerlos vivos hasta llegar a la costa de Japón. Pero, después de un poco de tiempo, los peces dejaban de moverse en el tanque. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Estaban aburridos y cansados pero vivos. Desafortunadamente, los japoneses también notaron la diferencia del sabor. Porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor 'fresco-fresco'. Los japoneses prefieren el sabor de los peces bien vivos y frescos, no el de los peces aburridos y cansados que los pescadores les traían...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cómo resolvieron el problema las compañías pesqueras japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco? Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tan pronto como alcanzas tus metas; Tales como empezar una nueva empresa, pagar tus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea. Tal vez pierdas la pasión. Ya no necesitarás esforzarte tanto, así que solo te relajas. Experimentas el mismo problema que las personas que se ganan la lotería, o el de aquellas personas que heredan mucho dinero y que nunca maduran, o el de las personas que se quedan en casa que se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como el problema de los pescadores japoneses, la mejor solución es sencilla. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50. 'Las personas prosperan, extrañamente más, solo cuando hay desafíos en su medio ambiente'. Hubbard escribió en su libro -Los beneficios de los desafíos- 'mientras más inteligente, persistente y competente seas, más disfrutas un buen problema'.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si tus desafíos son del tamaño correcto, y si poco a poco vas conquistando esos desafíos, te sientes feliz. Piensas en tus desafíos y te sientes con energía. Te emociona intentar nuevas soluciones. Te diviertes, ¡te sientesvivo! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así es como los peces japoneses se mantienen vivos: para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras todavía ponen a los peces dentro de los tanques en los botes pesqueros. Pero ahora ellos ponen también ¡un TIBURÓN pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos... ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!!En lugar de evitar los desafíos, brinca hacia ellos y dales una paliza. Disfruta el juego. Si tus desafíos son muy grandes o son demasiados, nunca te rindas. El fracaso te cansará aún más. Mejor, reorganízate. Encuentra la determinación, la información, el conocimiento y la ayuda que requieras.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando alcances tus metas, proponte otras mayores. Una vez que satisfagas tus metas familiares, busca alcanzar las metas de tu grupo, tu comunidad,hasta de la humanidad completa. Nunca crees el éxito para luego acostarte sobre él. Tu tienes recursos,habilidades y capacidades para lograr lo que te sueñas, para hacer la diferencia, para lograr el cambio que te propones.Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre ¡qué tan lejos realmente puedes llegar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-8926222368233127443?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/8926222368233127443/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=8926222368233127443&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8926222368233127443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8926222368233127443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/12/lo-imposible-es-veces-lo-nunca.html' title='Lo imposible es a veces lo nunca intentado'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-5904608189581735671</id><published>2007-12-05T06:57:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T07:00:26.857-08:00</updated><title type='text'>De nàufragos y naufragios</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Maribel Rodríguez:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Algunas veces la vida te enfrenta a uno de esos cambios radicales que pasan siempre por el desamparo del naufragio. Y es que desde tiempos inmemoriales el naufragio representa ese peculiar deber humano de enfrentar, cada uno en la solitaria embarcación de su vida, las tormentas y tempestades de su espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por paradójico que parezca, quien enfrenta una aventura así, ya no va a la deriva. Por el contrario: Su vida adquiere rumbo y los vientos más violentos, ni lo arrastran ni lo agitan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un náufrago pasa por el mayor acontecimiento de la conciencia: Dejar de ser un ser humano más, para ser únicamente sí mismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Naufragar es, en el rico lenguaje de los mitos, requisito para SER plenamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al regresar del mar, el náufrago declara: SOY. No necesita más títulos. Quien se ha enfrentado a sus tormentas sabe quien es y lo que vale, sin recurrir a las estridentes muletas (currículum, posesiones, oficinas, títulos, etc.) que el ego ha creado para darse aires de grandeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Nietzche: “Sólo quien no ha tenido naufragios, ni horas silenciosas para enfrentarse a sí mismo, puede darse el lujo de la estridencia o el monólogo”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-5904608189581735671?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/5904608189581735671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=5904608189581735671&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5904608189581735671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5904608189581735671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/12/de-nufragos-y-naufragios.html' title='De nàufragos y naufragios'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-7230574691437798414</id><published>2007-12-05T06:40:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T06:43:17.823-08:00</updated><title type='text'>En la identidad...... la diferencia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Maribel Rodríguez&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando intentaste explicarme, con ese estilo rebuscado, sutil pero poco claro que te caracteriza, por qué no deberíamos seguir viéndonos, no te entendí. Realmente pensé que habías usado el argumento más fácil para terminar un conato de relación con alguien que, aún pareciéndote atractiva físicamente, no te causaba ninguna otra emoción. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quizá haya algo de eso, no me atrevo ya a dudarlo. Sin embargo después de leer lo que has escrito, entonces me doy cuenta que realmente somos diferentes. Muy diferentes. No es sólo la forma de vestir o de hablar. Tampoco la zona en que vivimos cada uno de nosotros, ni el coche que usamos. Ni siquiera la gente o los lugares que frecuentamos. Es mucho, mucho más que eso… y también muchísimo menos que eso que piensas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Creo que es una cuestión de identidad. Pero no en el sentido estricto de la palabra, sino en un sentido global. No es sólo lo que eres, sino lo que representas… para ti y para la gente que te rodea. En otras palabras: Es lo que has hecho a lo largo de tu vida para crear esa identidad, que además es una imagen ¡Eso sí… tal cual las imágenes que creamos de los santos! Nadie sabe si fueron así... ¡Pero es así como los imaginamos! Y entonces se convierten en una especie de verdad. Así eres tú.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con todo, me queda la duda: No sé si esa imagen de tu identidad, o esa identidad imaginada, es el final o parte del trayecto; de esa tu peculiar forma de vida que te has empeñado en construir. No sé si sea verdad que has pagado un precio por ello, o si has pasado por encima de todo con tal de hacerlo. El caso es que así lo decidiste: No hoy, ni hace un mes cuando por alguna extraña razón me buscaste… y me encontraste. Hoy hablas de diferencias… y yo también.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es evidente, para quienes te conocimos hace 26 años, que esa imagen que hoy proyectas a la vida no ha sido siempre la misma. Aunque digas que siempre quisiste ser lo que eres hoy… no. ¡No es verdad! Hace 13 años no te parecías en nada al que eres hoy. ¡Tampoco sé quién querías ser entonces! Aunque para entender lo que me pasó contigo, no tiene sentido ir hasta el allá. ¿O sí?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El ser humano de hoy, ese que me dijo: — Veme a mí… y vete a ti ¿No te das cuenta de la diferencia? Ése que, quitando el sarcasmo y la descalificación, trató de explicarme esa diferencia, realmente es diferente… ¡sí! Diferente a mí y al que yo conocía. ¡Bueno, es un decir que lo conocía! La verdad es que nunca te conocí: Ni antes… ni ahora. Pero… sí: Eres diferente.&lt;br /&gt;Después de leerte no me quedó la menor duda de lo alejados que estamos. ¡Claro que entiendo lo que escribes! Pero lo entiendo racionalmente… no existencialmente. No entiendo tu motivación. No sé qué te hace vivir y escribir como lo haces. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quizá aún habiéndome puesto unos trapos, como dices, y habiéndome ido en microbús al primer festival de arte anticapitalista, todos se habrían dado cuenta de mi impostura. Aún con un disfraz impecable y con un tono de voz distinto, no habría podido pasar por uno de ellos… por uno de ustedes… por uno como tú. No sé en qué radica pero, querido, ¡Sí somos diferentes y ni con disfraces podríamos acercarnos!&lt;br /&gt;Y somos diferentes porque, después de leerte, me doy cuenta que yo nunca podría haber captado, como tú, el sentimiento de un ser humano que al salir de su país y convertirse en “emigrante”, pierde su calidad y esencia de humano. ¡No! ¡Yo nunca hubiera podido hacer sentir a alguien lo que sentí después de leerte! ¡Nunca y ésa sí es una gran diferencia! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por eso te digo: No sólo nos vestimos y vivimos de forma diferente: Sentimos y transmitimos lo que sentimos también de forma distinta, y eso ¡Es imposible cambiarlo! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¡Sí! Sí me puedo poner unos trapos, subirme al micro, llegar al centro de Tlalpan y echarme unos tequilas con tus cuates. ¡Pero no puedo sentir, ni vivir como tú! ¡Ésa es la gran diferencia! Y seguramente tienes razón: Sólo con verme y oírme, cualquiera de los que comulgan con tu forma de pensar, estaría de acuerdo en que soy la viva representación de todo lo que repudias desde lo más profundo de tus entrañas y que no es importante para ti. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;¡Sí! Somos LA DIFERENCIA, lo desigual, una emulsión agua y aceite que, si se agita con fuerza, parece que se mezcla, pero que, en reposo, regresa a su estado natural: Cada uno por su lado y no hay unión posible. ¡Es así y punto! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A veces pasa: Aún asumiendo la imposibilidad de integrarse, de acoplarse, te llama la atención ese estado diferente. Vas y te acercas. Y mueve el sistema lo suficientemente fuerte como para  que se emulsione, hasta que para la sacudida y todo regresa a su estado anterior. También yo: La diferencia es que yo no me di cuenta de la DIFERENCIA. De esa diferencia en la identidad de cada uno.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-7230574691437798414?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/7230574691437798414/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=7230574691437798414&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7230574691437798414'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7230574691437798414'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/12/en-la-identidad-la-diferencia.html' title='En la identidad...... la diferencia'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-7568561641249393897</id><published>2007-12-05T06:36:00.000-08:00</published><updated>2007-12-05T06:39:51.352-08:00</updated><title type='text'>Lo tuyo</title><content type='html'>Por Maribel Rodríguez:&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Un amigo mío me dijo —en total desacuerdo con el dicho de otro amigo, hoy difunto: — No mi reina, lo tuyo, lo tuyo, son las historias, la fantasía. No las historias fantásticas. La fantasía. Ésa que te hace desaparecer del presente para transportarte a cualquier lugar, al que tú quieras… corazón. Al mismísimo centro de la tierra. Porque tus historias tienen que ver con eso: Con la tierra. No sé si por profundas, o por oscuras, pero esas historias, las tuyas, me hacen irme a donde tú quieras. Me transportan. ¡No perdón! Me transforman. Me hacen ¡Noooo, no, no es cierto! Me haces. Me conviertes en lo que tú quieres. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Y continuó: — Pero no eres tú. Son tus historias. Por eso, mi reina, lo tuyo, lo tuyo, son las historias, pero no cualquier historia, tus historias, las que tú inventas cada vez que te veo. Cada vez que te siento, afuera y adentro. ¿Cómo iba a imaginarme que tu verdadera magia no era tu cara, ni tus pechos, ni tus dientes, ni tu sonrisa, ni aquella mitología que te rodeaba cuando te conocí? ¿Cómo saber que tu verdadera magia era precisamente eso? No la magia, sino la imaginación, tu imaginación, tu fantasía, tus historias. La verdadera tú no era la Diosa inalcanzable que todos pensaban. La verdadera tú era la encantadora. Sí. Por tu encanto. Pero el que sale de tu boca, el que brota de tus dientes como piedras mágicas. Esas son las cosas que de verdad encantan… las que me han encantado. Las que me tienen imantado. Pegado a tu boca vamos. ¡Eso!    A tu boca, porque… nada me hechiza como tu boca. No sólo tus besos (que también) pero eso que me dice tu boca, lo que me inventa tu boca, lo que me haces creer, lo que cada vez que te oigo me asusta, porque la “terca realidad” es y punto. Pero tú, tú no eres realidad. Eres fantasía. Igual que tus historias. En realidad todavía no sé si existes o te inventaste en una de tus fantásticas historias y me incluiste a mí… para reinventarme. Para hacerme dar ese salto (que tampoco sé si es real) que no sé a dónde puede llevarme, porque ¡Contigo nunca se sabe si estás en la vida real o en una de tus historias! No sé si dar el brinco porque tampoco sé qué parte es: Sí de éste lado o del otro. No del tuyo, del de los magos, sino del mundo de “Nunca jamás”.  Claro que me da miedo, por que si salto y me quedo con los piratas y Peter Pan ¿Cómo me regreso? ¿Me vas a regresar tú? ¿Y si no puedo? ¿Y si no quiero? ¿Y si a pesar de todo me haces un personaje de tu historia y yo ya no puedo ser el protagonista de la mía? Es decir, de la que también me inventé, pero yo, nadie más. ¿Y que hago ahora contigo? ¿Me quedo adentro de tu historia? Esta nueva, esta que todos los días inventas, porque así es, literalmente, la de hoy no tiene nada que ver con la de hace veinte días, ni con la de hace dos semanas, ni con la del Lunes, mucho menos con la de ayer. ¿Qué hacer contigo? ¿Dejarte con lo tuyo, lo tuyo, es decir con tus historias? ¿Dejarme sumergir, volver a salir, respirar, huir, detenerme, correr, volverme conejo y salir de la chistera, u ogro, como Sherek y cambiar los cuentos de hadas, o de plano dejar que me conviertas en “el príncipe azul que yo soñé”, y dejar que me hagas y me deshagas en tus historias?   ¡Yo no lo sé! Lo único que sé es que lo tuyo, lo tuyo, “mi reina”, son las historias, las tuyas, las que salen de tu boca, ésa que quisiera a mi lado todas las noches, aunque solo fuera en una de tus historias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* A ese querido amigo que dice que lo mío, lo mío… son las historias… las fantasías: Merlina&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-7568561641249393897?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/7568561641249393897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=7568561641249393897&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7568561641249393897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7568561641249393897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/12/lo-tuyo.html' title='Lo tuyo'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-5480846726209747074</id><published>2007-11-06T14:58:00.000-08:00</published><updated>2007-11-06T15:04:39.685-08:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CAPITULO VIII&lt;br /&gt; (ultimo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran cruzada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El espíritu humano huye ante la ruptura histórica,&lt;br /&gt;y así ésta toma en las religiones la forma de una catástrofe,&lt;br /&gt;(Apocalipsis cristiano, destrucción de la humanidad&lt;br /&gt;al termino de cada era o sol azteca).”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mesías, cruzadas, utopías.&lt;br /&gt;Jacques Lafaye.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ciudad de México, 7 de septiembre del 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la mañana del día siguiente, Fernando Manrique tendría un importante número de reuniones de consejo directivo, una de ellas estaba directamente relacionada con la próxima audiencia que tendría el 15 de septiembre con el recién electo Presidente de la República. La audiencia de prácticamente una hora, sin contar el tiempo que el presidente le otorgaba en un desayuno privado, le daban la oportunidad de explicar con todo detalle cada una de sus iniciativas; sabía que si lograba captar su interés y posterior compromiso, las iniciativas serían incorporadas por las dependencias del ejecutivo federal en el programa de acción inmediata que ya había anunciado con gran penetración, inteligencia y cobertura a la ciudadanía, no en balde en los últimos dos meses posteriores a la elección, el equipo –considerado como el mejor por mucho tiempo por nacionales y extranjeros—al que se le había encargado la elaboración del plan, había desplegado un enorme esfuerzo a lo largo de todo el país, tomando la opinión y teniendo el consenso de todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso de la Unión, el compromiso de los empresarios, la palabra del campesino y obrero mexicano y de los ciudadanos en general. Había una gran esperanza en ese programa anunciado; en esencia, el programa le había devuelto a la sociedad civil la posibilidad de organizarse para superar sus más apremiantes necesidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que Fabián Díaz –secretario particular del Presidente Electo—le haya entregado oportunamente la historia de “El Sexto Sol”, así será mas fácil que se involucre, sin duda que es de su interés la superación de la pobreza, lo reflejó la sensibilidad y certeza de sus propuestas cuando hacía campaña política, estoy seguro de que no nos defraudará, pensó lleno de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero se trata solo de programas?, se preguntó sinceramente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No, claro que no!, basta ver como nos comportamos cada día – y cabeceo como negando su participación en su inusitado arranque de furia de apenas unos días atrás—para saber que estamos rotos en la raíz, en lo fundamental, en el espíritu. ¿Dónde extraviamos nuestra consistencia como raza?, se repetía consternado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ciudadanos israelíes, alemanes, japoneses, ingleses, norteamericanos se mantienen en el liderato mundial, ¿a que se debe?, A que su esencia como pueblo permanece intacta; su devenir histórico si bien en extremo difícil no ha sido motivo suficiente para que su espíritu escape, al contrario, se ha fortalecido. La recuperación de Alemania, Japón y la Inglaterra de la posguerra le daban certidumbre a sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con suavidad acercó su mano al pulido escritorio de madera y lentamente deslizo la mano hasta un botón oculto en la base de la cubierta con la cual llamo a su asistente personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta de su lujosa oficina se abrió y apareció Margarita, a quién tan solo le indico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llame por favor a Jorge, dígale que le espero en el garaje privado y que vaya para allá sin enterar de esto al jefe de seguridad, quiero completa discreción en el mensaje, le dijo mirándole fijamente a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Margarita salió presurosa mientras Fernando se dirigió al perchero para tomar su chaqueta y salir a esperar a Jorge; había decidido salir a la ciudad y enterarse personalmente de cómo vivían día a día los mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas iba cruzando la puerta cuando Margarita llegó acompañada de Jorge, e interponiéndose entre ellos le dijo: Señor llamaron para confirmar su desayuno con el señor Presidente, confirmaron para el 15 de septiembre a las 8 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando le sonrió y continúo su camino hacia el vehículo, sus ojos brillaban intensamente, ahora era un ser íntegro con espíritu renovado, sabía que su nueva energía provenía de reconocerse tanto en el vector Ehécatl como en el vector Manuel de Mendoza. Poseía una enorme sensibilidad para apreciar y respetar la naturaleza así como de una enorme determinación para alcanzar sus propósitos y privilegiar sobre todo la dignidad y libertad del hombre, como Manuel de Mendoza, pensaba. Pero sobre todo tenía una enorme voluntad y determinación para alcanzar desde una vez por todas desde su privilegiada posición económica y con ayuda del gobierno de la república, a través de una gran cruzada, detener y revertir el crecimiento e intensidad de la pobreza y marginación, y como gran empresa, recuperar la dignidad y espíritu de los mexicanos del siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al automóvil, Jorge le solicito le indicara la ruta a seguir, Fernando tan solo le indicó.&lt;br /&gt;Al centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por donde prefiere que nos vayamos?, ¿por el segundo piso?, inquirió Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ningún lado, es mas, por favor préstame uno de tus “pants” con todo y tenis y gorra, anda ve de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estupefacto Jorge no salía de su asombro, era la primera vez en su ya largo servicio en esa casa que se le pedía algo semejante. Recuperando el aplomo hecho a correr para luego regresar con las prendas solicitadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando las tomó y se introdujo en la parte posterior del automóvil. Ágilmente empezó a deshacerse de sus ropas y sustituirlas por las recién traídas. Se colocó finalmente la gorra y le dijo a Jorge:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy a meter en la cajuela para cuando salgas nadie de afuera se percate de mi salida, te agradecería una absoluta discreción a lo que escuches, hagas o veas; me vas a dejar a tan solo unas cuadras de aquí, en la avenida donde se toman los transportes públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En seguida, el poderoso e influyente empresario mexicano de las comunicaciones se introducía furtivamente en la cajuela del flamante BMW, momentos después la reja electrónica se abría dejándole el paso libre; los enormes mastines corrían y ladraban alegremente tras el automóvil, ante la intriga del personal de seguridad que resguardaba la puerta; uno de ellos tan solo alcanzó a decir ingenuamente a su acompañante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como le quieren los perros del patrón al Jorge, mira nada mas como le siguen y le saltan. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El automóvil se deslizó rápidamente por las avenidas de la zona residencial, posteriormente enfiló hacia el norte por una concurrida avenida y poco después viró por un callejón donde se encontraba un enorme contenedor de basura, lentamente disminuyó la velocidad y se estacionó.&lt;br /&gt;Simulando tirar  algunas bolsas de basura, Jorge abrió la cajuela, de la cual ante su señal de “campo libre” emergió Fernando Manrique, quién de inmediato emprendió su caminar decidido hacia la principal avenida que justo enfrente, ruidosa, le esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaba hacia la avenida decidió jugar un poco con su imaginación al proponerse llegar al centro histórico de la ciudad a un trabajo imaginario, se le ocurrió suponer que trabajaría en una de las prestigiosas librerías que ahí se encontraban y que para llegar tenía que utilizar el transporte público más barato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió esperar pacientemente en la cómoda parada que recién se había instalado a la par de muchas otras en la ciudad y para su sorpresa, unos momentos después arribaba un autobús de servicio del gobierno que justo se detuvo frente a el. Al subir notó que el chofer era un hombre maduro de cerca de 60 años, quién para su asombro hacía su trabajo con gran profesionalismo y cortesía. En su avance, jamás excedía la velocidad permitida para este tipo de transportes y durante el recorrido esquivó o dejó pasar a los autobuses del transporte concesionado, que feroces rebasaban imprudentemente a los automovilistas  y se acercaban peligrosamente a las aceras para detenerse bruscamente y ganarle el pasaje al competidor mas cercano. La gente que iba en su interior  hacía verdaderos esfuerzos con piernas, abdomen y brazos para no caer de bruces ante los intempestivos arranques y frenados a que eran sujetos religiosamente todos los días. Su reloj marcaba las 8 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras observaba estas escenas se dio cuenta que en la esquina un grupo de agentes de tránsito intentaba infructuosamente que varios automovilistas respetaran las luces del semáforo. De nada servía el instrumento electrónico, la esquina estaba vuelta un verdadero caos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la ventana Fernando tan solo escuchaba que algún automovilista enfurecido, una vez liberado  de su temporal encajonamiento, lanzaba improperios al por mayor a los frustrados agentes de tránsito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el autobús se acercaba a la zona donde se observaba el mayor congestionamiento, Fernando empezó a distinguir como un grupo se arremolinaba alrededor de una enorme mancha roja que de inmediato supo se trataba de sangre. Cuando pasó frente a la escena pudo ver como los pequeños brazos de un niño se hallaban esparcidos por el suelo, su cuerpo hecho una masa sanguinolenta de carne y hueso daban a la decena una dimensión dantesca; el conductor de un camión repartidor de gas doméstico, responsable de la tragedia se notaba sumamente abatido; por el movimiento que hacían su boca y sus labios Fernando supo que decía, con lágrimas en los ojos: ¡No lo vi, perdóname Dios mío¡. A su lado, la desconsolada madre, una indigente sentada en la banqueta, no dejaba de observar los restos de su hijo, abrazando tiernamente sus ropas ensangrentadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando observó como un par de perros callejeros se acercaron temerosos al montículo de sangre y empezaron a lamerlo, a los cuales un enfurecido miembro del cuerpo de bomberos que ya resguardaba la zona, propinó secas patadas que los hizo huir despavoridos entre la arremolinada multitud. Cuando Fernando pasó frente al joven policía de quizás 18 años,  que trataba de contener la embestida de los automovilistas pudo notar que sus ojos enrojecidos derramaban copiosas lágrimas ante la escena de dolor que amplia se derramaba frente a sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que tenemos que proponer es un programa de largo plazo que atienda a los niños y a sus madres; de todos aquellos niños de nuestras ciudades y nuestros campos y que están sujetos a las privaciones y aislamiento que genera la pobreza. Que en lugar de deambular por las calles con sus madres en la búsqueda de un mendrugo con que alimentarse, se asombren con la maravillosa luz del conocimiento que se imparte en las aulas, con la panza llena, pensó. Con la tranquilidad que les da la certeza de que al día siguiente tendrán asegurados el alimento y la atención de su madre. Voy a integrar la propuesta de tal manera que en las proyecciones del México que queremos en el futuro se vea a las familias mexicanas con refrigerador lleno, lleno de víveres y esperanza para los que ahí se alimentan, con agradecimiento profundo a su patria que generosa les da la mano decididamente y que busca con ellos la reconciliación histórica que tanta falta nos hace, pensaba Fernando a la par de hacer algunas anotaciones en una servilleta de papel que había encontrado en una de las bolsas de su flamante chaqueta deportiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, los apoyos que diéramos los empresarios, sujetos a un escrupuloso y responsable ejercicio, podrían deducirse de impuestos o servir de base para generar alternativas en el pago de adeudos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “refri siempre lleno”, pensaba, era lo que de haberlo sabido hubiera planteado como propuesta en la reunión que tuve con el secretario de infraestructura y vías generales de comunicación. –El secretario de estado presidía el comité mexicano de una magna exposición internacional a realizarse en la ciudad de Francfort Alemania, en la que habían de desplegarse sendos pabellones de los países participantes, y se ofrecería a los paseantes una visión del pasado, presente y futuro de la nación respectiva—Recordaba como los espacios destinados al pasado y presente mexicano que habrían de montarse en la exposición se definían e instrumentaban con gran rapidez, no así el destinado al futuro, donde una gran gama de propuestas todas ellas ingeniosas se vertieron, pero ninguna como la que le llevaría en audiencia al Presidente Electo, la del “refri siempre lleno”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta debe ser enorme y articulada, pero con un solo objetivo: Detener el avance de la pobreza volcando la acción del Estado, de los empresarios y de la sociedad en su conjunto hacia la atención y satisfacción de las necesidades básicas de estos mexicanos. ¡La pobreza no debe ampliarse ni intensificarse más!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y por que no ir mas lejos aun?, les sugeriré a los presidentes de las cámaras y confederaciones hoteleras que analicen la propuesta de permitir que sus instalaciones en las playas puedan ser usadas por los niños mexicanos más pobres de manera gratuita y sin restricción alguna cuando tenga poca afluencia de turistas. Pensaba ilusionado que hasta los turistas extranjeros que generosamente se volcaban a sus playas lo entenderían. En el fondo, cualquier ser humano daría una fortuna por tener al momento de entregarle cuentas al creador una acción de esta naturaleza, la cual sin duda les permitiría tener serenidad y valor en la transición hacia la muerte eterna, con la tranquilidad que da el haber cumplido una noble misión, se decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿Cómo vamos a hacerle para que esto se mantenga y perpetúe en el tiempo? Pues con trabajo, se respondía en su intenso soliloquio. Este es otro de los temas que integran la agenda de los empresarios. Se puso de pie e inicio el descenso del autobús hacia la estación del tren subterráneo que le llevaría directo hacia el centro histórico de la ciudad de México.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la estación, en el andén donde abordaría el tren, no cabía una persona más; desde que empezó a descender por la escalera eléctrica observó como una enorme masa humana bloqueaba todas las salidas del tren que en ese momento arribaba. La gente al interior del vagón intentaba infructuosamente salir y en un esfuerzo igualmente frustrado, los de afuera no podían acceder al interior; los jaloneos, empujones y gritos no dejaban de verse  y escucharse, eran las 8:30 de la mañana y el ánimo de todas esas personas estaba contaminado por la ira y desesperación. Eran tan intensos estos sentimientos y estados de ánimo que no tardó en desatarse un a pelea entre dos obreros que trenzados a puñetazos resolvían sus diferencias matinales. Esto es lo que enfrentan día a día, pensó sensibilizado; aquí hay otra oportunidad de servir, hay que invertir en transporte masivo a como de lugar. Tenemos que llegar a los trabajos contentos, de buen humor, con enormes ganas de trabajar y salir adelante, pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un buen rato, --eran ya casi las nueve de la mañana--  los vagones empezaron a arribar a la estación cada vez con menos gente, y fue así como por fin pudo reanudar su viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir a la explanada del zócalo se detuvo por un momento, ante él se desplegaba la Plaza de la Constitución; al lugar desde niño lo consideraba como algo espectacular dada la inmensidad de su explanada y la sobriedad de sus edificios. Continuó dando rienda suelta a su imaginación ahora retrocediendo en el tiempo para situarse en la época cuando en la explanada que ahora pisaba, una enorme reja circular, que prácticamente la cubría en su totalidad, protegía la imponente estatua ecuestre de Carlos IV; pensaba convencido que la reja no hacía más que proteger a la imagen de algún acto vandálico por parte del pueblo, siempre en descontento y en desigualdad, rumiaba en sus más íntimos pensamientos. Continuando con su ejercicio mental eliminó la Catedral, el Palacio Nacional, y así sucesivamente todas las edificaciones del lugar hasta emerger el lago que antaño existía; lo olía, lo escuchaba, sin embargo, su cielo era gris y enrarecido por el humo y contaminación, tal y como estaba al momento del cataclismo Azteca, pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La protección del ambiente y el desarrollo armónico de la sociedad en torno a él les consideraba temas de alta prioridad, incluso al medio ambiente le asignaba un carácter de asunto de seguridad nacional y mundial. La contaminación atmosférica en las grandes ciudades y la contaminación de las aguas superficiales y algunas subterráneas requerían de una acción decidida, reflexionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los mexicanos poseemos sustento histórico; una armónica y respetuosa relación con la naturaleza, que llegaba incluso a la veneración e idolatría; ahora es vergonzoso ver nuestros ríos y lagos llenos de agua residual y basura sólida. Hay que generar una gran campaña publicitaria sobre esto y emprender acciones directas para manejar bien todos los residuos, incluyendo los peligrosos que generamos los que tenemos industrias, pensaba sinceramente. Los ríos deben volver a cantar, remató.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme avanzaba a la zona conocida como de los portales y justo antes de cruzar por la calle que le separaba de ella, pudo observar como dos sujetos en una acción sorpresiva sujetaron por la espalda a un turista, el cual simplemente se desvaneció no pudiendo soportar la denominada “llave china”; Esta consistía en provocar un desmayo momentáneo en la víctima apretando firmemente su cuello, lo que impedía la libre irrigación de sangre hacia el cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el turista cayó al suelo, uno de los asaltantes le extrajo de los bolsos todas sus pertenencias y el segundo, de un violento jalón le arrancó la videocámara con la que momentos antes filmaba entretenido el sitio. Los testigos de la acción, indiferentes, tan solo se hicieron a un lado para dejarlos pasar y verles perderse entre la multitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué se roba? ¿Porqué nos arriesgamos a ser encarcelados e incluso muertos a balazos? ¿Realmente no tenemos opciones para la seguridad pública? –-frente a él, la policía ya auxiliaba  y a la vez interrogaba al dolido turista— La clave está en el empleo, se respondió, el empleo aquí en la ciudad, y en el campo, donde es todavía más crudo el vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su mente pasó un viaje que en el pasado había realizado con un grupo de amigos adolescentes al puerto de Acapulco en el Estado de Guerrero. Cuando se aburrieron de la vida del puerto decidieron ir a una de las lagunas cercanas; la aventura los llevó a rentar una enorme lancha a un pescador que inteligente se les acercó de inmediato apenas arribaron a la orilla de la enorme laguna de Cuyutlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La negociación fue muy simple y el “lanchero”, como empezaron a llamarle al guía, empezó a acelerar el viejo motor fuera de borda que ruidoso los impulsó por la superficie de la laguna. Muy cerca de donde la laguna se conectaba con el mar, el “lanchero” detuvo el motor y en el intenso vaivén del oleaje provocado por el viento, les explicó como la barrera de arena que justo abajo tenían impedía que el agua del mar se mezclara con las aguas dulces de la laguna; dicha situación les impedía un severo decremento en la pesca, para algunos como el “lanchero” su única fuente de ingresos. Después de conducirlos con gran pericia por entre los estrechos canales de los pocos manglares de la zona que aún quedaban en pie, los llevó a su ribereño pueblo a comprar algunas cervezas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ya estando en el poblado decidieron quedarse a convivir con su reciente amigo. A la par de que consumían unos deliciosos camarones recién extraídos de la laguna pensaba Fernando, en esa medida y en esa intensidad sus ojos absortos observaban como varios niños desnudos de abultados vientres deambulaban a la par de los cerdos por la enlodada calle, justo donde los animales defecaban, en un perfecto círculo de insalubridad. Delante de ellos, un joven fuera de sus facultades mentales, babeando y lloriqueando, se aferraba de la cuerda que lo sujetaba a un tronco, imposibilitándole el moverse al menos unos centímetros.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Saliendo de sus cavilaciones, Fernando cruzó la calle que le separaba de los portales y se adentro por una callejuela que le llevaría directo a su imaginario trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó a su destino observó su reloj y notó que eran cercanas las diez de la mañana; no cabe duda pensó, lo razonable serían treinta minutos, se pierde una hora de ida y supongo otra de regreso, preciosas horas que pueden aplicarse a la familia, a la lectura, al deporte, al trabajo, a la superación, ¡Carajo!, se decía a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por que no lanzar una convocatoria en las grandes ciudades para que los empresarios, el gobierno y la ciudadanía les tendamos la mano a los asaltantes y delincuentes, ofreciéndoles un empleo digno. Los de graves delitos irremediablemente tendrían que cumplir sus condenas en sitios de verdadera rehabilitación social pensaba; pero los demás, la gran mayoría, delinquían por ser pobres. La pobreza de ninguna manera iba a ser el motor de la delincuencia; había que detenerle con empleos, e eso no tenía la menor duda. En su propuesta que llevaría al presidente electo desarrollaría claramente las acciones para instrumentar un gran programa de empleos en el medio rural y urbano. Al regresar a casa le encargaría a sus directivos que le recopilasen estadísticas e información relevante sobre pobreza, delincuencia, desempleo, medio ambiente, que le sirvieran para apuntalar su iniciativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una enorme energía fluía por sus venas; buscó su celular para comunicarle a Margarita sus recientes necesidades de información, accesorio que no encontró, ya que se percató, la ropa que portaba no era la suya. Decidió emprender el regreso a casa por la misma ruta por la que había llegado al centro histórico de la ciudad de México.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ciudad de México, 8 de septiembre de 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando a través de la ventana hacia el jardín de aproximadamente dos hectáreas, Fernando Manrique pudo distinguir a lo lejos en la puerta de acceso principal, el inicio de la llegada de cada uno de los integrantes de su principal equipo directivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apoyándose un poco en el grueso vidrio de diez centímetros de espesor y de cuatro metros de diámetro, dado que se trataba de una mesa de cristal de forma circular, --donde reposaban un vaso y una jarra de vidrio así como un moderno proyector digital que enfilaba su cañón hacia una enorme pantalla—Fernando esperaba paciente la llegada de los integrantes a esa importante reunión. La oficina, a excepción de los pisos y techos estaba construida en su totalidad con cristales a prueba de balas y justo en medio del enorme jardín, así, para donde se dirigiera la vista lo que prevalecía era un intenso verdor y multitud de coloridas flores, que a decir de Fernando, predisponían a los asistentes de una reunión de trabajo a tener un mejor estado de ánimo y por ende productividad y resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en llegar fue Enrique Hernández, quien recientemente había sido designado como director técnico del consorcio de empresas propiedad de Fernando. Ingeniero de profesión, su participación en las juntas se distinguía por la mesura y objetividad de sus comentarios, jamás ignoraba a sus interlocutores, ponía extrema atención escuchando antes de intervenir para proponer siempre alguna solución. De no serle clara una propuesta interrogaba incisivamente y con gran naturalidad a quien la presentaba; su aportación era verdaderamente excepcional, lo que de inmediato le originó la enemistad de otros directivos que empezaron a negarle sutilmente el acceso a la información de sus áreas. Fernando estaba enterado absolutamente de todo lo concerniente a este conflicto gracias al confiable informe de inteligencia que regularmente le presentaba su asistente personal Jorge.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notó como al momento de iniciar la marcha hacia su oficina extendió la mano al policía que resguardaba el ingreso a su residencia. Pudo observar que los siguientes ejecutivos en arribar a la reunión, sin excepción alguna, pasaron de largo al policía, sin dirigirle al menos la palabra, algunos solo alcanzaron a agitar la mano como en señal de saludo, sin bajar nunca el vidrio de la portezuela de su auto que les permitiera tener contacto con el exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta de cristal de la recepción se abrió y desde su oficina, Fernando pudo observar como al entrar, Enrique Hernández lo primero que hizo fue dirigirse hacia la empleada de limpieza que en ese momento recogía la basura de un bote. Cuando llegó le dio la mano y se la sostuvo por un instante a la vez que la mujer, sonriente, le hablaba y hablaba observándole directamente a los ojos. Cuando terminó de saludarla se dirigió a la recepcionista que de inmediato se puso de pie y se comportó igual que la mujer del aseo, atenta y sonriente mirándole siempre a los ojos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Después de que Fernando recibiera un informe detallado por parte del director de finanzas, la reunión entro de lleno en la fase de propuestas, mismas que tenían que terminarse ese mismo día y condensarlas con los principales actores políticos e incluirlas en el documento que se presentaría en la audiencia que tendría Fernando Manrique con el recién Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espaciosa mesa de cristal apenas contenía a los nueve directivos que ansiosos trataban de tomar la palabra y mostrar parte de sus iniciativas. Tocaba el turno a Antonio González, director de administración del corporativo Manrique –que agrupaba a todas sus empresas—quien de manera serena se puso de pie y enfiló directo a situarse al pie de la gran pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con serenidad empezó a accionar el control remoto digital y de manera clara y concisa fue comentando cifras muy crudas de la pobreza rural y urbana; sus palabras se acompañaban de diferentes “close up’s” de rostros de niños, todos ellos sonrientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de los gruesos cristales, tanto las imágenes en la pantalla como los vigorosos movimientos de Antonio González eran observados atentamente por el resto de los empleados administrativos de la empresa, quienes al ver las imágenes en la pantalla, empezaron a acercarse expectantes al borde de los cristales, no en balde en los últimos días el trabajo se había duplicado e intensificado, que incluso, algunos de ellos entusiasmados y gustosos se habían quedado a trabajar durante la noche anterior, fotocopiando e integrando la información que habría de servir en la junta que ahora presenciaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con toda intención, Fernando Manrique accionó un botón que se ocultaba bajo su descansa-brazos lo que permitió que el audio de la reunión se escuchara por todas las oficinas administrativas, incluso, se empezó a escuchar en la remota caseta de policías que lejana se veía a través de los cristales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que las imágenes de los niños desaparecieron, Antonio González arremetió al micrófono prácticamente deletreando las palabras: “Cincuenta millones de mexicanos son pobres”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es paradójico, continuaba, que las localidades más marginadas del país están ubicadas justo donde existen abundantes fuentes de recursos naturales, --en la pantalla, una nueva imagen apareció, en la cual se desplegaba un mapa de la república mexicana en el que se destacaban en tonos verdes a varios Estados, especialmente del sur—estos son todos y cada uno de los Estados de la República donde se ubican geográficamente las localidades más pobres del país, argumentaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego entonces, es en estos lugares, los más marginados del medio rural y urbano, donde hay que ofrecer alternativas efectivas de empleo. Por ejemplo, en los poblados de Cozondiapa, Loma Canoa, Arroyo Espuma, Tacchivo, Cocohuichi, Los Tochos, y continuó hasta terminar de nombrar a las cien localidades más pobres del país. –en la pantalla y simultáneo al nombre de la localidad más pobre pronunciado por Antonio, un destello rojo se iba a situar en la entidad federativa correspondiente.— Es aquí donde propongo que impulsemos cien proyectos de diferente índole, como empresas eco turísticas en las zonas donde la orografía impone severas restricciones a la agricultura, --en la pantalla se desplegaron varias fotografías recientes de poblados mexicanos típicos, ubicados en su mayoría en las serranías—agroindustrias, invernaderos para flores; vegetales de alta calidad como los “orgánicos” que son tan cotizados en Europa, continuaba Antonio interrumpidamente, ante la mirada atenta de todos los ahí reunidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en las zonas donde existe agua superficial y que no se utiliza en el consumo humano hay que impulsar proyectos de acuicultura, --y en la pantalla se desplegó un enorme complejo de canales de concreto donde el agua se deslizaba rápidamente entre estanque y estanque, aprovechando la pendiente natural del terreno; se trataba de explotaciones comerciales de truchas en las montañas--  Las empresas de este tipo irían acorde con la campaña de rescate de ríos y barrancas del plan ambiental, que es el siguiente tema, una vez que haya concluido, dijo observando directamente a Enrique Hernández.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas son algunas de las alternativas de muchas otras que se presentan en los anexos, --señaló el abultado legajo de documentos que se agrupaban  justo a sus espaldas, en una pequeña mesa—pero lo más importante es lo que la gente de estos sitios nos sugiera; su experiencia y participación son imprescindibles para el éxito y arraigo de la iniciativa, se trata de que la comunidad organizada libremente, elija su porvenir, con nuestro apoyo, termino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, --levantó la mano una joven de mirada fría y acerada, que no ocultaba sus orígenes alemanes—corremos el riesgo que el Presidente Electo nos ataje las propuestas argumentando que son atribuciones del Estado mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que Fernando Manrique contestó prudente e inteligente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal caso, habría que abandonar también la labor de nuestras fundaciones de ayuda a discapacitados y los goles por la vista, esas son obligaciones irrenunciables del Estado mexicano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, continuaba Fernando, instrumenten los prospectos descriptivos de estas iniciativas, contraten especialistas, y lo mas importante, que las comunidades se involucren desde el principio, necesito la propuesta aceptada por las comunidades y las que de ellas emanen, nada impuesto, sentenció. Adelante Enrique, ¿Qué nos tienes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su lugar, sin más preámbulos, Enrique Hernández dio inicio a sui intervención:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compañeros de la mesa, señor presidente del consejo de administración, -- y se volteó para mirar a Fernando Manrique —  la propuesta que a continuación presentaré ha sido previamente discutida con diferentes especialistas en la materia, y en resumen, para avanzar en la tarea de revertir el deterioro de la naturaleza y sentar las bases para una cultura responsable y en armonía con el entorno natural, es necesario realizar una serie de tareas; como un decidido programa de recuperación de cuencas y aguas superficiales. -- y en la pantalla empezaron a aparecer imágenes dramáticas de basura acumulada en ríos y lagunas, eran tantos los sitios mostrados y pasaban uno de otro a tanta velocidad, que por un momento la pantalla se cubrió de una especie de explosión momentánea de basura, para después desaparecer y dejar la imagen de una bella cascada --  Un cambio en la política de aprovechamiento forestal, para que nuestros bosques no se conviertan en enormes campos de cultivo, expresaba fríamente Enrique Hernández.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos que planificar el desarrollo a largo plazo, y tenemos que hacerlo por escrito; en este momento, el instrumento esencial para armonizar el desarrollo y el medio ambiente y que tiene que ver con la valoración del impacto que los proyectos le causan, es de una visión muy corta, -- en la pantalla se desplegó a manera de bloques y flechas, como era el procedimiento que la autoridad empleaba para evaluar la viabilidad ambiental del proyecto, apareciendo imágenes de autopistas, aeropuertos, puertos e incluso hoteles en las playas – ya que decide por el proyecto en sí mismo y  no cuenta con el respaldo de un escenario mayor de planificación, donde el país y sus regiones, previamente ordenadas, impongan el tipo de industrias que deben existir a lo largo del territorio nacional.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Se trata señores, de impulsar una visión estratégica del desarrollo del país, por grandes zonas con similitudes biológicas, geográficas, sociales y económicas, que involucre a todos los actores y que siente las bases de un desarrollo planificado, sustentado en la vocación natural del sitio, y sobre todo en la intensa participación de los ciudadanos que se vean afectados o beneficiados por la obra en cuestión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El equipo que encabezo propone elevar al Presidente Electo el programa de rescate de agua, de política forestal, de residuos sólidos y peligrosos y de cambio a la legislación ambiental que aquí se han expuesto, gracias por su atención. Enrique Hernández estiró su brazo para pasar el micrófono a Fernando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy verdaderamente satisfecho con los resultados de sus trabajos, espero que cada uno de ustedes tenga lista la parte que le corresponde de  manera oportuna, como siempre ha sucedido. – Resalto estas últimas palabras – Integren un solo equipo para preparar el documento definitivo para acordarlo con el Congreso, tiene que ser avalado por todos, concluyó Fernando.&lt;br /&gt;Antes de marcharse, Fernando hizo una señal para que el resto de los directores no recogieran sus pertenencias y les dijo: Esperen un momento mas, siento que falta algo importante de incluir, -- y observó directamente a Enrique Hernández – y que tiene que ver con la manera de cómo queremos conducirnos nosotros los mexicanos, se trata de un capítulo donde se explique digamos, la filosofía de nuestra propuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un capítulo que privilegie el escuchar y comprender antes de hablar, un capítulo que reconozca que por ejemplo, en la propuesta sobre medio ambiente nos basamos en la armoniosa relación histórica que los pueblos precolombinos tenían en torno a la naturaleza; que somos increíblemente solidarios y por eso emprendemos las iniciativas de empleo, porque creemos en la enorme disciplina de los mexicanos heredada de los vigorosos vientos llegados con la conquista. – los ahí reunidos, incluyendo los momentáneos observadores que se arremolinaban en los cristales conocían la historia de “El Sexto Sol”, que Fernando les había hecho llegar con antelación a esa reunión – Que el “refrigerador lleno”, continuaba, lo haremos llegar con sustento y responsabilidad porque deseamos que termine de una vez por todas el tremendo sitio alimenticio al que se tiene increíblemente aún sometida a la esplendorosa ciudad de México. E incluso, el “sitio” de alimentos, subrayaba, se ha extendido y profundizado aún más, prácticamente a lo largo y ancho de todo el país, como lo señaló claramente la exposición de Antonio González.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que seamos claros al referirnos que las iniciativas tienen el fin último de restaurar el espíritu de los mexicanos, el espíritu unificador que tanto ansiamos. Que nos demos la mano de manera sincera, que recuperemos las calles y los paseos nocturnos sin  la zozobra de ser asaltados o asesinados, concluyó Fernando ante la espontánea explosión de aplausos y vivas provenientes de la abigarrada mesa y de todas las personas que emocionadas replegaban sus cuerpos a los pulidos cristales, incluyendo al policía que a lo lejos agitaba emocionadamente sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que tengan un excelente día, la reunión ha concluido, terminó Fernando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ciudad de México, 15 de septiembre del 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana, el Presidente Electo de los Estados Unidos Mexicanos desayunaba tranquilamente en el jardín de su temporal residencia de campaña, le acompañaba Fernando Manrique, industrial magnate de las comunicaciones. El menú había sido sencillo, como era la costumbre del Presidente; se había dispuesto en la mesa café negro, pan recién hecho, fruta, jugo de naranja, y tres diferentes opciones de huevos, todo ello cocinado impecablemente por la esplendorosa cocinera oaxaqueña, que en ese momento se dirigía al invitado del Presidente, ofreciéndole un poco más de su humeante café.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desayuno que originalmente se había programado su duración en una hora, se había extendido por dos más, ya que el Presidente decidió que ahí mismo, y una vez despejada la mesa de los alimentos, se improvisara temporalmente su despacho. El Presidente, atento, escuchaba a su invitado argumentarle y señalarle los principales puntos que ese día le había planteado. Cuando terminó, el invitado se puso de píe y el Presidente de la República le estrechó la mano con gran firmeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al despedirse, el Presidente le miró directamente a los ojos y le dijo: Soy un aliado de las causas nobles, cuente con todo mi apoyo, caminamos en el mismo sentido.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Un poco mas tarde, en la intimidad de su despacho, el Presidente de la República observaba la pequeña fila de “carpetas” que tenía frente a sí en su escritorio; poniéndose de pie se inclinó hacia el montón de documentos y cuidadosamente extrajo la carpeta que Fernando Manrique le había entregado por la mañana. Cuando empezó a revisar con más calma el documento, pudo notar que en la portada aparecían prácticamente todos los emblemas y firmas de las más importantes organizaciones empresariales, ostentaba igualmente los símbolos de varias Secretarías de Estado y del Congreso de la Unión, quienes avalaban las propuestas, lo que le dio una enorme confianza. En esta misma página escribió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;David. – nombre de su recién Secretario de Hacienda – Veme con este asunto en tu próximo acuerdo. Es muy importante que las áreas involucradas integren en sus programas las iniciativas que presentan los industriales y que avalan el Congreso y los partidos políticos. Me informas inicialmente cada 15 días de los avances. Este es el único camino, la vía para evitar la construcción del muro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Muy cerca de ahí, en una de las torres de la catedral metropolitana, una parvada de colibríes se agrupaba en torno a un  pequeño nido del que se asomaban varios polluelos. El nido, construido justo en uno de los brazos de la estatua del Cristo redentor, estaba lejos de cualquier monaguillo o gato curioso, incluso, ni el tañer de las campanas hacía que las aves huyeran de ese sitio, lo habían elegido como su mejor morada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de México, 22 de Diciembre del 2005.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-5480846726209747074?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/5480846726209747074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=5480846726209747074&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5480846726209747074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5480846726209747074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/11/el-sexto-sol.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-8905630359422660936</id><published>2007-10-31T16:40:00.001-07:00</published><updated>2007-10-31T17:02:26.685-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;CAPITULO VII&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El Sexto Sol&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“tantas ciudades arrasadas, tantas naciones exterminadas,&lt;br /&gt;tantos millones de pueblos pasados a filo de espada,&lt;br /&gt;y la parte más rica y bella del mundo devastada&lt;br /&gt;por el negocio de perlas y pimienta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Essaís Montaigne&lt;br /&gt;“Victorias mecánicas “&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Zempoallan, México, 11 de marzo de 1520.&lt;br /&gt;De nada sirvieron los tres años que en la Española rogué a Dios nuestro Señor no perder el temple; de que me sirvieron las maldiciones que lance en contra del calor y mosquitos si ahora estoy aquí, donde es la mismísima entrada al infierno. Si no fuera por esta pesada armadura, al menos el calor y el sudor encontrarían salida, se quedan para joderme desde el mismo instante en que me la coloco, pensaba Manuel de Mendoza y Aguilar, sentando sobre uno de los contrafuertes del enorme árbol de la frondosa selva tropical mexicana. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No dejaba de observar atentamente en derredor suyo la impenetrable masa de hojas, piedras y troncos del suelo, tratando de evitar a las insoportables garrapatas y diferentes alimañas que lo atestaban, y que al menor descuido se introducían a través de la armadura para aguijonear sin piedad tan desconocida e indefensa carne blanca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hacia diez noches que el ejército español comandado por su capitán general, Fernando Cortés había salido de su real --así le llamaban a las fortalezas que daban seguridad y abrigo al ejército español—de la Villa Rica de la Vera Cruz. Manuel observó de reojo a Alberto de Cáceres, que sin perdida de tiempo, en el descanso ordenado por el capitán Alvarado, intentaba quitarse el pesado peto de hierro que cubría su tórax; su rostro enrojecido y lleno de gotas de sudor expresaban claramente el malestar que sentía al portar tan estorbosa prenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos indios gozan de una puntería como la del mejor ballestero de Extremadura, le expreso fríamente Manuel, ante su evidente descuido de quitarse la coraza metálica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escucharlo, Alberto volteó hacia donde se encontraba Manuel y con una expresión de molestia extendió los brazos y movió la cabeza de derecha a izquierda, como expresándole con ese movimiento que debería hacer entonces para librarse de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mitad de nuestra vida esta depositada en ella y la otra en la ballesta, continuo Manuel; Sé que este calor insoportable justificaría el mandarla a volar, pero Alberto, sabéis muy bien lo peligrosos que son los indios, tienen una puntería endemoniada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con desagrado, Alberto volvió a colocarse la coraza sentándose malhumorado para después, con un veloz movimiento, sorpresivamente jalar del gatillo de su ballesta, asestando la pesada flecha de hierro en un joven árbol el cual fue partido en dos. El tiro había sido tan rápido y preciso que el árbol antes de caer despedazado experimento un súbito desplome de su frondosa copa, como si desde dentro del árbol se hubiera detonado una fuerte carga explosiva que hiciera volar en añicos miles de astillas que dispersas cayeron al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y que te parece nuestra puntería?, Comento risueño, Alberto, para de inmediato empezar a girar las manivelas de la ballesta, tensar el cordel de acero y colocar una nueva flecha de hierro para tener lista nuevamente su poderosa arma para otro tiro en prácticamente un parpadeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En cuanto tiempo recargas?, le pregunto Manuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un respiro, contesto Alberto, quien jalo nuevamente del gatillo dando esta vez en el blanco en un árbol muy distante, que al igual que el primero, cayó hecho pedazos por el brutal ingreso del acero en su tronco. Alberto volvió a cargar la ballesta con un movimiento vertiginoso. Uno de sus pies, que generalmente era el derecho, lo colocaba en la barra de acero dispuesta en la punta de la ballesta, la cual a su vez hacia la función de mira. Inmediatamente después se colocaba la culata en el abdomen, tiraba velozmente de las manivelas que sostenían el cordel de acero que ya tenso era sujetado por una pértiga de metal; después extraía de su espalda a gran velocidad una flecha acerada y la colocaba en la canaleta de la cual habría de ser expelida a formidable velocidad, siempre con funestos resultados para quien tenia la desventura de cruzarse en su trayectoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante en la mente de Manuel pasaron las imágenes del naufragio que precedió su arribo a la Española; por donde escudriñara no encontraba la respuesta a su repentino cambio de conducta ante el peligro que represento el terrible mal tiempo que enfrento en su travesía, y que a la postre lo llevo a tomar el liderazgo de la nave. El prestigio adquirido ante la tripulación de la nave pasó al Capitán Fernando Cortes, precisamente por medio del dueño del hermoso caballo blanco que le acompaño en su travesía y que inteligente Cortes, a través de él se le había acercado para invitarle a navegar y conquistar para su Rey infinitas tierras, y gran fortuna para los cuatrocientos soldados españoles que habían decidido iniciar tan osada aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes una cosa Alberto, he estado pensado fielmente que Dios nuestro señor nos ha puesto en esta prueba, he de confesarte que no menos de una ocasión que viendo las cabezas de nuestros compañeros cercenadas y nuestros caballos muertos y disecados colocados ante los altares de los indios, he pensado que he muerto, y que por mis graves faltas cometidas, que nunca llegaron al homicidio, fui enviado al infierno, como ese que describe el tal Dante, tan luego cruza la puerta de entrada de la caverna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al recordar las batallas en las cuales hemos sido apremiados, y que por la gracia de Dios han sido muy pocas, mi enorme fe en el señor Santiago y nuestro Señor Jesucristo, me ha dado la fortaleza necesaria para seguir adelante aun a costa de mi propia vida; Ahora estoy mas confiado por la gran guía que nos ha dado nuestro capitán general y también por los amigos tlaxcaltecas, que según sé, se han dado por vasallos de nuestra cesárea majestad Carlos Quinto; ¡Dios guía nuestro camino, ten confianza y fe en él, Alberto!, Remató Manuel convencido de sus palabras y creencias más profundas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El lejano sonido de un clarín que se dejo escuchar nítidamente a través del tupido follaje anunciaba la eminente reanudación de la marcha que los llevaría directo hacia la ciudad de Tlaxcala, situada en las tierras altas; que si bien ya eran conocidas no dejaban de dar desasosiego e incertidumbre a la mayoría de los soldados españoles, dada la enorme fiereza con la que solían combatir sus ahora recién aliados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El ejército español continuo su marcha entre la espesa selva tropical desplazándose en perfecto orden; el silencio tan solo era interrumpido por el relinchar de los caballos que en el frente de la columna avanzaban poderosos, sintiéndose confiados y protegidos por sus inseparables jinetes metálicos, o por los ladridos de los enormes mastines, que sujetos a correas eran conducidos por Manuel de Mendoza y Fernando de Cáceres, naturales del puerto de Cádiz, España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lejos de ahí, en la ciudad de Tlaxcala, sujetando fuertemente con las manos los macizos maderos que daban forma a su prisión, Ehécatl esperaba pacientemente su destino final. Tras su captura en la guerra florida y dada su elevada jerarquía militar, los principales señores tlaxcaltecas negociaban su vida por la liberación de sus guerreros, capturados por el ejército mexica, lo que a la postre aplazaría indefinidamente su sacrificio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Soltando los barrotes y sintiéndose protegido por las sombras de la noche, Ehécatl empezó a remover la tierra justo bajo su viejo petate, extrayendo de ella suavemente y con gran cuidado un viejo morral en el cual escondía el collar de Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una suerte que al caer abatido por el enemigo tlaxcalteca no buscaran en el doble forro de mi rodela y que me hayan dejado la mayoría de mis atavíos de guerra, --pensó Ehécatl optimista-- al menos estoy vivo y resuelto a continuar la misión que me ha sido encomendada, y acarició suavemente los bordes de la sagrada pieza. Solo necesito una oportunidad para escapar, pensó seguro de sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Manrique suspendió por un momento la lectura, con la mano tomo el vaso cristal lleno de agua y de un gran sorbo bebió todo su contenido; ajustándose los anteojos, continuo con la lectura, su reloj marcaba ya la media noche del día 4 de septiembre del 2006; sin cansancio alguno, estaba resuelto a terminar de leer esa noche la historia que el indigente le había puesto en sus manos. Continúo leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de Tlaxcala, 15 de abril de 1520.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mirada de Manuel de Mendoza fue a posarse en la mujer que frente ha él se escabullía presurosa por una rústica puerta hacia el interior de su morada; al verle, por una extraña razón su corazón empezó a palpitar aceleradamente y la joven mujer al momento de observarle le ofreció una dulce sonrisa lo que le sacudió lo mas profundo de su ser, no así el aterrado niño que de la mano de la bella tlaxcalteca lloriqueaba y tiraba insistentemente de su mano, atemorizado por el extraño animal que sujeto a la mano del soldado español jadeaba ininterrumpidamente, mostrando dos filas de puntiagudos dientes, que en la mente del infante ya se incrustaban dolorosamente entre la carne de sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La próxima vez que salga a caminar por la ciudad lo haré sin los perros, así podré acercarme y conocerle, pensó Manuel al observar la inquietud del acompañante de la bella joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se nota que te ha gustado la india, le dijo Alberto, quien a su lado movía rítmicamente su pesada ballesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad sí, contestó Manuel; aun y cuando físicamente somos tan diferentes, veme a mí que ya no soy blanco si no rojo y mírala a ella, tan diferente, con su maravillosa piel del color de esta tierra, y se inclino pesadamente generando algunos sonidos propios del roce de los metales de su armadura, para recoger con los dedos cubiertos de callos un pequeño puñado de tierra, mismo que soltó para que el viento dispersara en todas direcciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya pues, quien lo iba a pensar, Manuel de Mendoza enamorado como un estúpido, ¿No será que lo único que quieres es cogerte a la india? La cuarentena ha estado de la patada, y no te culpo de tal necesidad, a mí también me ha gustado una india, pero solo para cogérmela, le respondió Alberto con una gran carcajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mirando indiferente a Alberto, Manuel jaló de las correas para que los enormes mastines se aprestaran a la marcha, empezó a caminar tranquilamente por las calles de la ciudad aliada de Tlaxcala, era su tercer paseo vespertino; la gente ya recuperada de la tremenda impresión causada por el ingreso del ejército español a su ciudad, intentaba rehacer su vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el primer día que decidió salir a pasear a los perros por la ciudad había visto a la hermosa mujer que ahora ocupaba el centro de sus pensamientos, pensaba que de encontrarle nuevamente se acercaría a ella para decirle lo mucho que le atraía, aun cuando por sus diferentes lenguas sería una difícil tarea. Por un momento pensó que podría aprovecharse del ofrecimiento que al capitán general Fernando Cortés le hiciese el señor principal de la ciudad de proporcionarles las mujeres que quisiesen. No, no es la mejor elección, pensó, debo ser sincero y directo, trataré de abordarla en cuanto la vuelva a encontrar por la calle; si no actúo de inmediato, su belleza podría ser descubierta por otro de los soldados españoles y este sí recurrir a la oferta de hacerse de la manera más fácil de una mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto, por favor, apóyate en esos mozalbetes que están ahí, --y le señalo a un grupo de jóvenes indígenas que admirados seguían su marcha por la ciudad, embelesados y aterrados por los majestuosos perros-- voy a caminar un poco por la ciudad, te veré mas tarde en el real, finalizó Manuel, entregándole las correas de los cinco perros a su mando. El Nerón, siempre inquieto, no cesaba de tirar de la cuerda, jadeando siempre, con su impresionante hocico abierto mostrando sus poderosos dientes que aterraban a todos los tlaxcaltecas que se cruzaban por su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había caminado unos cuantos pasos cuando en la esquina frente a el una mujer daba vuelta y caminaba decidida a su encuentro; a medida que se acercaba los latidos del corazón de Manuel se aceleraron hasta prácticamente dejarle sin aliento. Frente a él, a escasos pasos se encontraba quien desde varios días atrás no dejara de ocupar sus más íntimos pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decirle una palabra, la bella mujer empezó a acariciarle la rubia barba para ascender lentamente y tocar con las yemas de los dedos las enrojecidas y cuarteadas mejillas de Manuel, quien observándola directamente a los ojos correspondió así con la misma caricia por el delicado y juvenil rostro de la tlaxcalteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consciente de la barrera del idioma, Manuel le hizo una seña indicándole que caminaran por entre la calle, a lo cual ella se rehusó, dando la espalda a Manuel y tirando de su mano en sentido opuesto al sugerido por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras caminaban, la joven le entrego un pedazo de un rustico papel, el cual en dos sencillos dibujos mostraba al parecer su propia imagen entrelazada con las manos de un soldado español y por las sonrisa que en ese momento le ofrecía su inesperada compañera, sabia que se trataba de el mismo. Cuando Manuel se dio cuenta, se encontraba frente a una enorme edificación, que varios soldados tlaxcaltecas custodiaban con gran celo y organización. Pasando de largo continuaron su pasando de largo continuaron su paso hasta bordear por completo la fortaleza, y fueron a sentarse momentáneamente al amparo de un frondoso árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la penumbra de la noche, Manuel de Mendoza era conducido con un gran sigilo por la bella joven, que con gran rapidez le llevaba por entre las jaulas de madera de la prisión tlaxcalteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la mujer se detuvo en una de las jaulas solo alcanzo a escucharse que decía la palabra culúa, cuando frente a Manuel apareció una imagen que le helo la sangre; de carne y hueso y sin confusión alguna, descubrió la figura del hombre que en sus lejanos sueños de Cádiz le había atacado convertido en una enorme águila humana. Como si lo que estaba ocurriendo fuese un sueño, Manuel distinguió que al lado del guerrero se encontraban varios de sus atavíos de guerra, entre los que destacaban un gran tocado de coloridas plumas un escudo de piel, los que al observarlos le provocaron una mayor angustia y desesperación, al distinguir claramente que los dibujos y extraños símbolos con los que estaban adornados, coincidían con los gravados en su subconsciente y comprender instantáneamente que se trataban de los mismos símbolos que acompañaron su pesadilla en su lejana Cádiz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando lo vio frente él, Ehécatl, por alguna extraña razón comprendió que el sueño que había tenido en su lejana ciudad de México-Tenochtitlán formaba parte de la misión que le había sido conferida; Sin inmutarse, miró directamente a los ojos a su inesperado visitante así como a su acompañante, que avergonzada inclinaba los ojos ante la gallardía y recia mirada del guerrero Mexica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo, confundido y aterrado, Manuel dio media vuelta y a grandes zancadas emprendió su regreso hacia la seguridad de su real, aun cuando pensaba que incluso ni la mayor fortaleza podría impedir que esa noche su mente fuera avasallada por una oleada de sueños y realidades que en ese paseo con la indígena tlaxcalteca, de manera abrupta se le habían manifestado, por un momento se sintió desquiciado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que decírselo, es la única manera de que mi mente encuentre reposo, pensaba Manuel revolviéndose en su lecho. Junto a el, a escasos metros su entrañable amigo, Alberto de Cáceres, dormía profundamente, incluso en ese momento sus ronquidos amenazaban con despertar a otros soldados españoles que a pocos metros dormían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a mover el cuerpo de Fernando con el propósito de que este volviera de sus profundos sueños, lo cual logro sin mucha insistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que demonios te pasa Manuel, déjame dormir en paz, coño¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que contarte algo que me tiene al borde de la locura; Esta noche, ¿recuerdas a la chica de la calle? Le cuestiono Manuel. A lo que Alberto, un poco más tranquilo, afirmo con un leve movimiento de su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel le fue narrando todos y cada uno de los detalles de aquel lejano sueño que ahora se le convertía en realidad, justo cuando creía que había encontrado el amor por primera vez en su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora entiendo --interrumpió Alberto, incorporándose un poco de su lecho--, la mujer de la calle es la que te ha trastornado por completo, de seguro te convenció con alguno de sus encantos, dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No Alberto, justo cuando ella me puso frente al guerrero, se inclino, y con un pedazo de madera empezó a elaborar un dibujo con el cual trato de explicarme el porque de su proceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y que cosas dibujo?, Pregunto intrigado Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al principio no podía distinguir, pero después de algunos trazos el suelo empezó a dar forma a una mujer acompañada de un niño en brazos; después, frente a esta imagen dibujo una línea recta y del otro lado de la línea dibujo a un hombre encerrado en una jaula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto, mi deber es liberar a ese indio, deberías haberle visto, no es posible que un cristiano, alguien que tiene una confianza ciega en la misericordia de nuestro señor Jesucristo permita mantener preso aun ser humano en esas condiciones, aun con las varias heridas y muertes que nos han infringido. Alberto, por favor ayúdame a lograr su liberación, y te lo ruego me ayudes esta misma noche, de lo contrario, dudo mucho que el día de mañana amanezca en pleno uso de mis facultades mentales, lo que me esta sucediendo rebasa cualquier razonamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y tienes algún plan para ello?, le cuestionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, y los perros nos van a ser de gran ayuda, de algo ha de servir el pavor que les tienen los indios, lo verás, concluyó Manuel muy inquieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manos a la obra apresuro Alberto, quien con ágiles movimientos desato las correas de cada uno de los perros, que alegres emprendieron presurosos su inesperada salida del real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la entrada de la cárcel tlaxcalteca, Alberto de Cáceres soltó a los enormes mastines de sus correas quienes en ausencia de las órdenes que solían dar sus amos antes de iniciar el ataque a los indios, se esparcieron juguetones frente a los guardias que se apostaban en la entrada principal de la cárcel, lo que su atención y los hizo arremolinarse junto a ellos, ante la complaciente sonrisa de Alberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la prisión, una sombra furtiva se desplazaba ágilmente por entre las jaulas de madera, la ausencia de vigilancia por el espectáculo que Alberto daba en la entrada de la prisión daba a Manuel todas las ventajas para tener éxito en su aventura nocturna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la jaula indicada, sin vacilación alguna Manuel extrajo de sus ropas la Ballesta de Alberto, para de un tiro derribar cinco maderos en línea, que generosos dieron a Ehécatl la tan esperada libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de cruzar el umbral de su prisión, Ehécatl toco con su mano derecha el hombro de Manuel como un gesto de agradecimiento, a lo cual Manuel tan solo respondió: ¡Estas libre, anda, regresa con los tuyos¡ y Manuel se retiro rápidamente del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la puerta de la entrada de la prisión, desviando la mirada de los aterradores perros, un soldado Tlaxcalteca apenas distinguió entre la oscuridad de la noche, dos sombras que en direcciones opuestas se desvanecían para no verse más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Real de Tacuba, México,1 de agosto de 1521.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel y Alberto junto con otros soldados españoles tenían la encomienda de permanecer en el real establecido en Tacuba hasta en tanto no llegaran algunos pertrechos de guerra, --pólvora, mechas, balas de hierro, chicas y grandes, flechas de acero para los ballesteros, además de alimentos, estaban cansados de comer tan solo tortillas y tunas-- que habrían de necesitar ante la convocatoria del capitán de general Don Fernando Cortés de arremeter con la ayuda de sus aliados, contra los mexicanos, en un intenso y devastador ataque por agua y tierra, y ganarles la plaza de Tlatelolco, desde la cual seria ya muy fácil controlar a los aguerridos mexicanos, que jamás se negaban a pelear y se lanzaban a la lucha sin vacilación alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mente de Manuel -- quién en esos momentos se aprestaba a ponerse su pesada coraza de hierro -- pasaban los mas recientes acontecimientos; estaba exhausto de pelear contra los mexicanos, rellenar zanjas de agua en las calzadas con los adobes y madera de las casas que les iban ganando, y aparentar retraerse a su real para arremeter sorpresivamente con los de a caballo y gran cantidad de sus aliados y hacerles enormes daños, y causarles cuantiosas muertes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día a día, uno a uno, sin falta, habían sentido las recias arremetidas y esforzadas peleas que les daban, y ahora, al verse al espejo, con el rostro desfigurado por tres terribles hinchazones, recordó con escalofrío y verdadero terror la lluvia de piedras que les habían propinado los mexicanos, de las cuales, al menos tres le dieron directamente en el rostro y milagrosamente no le causaron la muerte. Manuel, llevándose el índice a la cara, le dijo a Alberto:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que vez y que no me causo la muerte, -- apenas se le entendían sus palabras por lo cerrado de su boca, producto de una de las pedradas -- se debe a la enorme gracia e infinita bondad de nuestro señor Jesucristo. Y sabes algo Alberto, no quiero morir y que mi cabeza la separen de mi cuerpo, no quiero morir haya arriba, -- le señalo hacia los enormes adoratorios de los mexicanos -- por eso, he de poner mi vida entera en la batalla, aunque te diré, eso de ir dentro de un bergantín, como que no me convence mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tienes suerte de que te hayan enviado al bergantín le contestó Alberto, a nosotros en la calzada nos han hecho muchas bajas, sobre todo de nuestros aliados, pero mírame nada mas como estoy, -- y se giro sobre si mismo para mostrarle una impresionante herida sobre su hombro izquierdo, de la cual en eso momento salía un ligero hilillo de sangre -- y te juro por Dios nuestro señor, que si no fuera por el, que me ha socorrido tantas veces, ya habría perdido la vida; ¡Jamás pensé que los mexicanos estuvieran tan resueltos a morir¡ Cuando los veo venir nunca se detienen, aun cuando mis flechas ensartan hasta tres de ellos, de inmediato esos huecos se vuelven a llenar con otros tantos que aparte de las piedras que ya has probado, nos lanzan cientos de flechas, como enjambres, ¡Mira como me han puesto!, exclamó. Solo Dios nos acompaña Manuel, en este momento, solo Dios es nuestra guía, sentenció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acercándose, Manuel observo directamente a los ojos de Alberto y le dijo con suavidad pero con gran convicción; ¡Es por Dios nuestro señor que debemos luchar hasta el final, el nos guía en esta guerra¡. ¡Somos una Compañía Sagrada¡, y le hizo voltear hacia el resto de los soldados españoles, que en iguales condiciones físicas, les respondieron tan solo con una leve sonrisa, sonrisa de complicidad, ante la reciente denominación de su compañía militar y de fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia ya varios días y sus noches que ininterrumpidamente los mexicanos los atacaban sin descanso, sin embargo, empezaban a sentir que la victoria estaba cerca, ya que en poco tiempo se habrían de dejar sentir sobre la ciudad de México-Tenochtitlán los estragos de la falta de agua dulce, ya que se había destruido su principal abastecimiento en el cerro de Chapultepec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decir una palabra, ambos soldados españoles salieron de la protección de su real, encomendaron su alma a Dios y fueron resueltos a recuperar el puente que por la noche sabían, los mexicanos habían destruido, e incluso, el canal de agua, lo habían hecho mas ancho y profundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el extremo opuesto al Real de Tacuba, en la ciudad sagrada de Huapalcalco, Ehécatl ascendía con gran reverencia las escaleras de la gran pirámide. Después de su sorpresiva liberación había llegado a su vivienda para encontrarse con Xochitl, su adorada compañera, quien ya contaba con un pequeño hijo, el cual le había embelesado; tan solo fue sacado de ese dulce trance cuando una voz interior le demando la imperiosa necesidad de cumplir cuanto antes, con su sagrada misión; Depositar en el macizo de rocas que frente a él se levantaba el collar genuino de Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vista recorrió lentamente el muro de piedra en el cual habría de depositar la preciada joya; Recordaba que el guardián le había indicado que de encontrarse de espaldas al sagrado corazón de piedra - - se trataba de una enorme piedra labrada con la forma de un corazón humano -- el lugar preciso se localizaría justo frente ha él, a la derecha; solo que, por ningún lugar, avizoraba la señal indicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su frustrada búsqueda se vio recompensada cuando de repente y gracias a la sombra que proyecto una nube que en ese momento cruzaba sobre el macizo de piedra, pudo distinguir dos colosales cabezas de Atlantes, iguales a las que el propio Quetzalcóatl había construido en la cercana ciudad de Tula; era precisamente ese el lugar señalado por el guardián. Ahora lo único que tendría que hacer era escalar no sin enormes riesgos la elevada y recta pared de piedra que frente a él se levantaba imponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de iniciar el ascenso, Ehécatl giro sobre sí mismo para observar directamente hacia donde se ponía el Sol; Sus ojos, extrañamente no sufrieron de ceguera por el resplandor del astro sino que por el contrario pudo observarlo sin molestia alguna; distinguió claramente que en su centro un enorme remolino giraba vertiginosamente, lo que por un momento le hizo perder ligeramente el equilibrio. Ehécatl, con el rostro lleno de lágrimas exclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Por que nos han abandonado¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Huitzilopchtli¡ por que te has ido y nos has dejado huérfanos en este enorme dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Mira cuantos niños, cuantos hombres, cuantas mujeres muertas¡. Y ahora esperamos resignadamente la muerte de nuestros hijos en manos del hambre y sed. ! Que gran crueldad, jamás ha existido un pueblo que sufriera tanto y por tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Dioses¡ no nos dejen morir de hambre y sed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde su interior sonó una poderosa voz que le dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡En el Sexto Sol renacerá el espíritu de los mexicanos¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saliendo de su inesperado trance, Ehécatl continúo su ascenso hacia el lugar predestinado; al llegar justo al sitio donde existía una gran abertura entre las rocas, sin vacilación alguna, lanzo el collar de Quetzalcóatl; en su interior, el único sentimiento que albergaba Ehécatl era de enorme tristeza y abandono, sabía en pocas palabras que sus dioses habían sido derrotados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo que regresar cuanto antes a México-Tenochtitlán, los invasores día a día penetran cada vez más en las fortificaciones cercanas a la gran plaza. Tenemos que prepararnos para dar la ultima pelea y vencer o morir. Tenemos que fortalecer aun más la resistencia, los teules dominan el trueno, y junto con sus dardos de hierro los hacen enemigos prácticamente invencibles, pensó Ehécatl sombríamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy cerca de la plaza de Tlatelolco, México.13 agosto de 1521.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mirada embelesada de Manuel de Mendoza, seguía paso a paso la impresionante figura del capitán general Fernando Cortés quien ya repuesto de sus heridas que le habían infringido los fieros guerreros aztecas, se detenía justo en el centro del semicírculo formado por los soldados del ejército español. Observando fijamente a cada uno de sus soldados y dirigiendo su mirada directamente a los ojos, Fernando Cortés llamaba por su nombre de pila a todos los ahí reunidos. Hablaba prácticamente a gritos, dado el incesante sonido de tambores y gritos de guerra de los mexicanos, que ininterrumpidamente de día y noche se escuchaban y que los habían prácticamente enloquecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando termino de nombrar al último de sus soldados, haciendo una onda respiración, exclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A ustedes, soldados de su majestad y siervos de nuestro señor Jesucristo, les es razón de que por todos los medios hemos tratado de terminar con esta cruel guerra, he mandado cientos de mensajes a estos esforzados guerreros mexicanos para frenar esta matanza y por respuesta hemos encontrado una lluvia de piedras y flechas. Los mexicanos están resueltos a morir peleando y nosotros los soldados de Dios nuestro señor luego entonces pelearemos y no dejaremos uno solo de ellos vivo, y los que no perezcan serán convertidos a la fe cristiana, que es la única que debe prevalecer por estas tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pido a cada uno de ustedes un gran esfuerzo, aún más de los que han demostrado, para que con su sangre ayuden a la conquista de este reino y poner fin a la terrible agonía de nuestro formidable y valiente adversario; ¡Ir con dios y con sus almas, adelante sobre la gran Tenochtitlán¡.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la frente de Manuel de Mendoza escurrían persistentes gotas de sudor que una vez que caían al interior de la armadura y fuera de su alcance, se deslizaban copiosas sobre el dorso y posteriormente las piernas, lo que le provocaba una intensa comezón, hasta salir y empapar sus alpargatas llenas de lodo. El calor era insoportable, aun cuando apenas empezaba a salir el sol, justo por el sitio donde se erguían los enormes volcanes que el y otros soldados escalaron en su primer ingreso a la ciudad de México-Tenochtitlán. Por la mente de Manuel empezaron a deslizarse las imágenes que en su ascenso a las colosales montañas había observado; Recordaba que aún con la bruma de ese día se distinguía por completo la formidable ciudad flotante; Vio claramente sus alineadas calzadas que desde el centro de la ciudad se lanzaban hacia los cuatro puntos cardinales para desembocar en tierra firme y conectarse con otras grandes poblaciones que la circundaban. Al enorme lago, por alguna extraña razón le había encontrado similitud con la bahía de su querida Cádiz, donde se embarco en esa terrible aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, con los latidos de su corazón incrementándose cada vez más, por la cercanía a la zona donde sabía encontraría una gran batalla, Manuel de Mendoza caminaba con extremo sigilo y cautela, tan solo frente ha él iba otro soldado con una enorme ballesta lista para ser disparada, Alberto de Cáceres; el resto de la compañía estaba compuesta por diez arcabuceros, diez ballesteros y quince remeros todos ellos armados con arcabuces y ballestas. La misión en ese momento consistía en cruzar un trecho de agua que con tres metros de profundidad impedía el avance del resto de ejército español y sus aliados, especialmente de los caballos, y rellenarlo con los escombros de las casa derruidas a cañonazos y los restos humeantes de las pertenencias de los mexicanos; todo ello iba a para al agua, era de vital importancia el segar por completo las avenidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calzada estaba llena de cadáveres de guerreros mexicanos en su mayoría y de algunos tlaxcaltecas, aliados de los españoles; De reojo, Manuel observo indiferente como un integrante del ejército español de un tirón arrancaba el arete de oro que pendía de un cadáver boquiabierto, podrido e hinchado. Pudo observar también que recargados sobre la pared ennegrecida por el humo, estaban varios cadáveres de aztecas calcinados, sus posiciones grotescas como si estuvieran contemplando impasibles el avance de la compañía española daba un aire surrealista y siniestro a la ya de por sí agobiada mente de Manuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pudo, sobre los pestilentes cadáveres que se hallaban por doquier, se fue acercando a tan escalofriante escena, al estar frente a ellos pudo comprender como fueros los últimos momentos de su existencia; Por lo que veía, esos guerreros mexicas habían ido en fila caminando replegados sobre el muro, cuando fueron sorprendidos por el tiro de una certero cañonazo de su compañía; La pared aún conservaba restos de la masa encefálica de uno de ellos que esparcida salpicaba una gran parte de la pared. Del poderoso cañonazo se había generado un incendio que a la postre calcinaría los cuerpos ahí tendidos. Con paso tembloroso regreso hacia el resto de su compañía que ya adelantada, intentaban llegar nadando --entre los que nadaban se encontraba Alberto de Cáceres-- al otro lado de canal de agua, donde ya se acercaban furiosos varios mexicanos que dando grandes gritos arremetían decididos a impedir el paso de la “sagrada compañía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un intenso dolor en el hombro derecho producto de la herida aún abierta que un mexicano le propino en su anterior combate, Alberto de Cáceres avanzaba centímetro a centímetro por las nauseabundas aguas que lo separaban de la orilla. Con el alma estrujada y confundida por el terror y el miedo en franca competencia con la entereza y el valor, avanzaba apartando con la mano herida -- dado que la otra la ocupaba en mantenerse a flote y avanzar-- los cientos de cadáveres que también por el agua se esparcían hasta fundirse con el nublado horizonte; había niños, mujeres y ancianos por doquier, mutilados, asaeteados, quemados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy cerca de la orilla, el cadáver de una mujer joven, flotaba libremente al compás del movimiento del agua, estaba justo en el lugar por el que precisamente tenia que llegar a la otra orilla, por lo que estirando su brazo herido la tomo de sus sueltos y desparramados cabellos para jalarla y colocarla en otro lugar donde no distrajese al resto de la compañía cuando esta pasase, por mas acostumbrados que estaban a escenas de muerte y destrucción se sensibilizaban y deprimían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme el cadáver flotante se acercaba, Alberto empezó a distinguir un pequeño objeto entre sus rígidos y amoratados brazos, lo que a la postre resulto ser un pequeño niño, que abrazado a la mujer, también había perecido; la escena le provocó una enorme tristeza, sentimiento que de inmediato se transformo en una intensa rabia, dado que en la orilla, varios guerreros mexicanos, desafiantes, les mostraban las cabezas cercenadas de varios de los soldados españoles que en batallas anteriores habían caído en sus manos; Veía que los guerreros blandían decididos sus lanzas y garrotes de piedras, dispuestos a morir en la pelea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Delante de él, a escasos metros, se encontraba la ansiada orilla, que de ganarla permitiría sin obstáculo alguno el acceso del resto de los soldados españoles, que en cerrada y compacta formación de guerra, ya esperaban con dos poderosos cañones en primera línea, justo a sus espaldas, la ansiada señal para disparar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se como podré subir a la orilla siendo que esta atestada de enemigos, pensó Alberto, al observar a cientos de guerreros mexicas lanzar una lluvia piedras y flechas a los inesperados intrusos acuáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto, justo antes de sumergirse un poco en el agua y evitar tan mortíferos artefactos, escucho un gran estruendo que pareció como si el cielo se resquebrajara y desplomara instantáneamente sobre los mexicanos; las balas de cañón dieron justo en el frente de ellos quienes volaron por el aire hechos pedazos, incluso varios de los restos fueron a caer justo donde Alberto y otros cuatro ballesteros intentaban asirse a la tierra para empezar a luchar cuerpo a cuerpo con los mexicanos que aturdidos y heridos no sabían como reorganizar la defensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun no salían del estupor del repentino disparo, cuando una lluvia de dardos de metal empezó a caer sobre ellos; las flechas de acero de los ballesteros se incrustaban sin piedad en sus rostros, pechos, brazos, piernas, o simplemente los dardos, después de atravesarlos, iban a clavarse en las maderas humeantes que colgaban de paredes aún más ennegrecidas por el generalizado incendio que ese día cubría la otrora esplendorosa ciudad de México-Tenochtitlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que el ejército español avanzaba sobre la calzada defendida por los mexicanos, otros soldados españoles dirigían el relleno de la acequia con la ayuda de cientos de aliados tlaxcaltecas, incluso en su desesperado intento por ganar ese paso, empezaron a arrojar los cadáveres que se encontraban mas cercanos, quienes en una mezcla de adobes quemados y maderas humeantes empezaron a cubrir el foso de agua que separaba al ejército español del ultimo reducto de la gran Tenochtitlán, en la cual, lo que quedaba del otrora poderoso ejército mexica, esperaba determinado morir en la batalla antes de someterse a la voluntad de Dioses ajenos y desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando termino de rellenarse el paso, un grupo de quince jinetes cruzo velozmente con las espadas desenvainadas arremetiendo sin piedad sobre las primeras filas de la defensa mexica, que ya preparados, levantaron enormes lanzas, con las cuales causaron graves heridas a los caballos, que briosos, empujaban hacia delante, por la incesante e imperativa orden que recibían de sus osados jinetes metálicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que los caballos hacían grandes huecos en las defensas mexicas, estos se rellenaban casi de inmediato por otros guerreros mexicanos que con la misma entereza y valor y sobre todo determinación, atacaban incluso ahora con las propias ballestas que minutos antes habían arrebatado a otros españoles caídos en la batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto de Cáceres, situado ya sobre las ruinas de uno de los templos destruidos, jalaba incesantemente del gatillo de su ballesta, asestando con perfecta puntería cada uno de sus tiros en el cuerpo cobrizo de los guerreros mexicanos; la protección que le daba la armadura de metal, por primera vez la apreciaba, ya que al menos siete flechas dirigidas a él con certero tino se habían estrellado en la impenetrable fortaleza metálica que le protegía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observaba directamente que el sitio en disputa era estratégico ya que por donde se observara no existían ya barreras físicas que impidieran dar con lo último de la clase dirigente azteca, que una vez rendida daría fin a esa interminable y espantosa guerra. Podía ver que los pocos guerreros del ejército mexica que aun permanecían vivos, caminaban sobre un terreno desprovisto de vegetación alguna y sembrado de cadáveres; otros, las gentes del pueblo, tambaleantes, escuálidas y débiles, tan solo alcanzaban a incorporarse brevemente para caer desfallecidos ante la inclemente ausencia de alimentos y la ardiente sed.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era preciso que Alberto y el resto de los ballesteros y arcabuceros tomaran posesión de esas, al parecer las últimas edificaciones, por lo que empezaron a ascender por los escombros que rodeaban la derruida pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejército mexica, al darse cuenta de que los invasores ya se asomaban a escasos metros por sobre los techos de las pocas casas aun en pie, y desde ahí lanzaban grandes andanadas de fuego y tiros de ballesta, decidieron hacerles frente directamente. Por sus atuendos se distinguía que se trataba de la elite de los guerreros Águila, entre los cuales, con la mirada fija en los enemigos se encontraba Atl, decidido a dar su vida antes de que los invasores capturaran a su último emperador, Cuauhtémoc, el Águila que cae.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De lejos, Manuel de Mendoza observaba como dos enormes hileras de humo ascendían desafiantes hacia el cielo de la ciudad de México-Tenochtitlán que ya empezaba a poblarse de ennegrecidas nubes. Frente a él, en el canal, atado con grandes cadenas se bamboleaba el bergantín en el que habrían de atacar hacia el interior de la ciudad, según indicaciones de su capitán general. Las aguas que constantemente golpeaban a la embarcación, al igual que en tierra, estaban llenas de cadáveres; del color verde azulado que tenía el agua en su primera incursión a la ciudad, ahora estaba tinta de sangre y pestilente por la enorme cantidad de cuerpos en avanzado estado de descomposición. Pensó en su entrañable amigo Alberto, --que a lo lejos sabía, combatía fieramente como era su costumbre desde que arribo a esas lejanas tierras-- deseaba que saliera sano y salvo, no en vano ahora estaban ahí presenciando lo que prácticamente auguraban como el fin de la guerra; de lo contrario, difícilmente podrían resistir mas, dado el extremo agotamiento físico y mental de la mayoría de los soldados españoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó en la madre de Alberto y en la suya propia, de las cuales hacia cercano a los dos años que no sabían absolutamente nada; tan solo deseaba que por alguna fuerza piadosa supieran que aun estaban vivos y que habrían de regresar para estrecharlas infinitamente para aliviar un poco así el enorme dolor y sufrimiento que sus ojos habían visto desde que emprendieron decididos la conquista de ese vasto imperio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dio la orden de abordar la nave, en pocos minutos estaba lista para lanzarse sobre el borde de la ciudad, tenían que penetrar lo más posible al interior y capturar de ser posible vivo al último emperador azteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, en la plaza de Tlatelolco, Alberto de Cáceres observaba emocionado el avance decidido de los formidables guerreros mexicas, que ataviados orgullosamente con sus penachos de plumas y tocados de Jaguar y Águila, se acercaban lanzando una enorme cantidad de lanzas que nunca alcanzaban su cometido, ya que era imposible que penetraran la gruesa coraza de metal que protegía los órganos vitales de los soldados españoles. Esta ventaja permitió a Alberto atravesar con certeros tiros de su ballesta, a mas de quince guerreros; algunos de ellos, desesperados en el suelo intentaban sacarse el dardo de metal incrustado; algunos lo lograban y continuaban su avance, solo caían definitivamente cuando otro certero tiro, esta vez realizado por los arcabuceros, instantáneamente los privaba de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta era la escena que ya tenia varios minutos se repetía frente a los ojos de Alberto, quien en extremo agotado, no sabia ya como mantener ese ritmo de tiros de su ballesta sin antes caer desfallecido, y ser capturado por los mexicanos, que muy cercanos no cesaban de avanzar para enfrentarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que lo observo por encima de los techos, Atl comprendió que ese soldado invasor era el que mayores daños les estaba ocasionando con sus repetidos y certeros tiros de ballesta. Cuando en su cercanía con la línea de ataque del ejército español lo distinguió entre el resto de los soldados, se dejo ir en su contra, con el único propósito de capturar vivo a tan poderoso soldado y ofrecerlo en sacrificio a sus ya de por sí agobiados Dioses tutelares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos, dos, tres, repitió mentalmente Alberto para jalar del gatillo de su ballesta con las pocas fuerzas que le quedaban; el dardo, sin que viajara mas de lo que un brazo tiene de largo se incrusto secamente en el vulnerable pecho de Atl, quien sobrecogido por el brutal impacto, tan solo alcanzo a tambalearse frente a Alberto y caer de bruces a su lado sin hálito de vida alguno. Alberto, quien había esquivado el cuerpo en su caída, trataba de volverse sobre sí mismo, cuando de frente, otro guerrero mexica le incrustaba una lanza de madera que le atravesó por completo el cuello, saliéndole justo en la base de la cabeza y el inicio de la espalda; de inmediato, el suelo donde estaba parado empezó a teñirse de abundante sangre, que ante sus atónitos y aterrados ojos salía cada vez mas con mayor fuerza, lo cual le impedía respirar con normalidad; su corazón al principio acelerado, empezó a entrar en un suave ritmo, que lentamente fue disminuyendo hasta lograr detener por completo la respiración y la vida de Alberto de Cáceres, natural del puerto de Cádiz, España e integrante de la sagrada compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el soldado se acerco a observar lo que quedaba de la ultima defensa en tierra del ejército mexica, pudo distinguir como en el campo de batalla tan solo yacía muerto uno solo de los soldados españoles, por el contrario, el ejército rival había sido aniquilado por completo. Cuando vio a su compatriota tendido con la garganta destrozada por la lanza de madera, sintió una enorme compasión de él, pensó en la infinita bondad de Jesucristo al no permitir a la madre de ese soldado, si viviese, verle en esas condiciones. El soldado continuo avanzando, sabía que debía encontrarse al interior de esa la última plaza con el resto del ejército español. La ciudad estaba siendo ya atacada por los doce bergantines que por todos los puntos cardinales arremetían con gran éxito en las últimas fortalezas mexicanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de México-Tenochtitlán, 13 de agosto de 1521.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos están por llegar, si no es por la tierra lo será por el agua; estamos presenciando con infinito asombro y dolor como nuestro mundo, nuestros Dioses y nuestros seres queridos se desploman ante valentía, astucia y fiereza de nuestros enemigos y sus aliados; y lo que resta mi adorada Xochitl es defender con el último aliento al menos, esta nuestra casa. Nuestros Dioses, Huitzilopochtli, el guerrero solar, Tezcatlipoca sembrador de guerras y discordias y Tlaloc, nuestra maravillosa tierra, se han marchado. Quetzalcóatl, el flechador nocturno ha regresado para tomar venganza de Tezcatlipoca, el que le puso varios embustes y corrió en su balsa de serpientes. Ha regresado y viene acompañado de un nuevo ejército, es el ejército del sexto sol, el quinto sol ya no cabe, ya no existe. Tras el ejército invasor solo queda el campo lleno de cadáveres de todos aquellos a quienes conocíamos y queríamos, expreso secamente Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tradicional ceremonia y tarea de enterrar a sus muertos había sido detenida por completo, el asedio constante y la incesante lucha la habían imposibilitado, lo que hacia que cientos de cadáveres se pudrieran bajo el intenso sol, lo que generaba un intenso hedor que incluso había hecho retroceder a la vanguardia del ejército enemigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los ojos secos, escuálida y débil, Xochitl tan solo alcanzo a preguntar, ¿y que hay de tu viaje a Huapalcalco, parece que ni ello nos ayuda, verdad?, concluyo esbozándole una débil sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabes, contestó Ehécatl, creo que el haber arrojado el collar en ese sitio fue como poner un punto final a este nuestro quinto sol, solo vasta interpretar todos y cada unos de los designios observados en el cielo, --le recordó la presencia del cometa y temblores inusuales en la tierra-- para saber que este nuestro quinto sol de movimiento haya concluido y nosotros hemos de entenderlo con la sabiduría y claridad como lo entienden los nobles ancianos, como lo han expresado nuestros Dioses y designios con el fuego desafiante en el cielo y ahora rodeando y consumiendo nuestros mas preciados recuerdos. Los extraños venidos del mar profundo son los emisarios del Sexto Sol, que ahora no solo cobro las víctimas que noblemente le ofrecimos en sacrificio, sino que se ha llevado a todo este valiente pueblo. El nacimiento del sexto sol ha sido muy doloroso y quienes sobrevivan habrán de ajustarse a los nuevos tiempos venideros llenos de incertidumbre y zozobra, pero al final Xochitl, creo que seremos nuevamente a la vuelta de las ataduras de los años, un pueblo elegido para acompañar en su trayecto a este nuevo sol, aprenderemos a venerarlo en el futuro tanto como ahora le veneramos; ¡que jamás se dibujen en el rostro de nuestros niños las muecas del terror, y el hambre y sed como lo hemos visto en cada calle y en cada casa de nuestro pueblo!, remató Ehécatl y levantó la vista para recorrer lentamente el escenario que se presentaba frente a el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la pequeña ventana, las pocas edificaciones que aun estaban en pie, lanzaban enormes llamas por todos lados que se elevaban y giraban en remolino sobre sus techos. El reflejo del resplandor que producían las llamas era duplicado en la superficie del agua, que al iluminarse dejaba ver una serie de montículos flotantes que Ehécatl sabia eran cuerpos de hombres, mujeres, niños y ancianos muertos en ese nacimiento del sexto sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observando tiernamente a los ojos de Xochitl, le dijo: ¿Esta dispuesta mí adorada compañera a dar su divina sangre a este nuevo sol que en la tragedia se avizora?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy lista para ayudarle en su caída diaria mi Señor, estoy lista, dijo tranquilamente Xochitl, tratando de mantenerse en pie debido a su extrema debilidad y su avanzado de gravidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acerco a ella y la abrazo con tal intensidad que por un momento pensó en que podía dañarle físicamente, lo que ella negó sutilmente con la cabeza y fue a colocarla nuevamente entre su pecho y aferrarse a el, como si algo o alguien tratara de arrebatárselo definitivamente. Le tenía un enorme temor a la soledad, mas aún, todos y cada unos de los integrantes de su otrora numerosa familia había muerto, luchando decidida y diariamente, defendiendo su sagrada ciudad de los invasores venidos del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl le aparto suavemente y se agacho para levantar la ballesta que había logrado conservar cuando en una de las batallas en tierra con los extranjeros, en la que les habían hecho gran daño, le había encontrado con todo y sus flechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue difícil que Ehécatl descubriera la naturaleza de su mecanismo, y al comprenderlo, rápidamente convocó aun gran número de rebeldes para que de inmediato se tratara de imitar dicha arma y duplicarle con los últimos materiales disponibles en la toda vía sitiada ciudad de México-Tenochtitlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl comprendía la gravedad de la situación por la que estaban atravesando. Los mexicas que aún mantenían sus casas intactas, dormían y vivían en sus techos esperando pacientemente el arribo de los invasores, dispuestos a dar su sangre por defender ese ultimo paso que conducía directo al joven emperador, al cual se habían unido numerosos niños huérfanos, mujeres y nobles ancianos, tratando de salvarse de esa catástrofe cósmica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pequeños puentes levadizos que en el pasado servían para comunicarse entre casas y calzadas ahora estaban levantados, e incluso, algunos habían desaparecido para obligar así a sus invasores a utilizar el agua como único recurso ante el inminente encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al interior de su hogar, Ehécatl guardaba con gran rapidez diversas provisiones y algunos enceres domésticos con los que habrían de partir con la ayuda de sus canoas hacia tierra firme; intentarían, al igual que el emperador y quienes le acompañaban, subir hacia los montes de Tlaloc y dispersarse por los cuatro vientos para hacer mas difícil su captura por parte de los guerreros tlaxcaltecas, que enfurecidos y armados esperaban bordeando la gran laguna, el éxodo azteca. Los tantos años de humillación y privaciones a los que les habían tenido sometidos llegaban ahora a su término.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con sumo sigilo, Ehécatl tomo las provisiones y suavemente empezó a empujar la gruesa puerta de madera y tener acceso a la canoa que afuera se balanceaba lentamente al compás de los vaivenes del agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lan luz del exterior empezó a filtrarse al interior de la vivienda iluminándola con gran resplandor, la intromisión repentina del haz de luz, hizo ver a Xochitl rodeada de un intenso resplandor, lo que por un momento infundió gran temor a Ehécatl. Lo que tenía frente así eran las voraces tzitzimemes, mujeres siniestras caídas de los cielos que acudían puntuales a recoger las almas de todos esos huérfanos cósmicos, a quienes tarde o temprano se llevarían por la parte más oscura del horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un brusco movimiento abrió la totalidad de la puerta y vio con enorme asombro como, a lo lejos, sobre la superficie del lago, una gran cantidad de canoas enemigas se dirigían directo hacia ellos, observaba como al centro de la mancha bélica se desplazaban también, para mayor asombro de Ehécatl, dos enormes casas flotantes que a lo lejos veía, lanzaban fuego y trueno haciendo gran daño a los últimos miembros del ejercito azteca que en esos momentos se enfrentaba a numerosas canos tlaxcaltecas, solo para mas adelante volar hechos pedazos por el aire ante los certeros tiros de fuego que los alcanzaban y destruían sin misericordia alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato, Ehécatl le ordeno a Xochitl que subiera a la canoa y se dirigiera con la poca fuerza que le quedaba hacia el refugio general, el mismo donde se encontraba el joven emperador y le entregara el burdo dibujo que representaba la escena que en esos momentos presenciaban. Al momento de ayudarle a subir a la canoa le dijo que personalmente le entregara el dibujo al emperador y que inmediatamente se pusiera a remar hasta que llegara a la orilla, siempre y cuando divisara que esta estuviese libre de enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando termino de darle las ultimas indicaciones, sin previo aviso le dio un fuerte empujón a la canoa para solo ver alejarse a Xochitl con el rostro lleno de gruesas lagrimas, que copiosas corrían por sus mejillas cobrizas y secas; la otrora delicada y bella figura de Xochitl ahora se reducía a un costal de huesos rematado con un rostro demacrado y enjuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los profundos e intensos latidos de su corazón hacían que pareciera que funcionaran como la señal precisa para que cada uno de los cuatro cañones que llevaban en cubierta lanzara su fuego con gran estruendo, repetida e insistentemente hacia el gran número de canoas del ejército azteca que decididas acometían por los cuatro puntos cardinales, tratando de detener el avance de esa poderosa flota invasora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomo aire con gran esfuerzo y lo retuvo un instante como tratando con esta practica disminuir su acelerado pulso que a momentos lo hacia sentirse desfallecer. Sabia que adelante estaba la ultima batalla y que de llegar al triunfo acabaría esa ya de por si muy mortífera guerra; Manuel de Mendoza sentía en carne propia el rigor de la misma; su cabeza enrojecida e hinchada producto de la infección de las heridas propiciadas por las pedradas de los mexicanos. Con su mente febril observaba como se acercaban cada vez mas las canoas enemigas y como de manera asombrosa el tamaño y el peso de los bergantines partían literalmente en dos a las canoas mexicas que se atravesaban por su camino. Giro para observar como todos y cada unos de los quince tripulantes de ese bergantín trabajaban febrilmente cargando los arcabuces, ballestas y cañones de manera incansable; al centro de la nave, un montón de barriles de pólvora, balas de cañón y ballestas se acumulaban generosos proveyéndoles de un poder destructivo jamás visto por los naturales de ese sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el bergantín avanzaba, de sus costados salían frecuentes andanadas de flechas de acero, balas de cañón y miles de perdigones, que sin piedad desbarataban las canoas de las defensas mexicas. Su avance era inexorable y estaban cada vez mas cerca de las ultimas fortalezas mexicas, donde cientos de guerreros, apostados sobre los techos de sus viviendas agitaban enérgicamente lanzas, piedras y flechas dispuestos a morir en la defensa final del imperio azteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la puerta que con toda intención Ehécatl había dejado abierta, pudo observar que las casas flotantes que en el reflejo lejano del lago apenas se distinguían, sobresalían intensamente cuando de sus costados, salían truenos y relámpagos; como si el mismísimo Dios Tlaloc tripulara esa nave y con su inconmensurable poder destructivo viniera a acabar con todos y cada uno de nosotros, pensó Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento se sintió atemorizado, sabia de su inminente muerte y le desconsolaba el que no tuvieran mayor fuerza y apoyos para resistir un poco más el feroz ataque. Tan solo danos fuerza para resistir un poco, pensó observando fijamente la estatuilla del Dios Quetzalcóatl que posaba sobre el suelo en una esquina. Así darás tiempo a que Xochitl llegue a la orilla y se pueda poner a salvo. Se puso de pie lentamente y tomo su arco y flechas así como una ballesta a la cual la había ya provisto de diversas lanzas de gruesa madera. Salió de su casa y bordeando las paredes se lanzó al agua para atravesar a nado el estrecho canal que le separaba del grupo de casas cercanas donde desde los techos ya empezaban a salir algunas piedras de guerreros impacientes que deseaban ya combatir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl observo que por la distancia a la que ya se encontraban las naves enemigas en escasos momentos estarían de lleno frente a ellos y ordeno que los últimos guerreros se ocultasen en su totalidad, simulando con ello el abandono de esas defensas y tomarles por sorpresa en un ataque repentino y total. Justo cuando pasasen frente a ellos les dejarían caer todas las piedras, flechas y lanzas que tenían para su defensa, esto sin contar las enormes estacas clavadas en el fondo de la laguna que sin duda detendrían y en el mejor de los casos dañarían a tan poderosa flota. Lo ultimo que intentarían en su defensa consistía en que se lanzasen desde los techos a las canoas invasoras y trataran de hundirles paras con ello generarles el mayor número de bajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el techo de las casas lo único que se escuchaba era el sonido del viento que persistente silbaba regularmente al pasar por entre las pajas y maderos de los techos. El silbido empezó a mezclarse con ligeros golpes en el agua, que acompasados empezaron a subir de intensidad lo que anunciaba el arribo de las canoas enemigas y de las enormes casas de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con precaución extrema Ehécatl se alzo para conocer la situación que enfrentaban y vio como una de las grandes naves, la mas adelantada, giraba un poco sobre si misma; el costado de la nave que daba a su punto de observación se encontraba atestada de invasores del mar que febrilmente agrupaban los mortíferos artefactos que traían consigo y que solían hacerles grandes daños por la gran lluvia de fuego y truenos que lanzaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente se agacho y con gran serenidad les dijo a los últimos defensores del imperio azteca que la hora final había llegado, que se prepararan para recibir la descarga de fuego. La última batalla estaba por comenzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel de Mendoza, observaba como impacientes los soldados españoles, con sus rostros enrojecidos y sudorosos, muchos de ellos con rostros desencajados por el esfuerzo y debilidad en la que ya se encontraban, esperaban la señal que iniciara el ataque final. Súbitamente dejo caer su mano derecha, la señal había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La trayectoria que siguió una de las balas de cañón fue en su mayoría horizontal para luego dibujar un descenso suave y prolongado e ir a dar justo en una de las casas que frente a ellos había. Desde su puesto de mando, Manuel de Mendoza observaba como la bala hacia volar en astillas la puerta de madera de la choza, la cual al recibir el impacto experimento un repentino desplome en uno de sus muros seguido inmediatamente por la caída del techo, lo que hizo salir una gran cantidad de polvo y escombros de la misma. Momentos después Manuel vio como una hilera de flechas de ballesta aderezadas con grandes antorchas flameantes surcaban los cielos directas hacia la vivienda destruida para incendiarle prácticamente al instante. Las instrucciones militares dadas por el capitán general eran precisas: destruir, incendiar, avanzar y proteger la retaguardia. Los soldados españoles las seguían al pie de la letra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La zozobra empezó a apoderarse de los mexicas apostados en las azoteas; viendo la destrucción e incendio de lo que fuera su casa, Ehécatl pensó que tenían una oportunidad de sobrevivir si bajaban de las azoteas y combatían directamente sobre el lecho de la laguna. Lo que veían sus ojos era claro y contundente, los invasores destruían y quemaban antes de avanzar. De inmediato ordeno el abandono de sus posiciones y que subiesen a sus canoas, había que dispersarse al interior de las pocas casas a salvo y combatir al invasor por sorpresa en los estrechos canales que aún permanecían en su poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al deslizarse rápidamente por los canales, Ehécatl podía observar ahora con mayor claridad la destrucción a la que habían sido sometidos durante los últimos días; prácticamente no quedaban casas en pie y los templos estaban completamente derruidos y quemados. Por el horizonte de la ciudad se elevaban cientos de columnas de humo, algunas gruesas, ondulantes y desafiantes, otras débiles y translúcidas, pero todas ellas contribuyendo a ensombrecer profunda y tenebrosamente el horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Absolutamente todos los muros de las casas que colindaban con ese canal estaban destruidos y ennegrecidos por el humo y fuego, la vista que frente al grupo de diez guerreros Águila comandados por Ehécatl se presentaba era de una gran catástrofe. Por los pocos espacios no ocupados por el humo y nubes que ya empezaban a formarse, se filtraba un resplandor rojizo que ante los ojos y sobre todo el espíritu de los guerreros mexicas les anunciaba la batalla que en esos momentos tenia el sol por no ser destruido y aniquilado por completo. Así, con el gran valor y fe que les infundía su numen tutelar, salieron decididos a enfrentar por la retaguardia a las casas flotantes que momentos antes habían pasado justo frente a ellos, sin que fuesen descubiertos en su improvisado refugio hecho de cadáveres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos y cada uno de los integrantes de ese pequeño comando azteca estaban listos para lanzar su andanada de flechas y piedras, sabían su desventaja numérica y del gran poder destructivo de los invasores, pero se mantenían firmes con la esperanza de capturar aunque fuera a uno solo de los invasores y ofrecerlo a sus muy necesitados Dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La punta de la quilla del bergantín empezó a sobresalir por el borde del muro del refugio donde se apostaban varias canoas del ejercito mexica; los rostros de cada uno de los guerreros Águila que observaban la intromisión la veían embelesados y en absoluto silencio; de improviso, un colibrí empezó a revolotear desconcertado entre uno de los penachos de plumas de uno de los guerreros, lo que atrajo la atención de Ehécatl, que por un momento retiro su vista del enemigo, para reconocer que la aparición del ave señalaba que su señor Huitzilopochtli había decidido acompañarles en esa batalla final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colibrí ya recuperado de su temporal desorientación levantó el vuelo con gran rapidez y desapareció de inmediato de su vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Manuel de Mendoza, desconcertado por no haber recibido ataque alguno ya dentro de los canales y fortificaciones aztecas, se deslizaba junto con los integrantes del bergantín lenta y sigilosamente. Momentos antes habían convenido tener preparados todos los arreos de guerra y estar listos a la señal predeterminada para soltar todo el poder destructivo de sus armas. En las condiciones de combate en que se encontraban era necesario que aflorara toda su imaginación y valor, así uno de ellos había ideado habilitar un burdo muñeco de algodón y con todo y armadura apostarlo en la proa, lo que serviría de señuelo y confundir a sus muy certeros flechadores mexicas, quienes al atacarles prematuramente les revelarían sus posiciones y sería mas fácil eliminarles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Ehécatl vio la oportunidad única que se le presentaba, y la señal del espíritu de su Dios tutelar Huitzilopochtli a través del colibrí, ordenó que se disparase una primera andanada de flechas, las cuales fueron a dar directamente en el casco y cuerpo del señuelo elaborado por los españoles, que ya se asomaba en el límite del muro sin causarle el menor de los daños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el repentino ataque, los inexpertos e improvisados navegantes tlaxcaltecas que custodiaban el bergantín empezaron a caerse de sus frágiles canos, lo que hizo que varios de ellos pereciesen ahogados o asaeteados por la segunda andanada de flechas y piedras lanzadas desde cientos de canos del ejército mexica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al darse cuenta de que el señuelo era asaeteado intensamente por las flechas enemigas, Manuel de Mendoza ordenaba a los desfallecidos marineros que diesen un giro de ciento ochenta grados y estuviesen listos a su señal. La atmósfera en el bergantín era infernal dado el agobiante calor que esa tarde se dejaba caer, solo Manuel de Mendoza sentía un poco de alivio al haber aportado su armadura para la fabricación del señuelo, así su cuerpo febril tendría alivio, pese al riesgo de ser flechado por el enemigo en esa situación de vulnerabilidad física en la que se encontraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de las canoas que protegían a la gran casa de fuego habían sido destruidas, lo que ofrecía ahora la gran oportunidad a Ehécatl y a su grupo de abordar la poderosa casa; tratarían de detenerles a como diera lugar, pues estaban en los límites de la ciudad de Tlatelolco, ultimo reducto rebelde, donde estarían los soberanos y sobrevivientes de su otrora poderosa raza, entre ellos su adorada Xochitl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La canoa comandada por Ehécatl ya muy cerca del bergantín se acercaba rápidamente. Ehécatl de pie, en uno de sus extremos, esperaba estar un poco mas cerca para que junto con sus guerreros, saltar decididos al interior de la nave y enfrentar directamente a sus temibles invasores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De un gran salto, Ehécatl fue a dar justo donde un grupo de maderos que servían para atar las velas le permitieron sujetarse a la nave, y con gran esfuerzo ascender sobre el costado y entrar directamente a la cubierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sorpresa de los españoles fue mayúscula al observar que justo en la cubierta de su barco estaban los enemigos, todos ellos apostados como enormes pájaros multicolores, llenos de plumas y arreos de guerra, con maxtles, arcos y flechas y para su sorpresa, con ballestas listas para ser disparadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acostumbrados a la guerra constante, los soldados españoles accionaron sus arcabuces y una lluvia de perdigones fue a incrustarse en los cuerpos de los guerreros Águila. Tomando un arcabuz, Manuel de Mendoza abandonó su puesto de mando y directamente fue a enfrentarlos, no tardando mucho en encontrarse nuevamente, ahora en la aparente seguridad del bergantín, al protagonista de sus tan sombríos sueños y de su inesperado encuentro en la cárcel tlaxcalteca. Cuando le vio avanzar tambaleante sobre la cubierta en movimiento, Manuel de Mendoza alzó el cañón del arcabuz con la decisión de acabar de una vez por todas con esa pesadilla. A la par de que Manuel de Mendoza realizaba los últimos movimientos previos a su disparo, Ehécatl hacía lo propio estirando cada vez mas el ya de por sí tenso lazo con el que lanzaría la gruesa flecha con punta de piedra, con la que intentaría inhabilitar a su poderoso rival-designio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento por la mente de Ehécatl pasó la imagen del guardián y recordó que le dijo que presenciaría la consumación del rito del regreso de Quetzalcóatl, y que debía ser justo ese momento, el que tenía frente así, con su formidable rival, el momento de consumar el pacto hecho, de dar su sangre para acabar con ese rito que Quetzalcóatl ya no consideraba necesario, y que fue la razón última de su expulsión de esas tierras. Soltó la tensa cuerda de su arco y observó como simultáneamente, por el orificio del arma de su rival se esparcía una enorme luz acompañada de un intenso humo cegador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo de Ehécatl al recibir la descarga fue lanzado varios metros hacia atrás para tambaleante quedar detenido temporalmente por la barandilla que bordeaba el bergantín, un poco después su cuerpo cayó de espaldas al lecho del agua. Manuel de Mendoza con la intensa fiebre que tenía, no sabía ya distinguir si lo que estaba presenciando era un sueño o su propia muerte; sentía como cada vez mas su respiración se le dificultaba y un intenso dolor empezaba a doblarle las piernas, caminaba justo hacia donde había caído su oponente, pero mientras lo hacía veía como el piso del bergantín se empezaba a cubrir de sangre, su propia sangre que salía profusamente por uno de sus costados, justo donde un enorme palo sobresalía de entre sus costillas, el certero tiro de flecha que momentos antes Ehécatl le había asestado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó al borde del bergantín observo como el guerrero Águila que había enfrentado aún flotaba boca arriba sobre la superficie del agua, su cuerpo lentamente empezó a hundirse acompañando su descenso con pequeños hilillos de sangre que disuelta en el agua se arremolinaba sobre el rostro y penacho del guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel de Mendoza tan solo se inclino sobre la cubierta y observó que por su boca también salía ahora abundante sangre, que al caer al agua fue a mezclarse con la sangre del guerrero Águila que ya se perdía entre las obscuras y pestilentes aguas de la laguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el soldado español levanto el cuerpo inerte de su compañero de nave, noto la extrema palidez de su rostro, lo que suponía que había perecido desangrándose lentamente en esa posición, inclinado sobre la cubierta. Levantando la vista vio como el capitán Darci-Holguín ordenaba el alto a un grupo de canoas que al parecer transportaban a alguien muy importante dados los adornos y calidad de su vestimenta. Por su mente tan solo resonaban las siguientes palabras: Gracias a nuestro señor Jesucristo y a nuestra señora Virgen Santa María, su bendita madre, que esta guerra ha terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy cerca de ahí, en el real español de Tacubaya, unos inquietos y agitados perros intentaban liberarse del encierro que les propinaban sus jaulas; ese día no desaparecía la reja que los dejaba salir al aire libre por donde podían correr y oler por doquier, pero ese día permanecían ya muy tarde enjaulados sin que nadie les liberase; el Nerón empezó a aullar lastimeramente, sus aullidos, dispersos al viento se dejaron escuchar por las humeantes y desoladas tierras de la otrora esplendorosas ciudades de México-Tenochtitlán y Tlatelolco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Manrique guardó cuidadosamente ese último rollo. Los días siguientes tendría una importante labor que realizar, una labor que sabía cambiaría profundamente su manera de vivir y de pensar, el 15 de septiembre, ese día, estaba seguro podía entregarle al recién electo Presidente de la República una propuesta que de una vez por todas acabara con el hambre, sed y pobreza de los mexicanos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-8905630359422660936?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/8905630359422660936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=8905630359422660936&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8905630359422660936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8905630359422660936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_31.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-5254649683287387398</id><published>2007-10-29T07:35:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T07:38:58.539-07:00</updated><title type='text'>El dia despues</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Maribel Rodríguez&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;¡Pues sí! Mi querido Rafa —y no se si estoy parafraseando a Chatán—, pero sí se destaparon los recuerdos. Y no el 15 ni el 13, respectivamente, sino antes. Desde el primer mail o el primer telefonazo de Silvestre o de Chucho, no me acuerdo. Desde que empezamos a saber los unos de los otros. Desde que decidimos asistir o no al primer novenario (en masculino, digo, por eso de los muertos). Desde que nos acordamos de acordarnos. No se si así lo dijo Claudia, pero finalmente somos lo que somos gracias a lo que hemos sido. Y fuimos y somos porque hemos vivido. Y los recuerdos no son fantasmas ni ánimas que se nos aparecen de repente: Son la visualización de esa parte de nuestra vida. Son y existen y tienen la misma vida que nosotros, porque son una parte indisoluble de nuestras vidas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo lo dije después de la primera reunión: Aún cuando hemos cambiado, en esencia seguimos siendo los mismos, si no ¿Cómo entender que no necesitamos decirnos nada para sabernos los de antes? ¿Cómo explicar la complicidad, el no tener que hacer un relato de nuestras vidas para darnos cuenta de lo que hemos vivido? ¿Cómo explicar “la noche de anoche” que vivimos los que, al más puro estilo de antaño, nos quedamos dormidos como hace 26 años, sin necesidad de camas, ni pijamas, acomodado cada uno donde pudo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y luego “el día después”, igual, como antes, cada uno recogiendo sus bártulos. Los que se fueron primero, sólo una pequeña despedida, por que sabían que no necesitaban más. Los que nos quedamos, un café con galletas y otra vez los recuerdos, pero ahora los de ahora, es decir, los de ayer ¡Bueno que ya era hoy! Es decir los de “la noche de anoche” (que parte fue la madrugada de hoy). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los mismos chistes, los mismos chismes, los mismos… mismos. Los mismos de antes, los cómplices de hoy, que también fueron los de antes. ¡Claro que hay diferencias! ¿O no Ale? Antes no me daban propina. La misma Ale, la de ayer, la que pocos conocimos en todo su esplendor, el mismo humor negro ¡Me cae que eres un personaje! Pero te escondes con esa carita de niña buena: ¡Sólo a ti se te pudo ocurrir lo de la propina, de verdad! (Y queda entre nosotras, por aquello del misterio).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero… sí ¡Claro que somos diferentes también!&lt;br /&gt;Aída no es aquella Aída tímida, que también pocos tuvimos la fortuna de conocer. Pero no necesitó platicar el resto de su vida, es decir, de allá a acá, no el resto de ahora en adelante. Por lo menos a mí, no tuvo que decirme gran cosa para darme cuenta que, no importa lo que tuvo que vivir, hoy es más fuerte, más grande, más viva (de vida). Pero tan es ella, la misma Aída que con estar allí fue suficiente para que todos, los que no convivieron con ella, supieran que era Aída ¡La mismísima!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y aunque Chatán diga que después de ese 13 (y toco madera por aquello de la suerte) ya nada iba a ser igual, yo digo que ahora más que nunca todo es igual. Porque si no fuera así, ninguno nos reconoceríamos como lo hacemos, nos hablaríamos como lo hacemos, nos escribiríamos como lo hacemos. Si no fuera igual, todo hubiera sido distinto, ninguno nos hubiéramos sentado como antes y como hoy, ni habríamos cantado igual que antes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Somos los mismos. Yo no soy como tu dices Rafa, por que no es verdad que soy irreverente, soy la misma desenfrenada de antes ¡Eso sí! La que toma las cosas como le vienen, como bien dices mi querido Rafa, “¡Coño si sólo se vive una vez!” (Como canción). Y así hemos vivido, porque siempre hemos sabido que así nos íbamos a tragar la vida: Así a tragos, porque si no, hubiéramos sido diferentes desde el principio, y de haber sido así, yo no hubiera estudiado biología en la UAM Xochimilco, ni hubiera hecho lo que hice, ni me habría hecho amiga de mis amigos, ni me hubiera atragantado de todo como lo hice. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y de verdad Chatán ¿Crees que el haber conjurado los recuerdos y pateado “tu baulito” nos cambió para siempre? ¿No será al revés? ¿No será que decidimos conjurar a los fantasmas del recuerdo para ver si vivíamos o cambiábamos lo que no pudimos en su momento? Es pregunta. Tú por ejemplo, hoy me pareces tan cercano, como lejano te sentía en aquellos años. Siempre estabas ahí (como dice Ale), pero nunca supe si nos veías. Ya te lo dije hace poco: A mí por lo menos, me parecías un ser de otro mundo, y sin embargo el día después de la noche de anoche, eres mucho más Chatán del que nunca habías sido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé, ni quiero saberlo, es más, lo único importante es que ese amasijo de recuerdos nos “arrejuntó” de nuevo. Nos hizo acordarnos de todos aquellos que siempre hemos estado, pero se nos había olvidado. Yo también te prefiero así, Rafa, que en el olvido, mi olvido. También prefiero a esta Claudia, que lo único que tiene de diferente es su mega doctorado en biología, porque ni el acento tamaulipeco le cambió, igualita Claudia, la misma que siempre me hablaba, que siempre me decía, que siempre estaba, es más ¡Tú eres la irreverente! La que has pasado también por encima de los convencionalismos, pero como si nada, lo que pasa es que yo hablo muy fuerte, por eso todo mundo se entera (es broma).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La primera reunión pensé que Emma era una revelación, y efectivamente lo sigo pensando, pero sólo por eso, porque te me revelaste, es decir, no te conocía. Quizá siempre fuiste así (también es pregunta) y sólo te fuiste revelando, es decir, te fuiste acomodando en tu verdadera Emma, a gusto, por lo menos así te ves y te veo, y te ven los demás ¿Verdad Rafa?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y que alguien me diga que Chucho es diferente al Chucho de antes, al “bueno de Chucho” (como dice Chatán), bueno, como diría Antonio Machado, en el buen sentido de la palabra bueno. ¿Alguien lo vio diferente? Me refiero a la esencia de Chucho obviamente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Carlos: Ni que decir de ti. Por fortuna en estos miles de años que han pasado, hemos tenido oportunidad de vernos varias veces —la anterior al 15 en condiciones muy tristes para ti— y siempre con el mismo afecto y cercanía ¡Gracias por tu amistad!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sílver, ya sabes (y ¡Claro que lo sabes!): Entre nosotros no hay nada que decir. Siempre hemos estado juntos. Por suerte la vida decidió no separarnos y permitirnos compartir pedazos enormes de vida, de tiempo, de sentimientos, de trabajo y de amores (¿Por qué carajos no iba a ser así?). Los tuyos y los míos. Siempre igual dejando la vida en ello. Despellejándonos en cada uno, hasta las últimas consecuencias. Desde entonces mi queridísimo Sílver… hasta ahora. Ni qué decir: Tú y yo sí somos los mismos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Luís: Otra revelación. Gracias por quedarte y compartir con los que antes siempre nos quedábamos tu gratísima presencia. Gracias por tu nota de despedida y por que tu cooperación monetaria para la comida dio pie a una de las anécdotas más chistosas del día siguiente (ahí queda, para quien la inventó).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y los que me faltan, no por menos importantes, sino porque igual que en la universidad se me fueron muy rápido. Cuando voltee ya no estaban y yo me los había perdido, Carolina, Alejandro, Isabel. Tú Mario, por ejemplo, ya me lo dijiste el 15, te caía pésimo en la escuela y como dices que te respondí entonces: Lo que pasa es que no me conoces. Y lo que pasa es que yo tampoco tuve el tiempo de conocerte bien, ni a ti, ni a Carmen. Sin embargo el 15 y el 13, los sentí más cercanos, así de fácil, la neta de frente. ¡Que bueno que se me aparecieron, por lo menos yo los empecé a disfrutar! &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tú no Jóse. Tú no te me perdiste nunca, pero de eso me di cuenta hasta ahora, hasta que volví a ver tu sonrisa que, igual que entonces, transmite esas ganas de vivir a tope —es más: No sé a quién se le ocurrió eso de las “monjas”— y de ser feliz. A ti sí que pude conocerte (aunque sea un poco). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que todos somos diferentes. Quizá mejores o peores, da igual. Algunos más exitosos que otros, da igual. Pero finalmente somos los mismos, y para muestra ahí queda “La noche de anoche”, que es decir, El día después. Si alguien notó la diferencia, que me lo diga.&lt;br /&gt;¡Y que Dios reparta suerte para seguir reencontrándonos! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-5254649683287387398?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/5254649683287387398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=5254649683287387398&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5254649683287387398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/5254649683287387398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-dia-despues.html' title='El dia despues'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-4796003244213857387</id><published>2007-10-26T09:24:00.000-07:00</published><updated>2007-10-26T09:33:16.940-07:00</updated><title type='text'>Segunda novenaria: Encuentros y desencuentros</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Rafael Malpica&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;— Despertamos al monstruo. ¡Puta madre! Sí. Silvestre no pudo ser más certero a la hora de describir los encantos de ésta que parece ser la madre de todos los encuentros. Muchos se preguntarán: — ¿Qué pinche necesidad o necedad, éstas, de despertar a los muertos? Nada. Los muertos siguen allí. Nosotros vamos p’adelante. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El día 13 llegó por fin. Uno a uno y en parejas, o multitud como nosotros, llegamos al Infonavit de las Torres Platino bajo el tiro del famosísimo edificio El Pantalón, allá al suroeste de ese otro monstruo que es la Ciudad de México. Con fotos, recuerdos y muchas dudas respondimos los novenarios a la invitación y hospitalidad de una mujer inevitable: Maribel, María Bell como la califica el buen Chatán. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En medio de un acahual de edificios que descuellan en la selva de asfalto de la Chilangolandia capital, llegamos 17 novenarios más puestos que dispuestos a pasarla bien. A reconocernos. A recordar. A comer, beber y cantar. ¿Qué más? Creo que todos nos reconocimos en el otr@. Y allí estuvimos sacándonos (unos y unas) las memorias y los trapitos al sol ¡Qué chingados! Nada mejor que esta terapia gratuita para concluir lo inconcluso. Para seguir adelante. Para cerrar los ciclos pendientes. ¿Y por qué no? A lo mejor ésa es la única razón clara de estas dos reuniones en apariencia sin sentido, en apariencia sin futuro, en apariencia sin razón. Números impares 15 y 13. Septiembre y octubre. ¿Qué sigue?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El saloncito bien. La música intensa. La comida buena, aunque para mí fue más espectacular la anterior… salvo la mejor opinión de otros. Jesús cumplidor nuevamente y a nadie extraña. La organización… organizada, y la bebida para todos los gustos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Sonrisas, abrazos, besos, miradas, destinos, apertura, recuerdos, inquietud, problemas. Todo y nada. Alejandra, mis hijos, y yo llegamos algo tarde a la cita. Y es que aún ahora me parece un verdadero desmadre llegar a lo que fue el punto de encuentro. Pero allí estaban: Las Tres Emes anfitrionas: Maribel, Mariana y la Mamá-abuela-Paquita. Hablar de usted, señora Maribel, sería redundancia. Lo que pienso de ti ya lo intuyes y te lo platicaré a los ojos cuando llegue el tiempo. ¡Me encantas! Eres todo lo que muchas mujeres han pensado ser o hacer, y que casi siempre se queda en intento. Ya te dije que eres genuina pero irreverente. No sé qué piensan los y las demás: Yo te prefiero así que no verte más. Maribel: Eres luz. Vibras con una intensidad que se desborda. Eres peligrosamente impulsiva. Eres temeraria y estás siempre al borde de los límites. ¡Sí coño… y qué! Yo te prefiero así a que regreses al olvido… mí olvido.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y volaron las fotos. Y volaron los recuerdos. La tensión subió de tono sin querer. ¡Ni la comida y menos la bebida amortiguó el momentáneo desconcierto! Cada un@ con su historia. Y cito a Salvador Rivera, mi hermano, otro irreverente de la cámara digital que recorrió los cuerpos de todos (y más de todas) con su lente. Mostacho firme y negro, mirada traviesa, palabra fácil, infalible morral (¡Que tantas historias guarda ese pedazo de cuero  oscuro y salitroso que cuelga de tu hombro como una especie de quinto miembro, Chatán?). Tez curtida por el sol de los surestes y pergamino en el que están escritos muchos alcoholes ingeridos que para fortuna de ti y nosotros son ya historia. Va por ti pues: “¡Nooooooo! Les dije a todos, aunque, debo reconocer, más en particular le dije a Rafa: No manito, ni le Re-muevas. Los recuerdos son cosas del universo que duermen en las pozas del abajo. Ahí viven… densos. Descansan impenetrables. Duermen. ¡Claro! También desde allí suben, aunque lo hacen muy de vez en vez y en la modalidad más suave del perfume, del vapor, la niebla, de las emanaciones,  o del  vértigo... Pero si por alguna razón se les agita hasta pueden llegar a explosionar ¡Plaf! Como un montón de cohetes chinos que estallan en la noche... como vitral de luz. De ser así, mi buen amigo Rafa: Pues entonces... entonces ¡Que Dios nos agarre confesados!”. Y así fue. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Las pozas del abajo se volcaron en un torrente que nos envolvió a todos. Del recuerdo agradable a la victoria del presente. De los amoríos que ya se fueron a la buenaventura del porvenir. Corazones destrozados que lo fueron en un tiempo pero que a hoy se han reestructurado desde dentro. ¿Agitación, perfume, vapores, niebla, emanaciones… vértigo? ¡Sí! ¿Y qué? La vida es una ¡Coño! ¡Y hay que vivirla a plenitud! ¡Que se sacudan los instintos que p’a eso somos lo que somos! Ya luego regresaremos a nuestras moradas de siempre. A nuestro diálogo interno. A nuestra quietud. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En tales condiciones me parece que nada queda por parir a no ser un futuro promisorio, pero… esa es otra historia. En fin: Una vez más salieron las fotos, esos pedacitos de tiempo en el que nos mantenemos atrapados. Pero ahora se nos aparecieron como un especie de exorcismo de lo que fue y ya no más. ¡Quedémonos tranquilos novenari@s! Lo que viene es mejor y lo que fue, duerme otra vez. Todos los episodios del ayer (y del antier ¡Claro!) siguen allí en el “baulito (chatanesco) de los recuerdos” y allí seguirán. En los armarios y anaqueles de cada uno de nosotros. En nuestros álbumes destartalados o en bolsitas de un plástico que ya cumplió la mayoría de edad hace años atrás. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y me apoyo en la prosa de Claudia: “La memoria es como el ocaso y el amanecer, donde se acaba una historia y comienza otra… y ésta se terminara… ( ) Son momentos de vida. Aquellos que nos dejan una impronta perenne al día de hoy, por haber ocurrido felices unos, y otros por resultar terribles, dejando un parteaguas en nuestro ser… Somos lo que hemos querido y así es. Es así que estamos: En encuentro y desencuentro. En encuentro siento a algunos que han expandido su color… en intensidad. Otros muchos (han) pasado por senderos borrascosos. Por supuesto todos (hemos) transitado en momentos plenos. He disfrutado y me queda para rato”.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Pienso como tú querida Claudia y te copio: “Somos lo que hemos querido ser”. Y completo: — Y de nada debemos arrepentirnos. ¡No sé qué otros misterios habrán de descifrarse a partir de ahora! Y es curioso porque estamos aún en un proceso de autoconstrucción, y lo más maravilloso de todo es que estas novenarias de los novenarios (¡Vaya que también tú atinaste al nominarnos querido Félix!) han permitido la génesis de otros momentos, otros espacios y otros encuentros que habían esperado  aletargados todo este tiempo para emerger. Y en eso estamos todos. ¿Alguien puede decirme que no?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            L@s evoco una vez más y sin un orden definido:&lt;br /&gt;Claudia: Bajo tu armadura de investigadora de la biología se encuentra una mujer amante de la vida y los misterios. Eres excitantemente directa. Contigo la i latina lleva punto arriba siempre. Llegaste vestida de rojo como para amedrentar. Puro lenguaje corporal. Ojeras que son tu acento porque no acabas de mirar. Botas negras bien plantadas. Linda ¡Vamos!&lt;br /&gt;Isabel: Isabel… Isabel… Isabel… Tu mirada se inunda de serenidad. Eres una historia inconclusa. Tu sonrisa apenas se dibuja en un rostro que se ha endurecido en tránsito por la vida. Ríe más Isabel. Guarda en tu memoria el ayer. El hoy está con nosotros. Te he dejado algunos apuntes de episodios del pasado. Bien. Pero lo que viene está delante. No renuncies a la exploración. Lo único cierto es que estamos aquí. Gracias por compartir tu esencia. No fue tan grave la novenaria… ¿O sí?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Carlos: Más allá de las historias está el recuerdo. Ése, amigo, nadie te lo quita ni lo pueden extirpar. Es una parte indisoluble de nosotros. El recuerdo es. También es verdad que las relaciones humanas, y más la de pareja, son un destino peligroso donde solamente uno sabe por dónde caminar. No te aflijas Carlos. Y no permitas que los tuyos dejen de mirar al Norte, que es decir para adelante. Tu esposa es una mujer inteligente que por algo está contigo. No niegues tu pasado (que es lo único que tenemos puesto y que nos queda). El futuro, constrúyelo junto a ella... O quien sea. Nos debemos una buena plática por cierto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Jesús: Tu estatura es directamente proporcional a tu compañerismo… a tu amistad. Desde arriba nos abarcas a todos. Tampoco te aflijas. Lo que si nos queda es brindarnos un fin de semana en familia para preparar la tercera novenaria… pero ésta en terreno neutral para evitar que entremos en un trance innecesario.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Comadre Josefina: Hasta el último momento pensé que no llegabas. En una ciudad híper conservadora como Puebla, eres navegante de una izquierda moderada (¡Eso espero pinche!). Me encantó verte bien plantada, total. Los hoyuelos de tu mejilla más marcados que nunca y con un dominio pleno de tu espacio. ¿Quién te imaginaría cantando a pleno pulmón las de la Trova! Una monja cantarina. Una madre superiora. Sí. Te quiero mucho. Siempre es importante tenerte próxima. Llevo años platicándote algunas de mis cosas. No todas ¡Claro! Y he encontrado en tus diálogos respuestas, aunque hay secretos que se deben quedar donde están. Dale un beso a José Diego, nuestro ahijado, y por cierto: Dile a mi compadre Arturo, al médico de los órganos de los vientos, que nos deben una visita en casa.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Alejandro y Carolina: Gracias por aceptar este encuentro. Ya desde la época de la UAMX su prudencia y discreción eran evidentes. Entiendo que el impacto de esta primera vez hizo su tarea, pero en la siguiente reunión no pueden quedarse en el extremo de la mesa. ¿Quedamos?&lt;br /&gt;Aída: Ya te dije antes que es una sorpresa agradable reconocerte. Tu vigor, tu sonrisa, tu presencia y tus palabras reflejan seguridad. Vivencias que le han dado solidez a lo que eres ahora. Me parece que rompiste con el pasado y hoy irrumpes con una enorme determinación. Te auto construiste y estás linda. Pero que no cesen tus diálogos con el ahora. ¿Va?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Juan Silvestre: El buen Sílver. Tu canto, tu guitarra y tus gestos son uno mismo. Tienes esa rara virtud de caerle bien a todos… a veces (recuerda Coxcatlán. Recuerda Tuxtepec.). No importa qué hagas. Eres dinamita y me quedo con tu aserto: “Hemos despertado al monstruo”. Tienes razón Silvestre, lo hemos despertado y por eso lo debemos dominar y orientar para que no nos devore. No podemos quedarnos sólo en recuerdo y lo sabes. Algo hay que hacer: Libros quizá. Negocios también. Al tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Luís: La mayor sorpresa de la noche me la diste tú. ¡Mira que guardar un par de cartas mías de hace miles de años es un lujo! Gracias por el testimonio. Y ya modernízate: Espero que leas este texto en el blog, aunque es urgente que abras una cuenta de correo electrónico para dialogar con todos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Alejandra: Mi amor. Mi ser, junto con mis hijos. Mi esposa. Mi amiga. Sabes exactamente cómo soy. No hay sorpresas. Soy así, porque así me hizo Diosito. ¡Eh! Estoy encantado de caminar juntos por la vida. Mi mayor tesoro: Nuestros hijos. Tú: Mi guerrera. Eres madre y luz. Paciencia y virtud. Entendimiento. Estás allí y en todos lados. Gracias.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Salvador: Hijo de la magia y el misterio. Eres un icono de los tiempos idos. Eres una mezcla de modernidad y tradición de los sesenta y tantos. Eres el siglo pasado (en sus cuatro últimas décadas y en el romanticismo) y una nueva centuria. Eres mi hermano en las palabras y en los afectos. ¡También eres un cabrón bien hecho! Eres esa confrontación de cabellera ensortijada y colita de caballo que investiga al Sur de México y al sur de tod@s. ¡Cuántas imágenes oculta la memoria de tu digitalia! Comparte con nosotros (Bueno, si quieres nada más conmigo) esos cuadros que asaltan los sentidos y que registraste para la posteridad. ¿Qué explicaciones darás a los que pregunten: Quiénes son?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Carmen: Discreta. Compañera. Internamente intensa. Tus ojos son una línea risueña que te marcan indeleblemente. Tus relatos son relatos del pasado. Tiene su virtud mantener un matrimonio en tiempos como los actuales. ¡Felicidades!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Mario: La nostalgia, como a ti, nos invade a todos. En tus mensajes rememoras Coxcatlán. ¡Cuántas historias guarda ese sitio de magia y de poder, donde nuestros ancestros domesticaron al maíz hace ya más de 7,500 años. Por esa tierra caminamos muchos. Y las pitahayas y cardones nos protegieron de la lluvia. ¡Sí! Una lluvia que mojó la nopalera y que bajó de pronto entre pendientes convergentes, allá arriba en el Cerro de la Deshonra. Ya que te acuerdas de Coxcatlán, de los apancles, de la tierra semidesértica, de la vegetación y la fauna, te propongo convencer a Pepe Gallo y encontrar a Manuel para regresar allá. Esa tierra que recuerdo agreste, es uno de mis grandes pendientes en la vida. Vamos a organizar una expedición a Coxcatlán y a Venta Salada. Seguro se nos sumarán otros. Te toca Mario. ¿Vale?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            Emma: Posees una mixtura apenas necesaria para explicarte. Eres una especie de niña-mujer. Haz rebasado la frontera de tus miedos y hoy posees una magia contagiosa que emergió ¡Sabrá Dios de donde! Tu predisposición ahora a pasarla bien y a no complicarte la existencia me gusta. ¿Tomamos un café de Coatepec? Dale un beso a tu Tania (bueno, ya es nuestra Tania también). Esperamos conocer pronto a Eva Luz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;            ¿Yo? Yo sueño con serpientes y me quedo aquí… en casa. Hoy recuerdo mariposas que se hicieron humo. Los evoco a ustedes y tomo del recuerdo lo que necesito para mantener mi coherencia y dialogar conmigo. No me asusta mirar atrás porque camino en línea recta. Siempre.&lt;br /&gt;            Es cuanto…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Morelia, Michoacán, México, 25/26 de octubre de 2007&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Post data necesarísima para concluir con un cierto orden: Lo reconozco: No hay propósito definido en estas novenarias… hasta que lo definamos. Pero regreso a Chatán: “Así le dije yo a mi hermanito Rafa. Y nada. No hizo nada. Es más: No sólo no hizo nada, sino que hasta agarró a patadas ese mi santurrón 'baulito del recuerdo'. Ahora las cosas están así y nada será igual nunca jamás. Nuestras vidas, la de todos, están cambiando ya, y sólo por el canijo efecto de una legión fantasma que ha salido a pasear (y algunas otras ánimas de aspecto mucho más terrenal, o mejor, carnal: of coarse). Pero no hay de qué afligirse. En realidad: no hay nada qué hacer… (Y quedamos) Así nomás: Sueltos, libres. Como las hojas sobre la hojarasca… caen.”. Y a Claudia: “Me rehuso a solamente evocar memorias remotas de cada uno de ustedes. Ver, sentir, escuchar, mirar a los ojos, abrazar y besar, cantar, bailar, reírse, sólo ser y estar de cada uno de ustedes, ha sido mejor que todos los recuerdos juntos. He disfrutado, y me queda para rato…”. A mí también querida Claudia, me queda para rato. Y me quedan también las imágenes de la noche de anoche. Esa “nuestra noche” del 13 de octubre de 2007 en el DF, donde se extinguieron algunos temores. La hospitalidad de Maribel insondable. Acordes trovadores que hicieron eco a nuestro vigoroso canto y a un vino tinto exquisito. Y llegamos al final. Acomodados hasta la despedida. Hasta la tercera novenaria.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-4796003244213857387?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/4796003244213857387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=4796003244213857387&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/4796003244213857387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/4796003244213857387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/segunda-novenaria-encuentros-y.html' title='Segunda novenaria: Encuentros y desencuentros'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-4329390509359259004</id><published>2007-10-25T09:28:00.000-07:00</published><updated>2007-10-25T09:39:17.126-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;CAPITULO VI&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche de las luciérnagas&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Yo soy Huitzilopochtli, el Guerrero. Nadie es igual a mí.&lt;br /&gt;No en vano me he puesto el vestido de plumas amarillas,&lt;br /&gt;pues por mí ha salido el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Canto a Huitzilopchtli&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;México-Tenochtitlán, 4 de septiembre de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde muy temprano, Ehécatl, su madre, hermanos y varias personas más se fueron a apostar a la puerta de la casa de Xóchitl. Era ya el cuarto día de esta ceremonia en la cual insistían en recibir el ansiado “sí” de los padres de la bella mexicana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta de madera se abrió y apareció sonriente un hombre joven de rostro afilado y cobrizo, su escaso bigote apenas daba un toque oscuro a las comisuras de su enorme boca. Con una leve inclinación hizo una seña para que los visitantes entraran, lo cual los lleno de regocijo, pues sabían que tal muestra de cortesía era sinónimo de una tácita aceptación para que ambas familias se unieran a través de sus jóvenes hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl observaba a Xóchitl, sus ojos ese día con un especial brillo seguían todos y cada uno de sus movimientos. Por primera vez la observaba en la intimidad de su hogar. Con ágiles movimientos servia un humeante chocolate a cada uno de los invitados mientras que Atl entablaba amena conversación con el padre de Xóchitl. Todo era alegría al interior de la vivienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante sus ojos se encontraba la única mujer que lo había cautivado y cimbrado hasta lo más profundo de su ser; el profundo amor que sentía por Xóchitl lo había construido día a día desde el primer momento que la conoció. Recordaba como sus miradas se cruzaron un día cuando Xóchitl, junto con otras jóvenes mexicanas participaban en los preparativos del festejo al Dios Xipe-Totec; la primavera había sido el marco del encuentro, recordaba que desde ese día, con ansias incontrolables arribaba diariamente al lugar de los ensayos para que se diera cuenta que aquella mujer dueña de sus sueños y origen de sus mas bellos sentimientos le correspondía de igual manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consideraba que vivía un sueño, un dulce sueño, ese día los padres de Xóchitl habían aceptado la unión entre ellos, y ya proyectaba en su mente los años de feliz y duradero amor que se les avecinaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un solo pensamiento le entristecía y nublaba la alegría, los extraños hombres dibujados en los amates.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es verdad que el Quinto Sol ha terminado según las afirmaciones del guardián, debemos esperar enormes cambios en nuestras vidas, ¿pero que será, de que se tratará?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Discretamente tomo de la mano a Xóchitl y con un leve guiño le indicó que salieran de la casa. Afuera, tomándola del talle, suavemente le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el día más feliz de mi vida, daré mi sangre para que siempre haya felicidad en nuestro hogar. Te ofrezco mi compañía y mi consejo, te ofrezco mi palabra y mis oídos, para que tu dulce voz me inunde en los días de tribulación que habremos de enfrentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xóchitl no lo dejó continuar, delicadamente se acercó aun más y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo único que debes pensar es en la felicidad que nos espera, verás que todo vendrá bien, no tienes por que tener pensamientos sombríos, lo único que quiero es vivir siempre a tu lado, en cualquier situación, nací para morir contigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl la tomó del talle y la estrecho con ambos brazos, esta vez no le dio ningún beso, sabía que ese cálido abrazo sellaba sólidamente su inmenso amor. Dieron vuelta e ingresaron nuevamente a la casa, la ceremonia estaba por comenzar.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Dentro de la vivienda, un anciano se preparaba para pronunciar unas palabras, la solemnidad de la escena era interrumpida por los niños ahí presentes que correteaban una desconcertada lagartija que ya sin cola, trataba de huir de sus peligrosos perseguidores. El hombre de mayor edad, con paso lento se situó justo al centro de los invitados y dando el rostro directamente hacia donde salía el sol empezó ha hablarle a Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hijo mío, aquí estas en presencia de tus parientes, ya es tiempo de que tengas mujer y no hagas más travesuras, ya es tiempo de que te alejes de tus amigos y te esfuerces en las labores que el señor Huitzilopochtli te ha destinado, que son las de dar de beber al sol y de comer a la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se te ha juntado con otra tarea, la de unirte a esta bella joven, ambas tareas requieren de decisión, fortaleza, valor, arrojo, intento, pero sobre todo amor, amor por ella y por nuestros dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tú muchachita, --giro levemente para decirle a Xochitl-- has dejado de pertenecer a las pequeñas y deberás dejar de hacer boberías; trata de ser digna en tu nueva condición, ya perteneces a las mujeres maduras, pronto habrás de multiplicar la familia, pronto enfrentarás penas y lágrimas, ¿pero a que otra cosa venimos, si no es a sufrir?, se preguntaba el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol cobije esta unión y que sea fuente de hombres guerreros y mujeres valientes que sin rasgo de temor se ofrezcan en sublime sacrificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos empezaron a estrecharse las manos con gran suavidad, solo rozándolas, de esa manera se transmitía desde sus más profundas creencias la complicidad y aceptación de esa nueva unión de sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento Xóchitl desapareció de la habitación para posteriormente regresar acompañada de varias jóvenes con un atuendo que dejó sin aliento a Ehécatl:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez veía a su amada mostrando su esplendorosa belleza, su cuerpo estaba cubierto con una manta delicadamente labrada con motivos florales; desde la punta de los pies hasta la cabeza, su piel había sido pintada de color rojo y sus piernas y brazos tenían adheridas unas pequeñas plumas amarillas, era el Sol. El pelo suelto con una diadema de flores silvestres remataba el bello atuendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre los ahí presentes, Ehécatl avanzó hacia su compañera, la tomó del brazo y empezó a caminar hacia la puerta de salida, acompañados por todos los invitados a tan importante evento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de recibir las felicitaciones de todos los reunidos, Ehécatl y Xóchitl entraron a una pequeña choza en la que por cuatro días y cuatro noches habrían de permanecer, siempre bajo la estricta vigilancia de un  grupo de mujeres de avanzada edad que darían testimonio de la unión de la nueva pareja mexicana. La tarde continuó con alegres cantos y danzas, solo empezaron a retirarse cuando el astro rey por fin se perdió en la región del Mictlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las temibles y siniestras Tzitzimeme, con sus desgarradas ropas y rostros cadavéricos, volaban ya en el negro horizonte, implacables y terroríficas con quien osase cruzarse en su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México – Tenochtitlán, 15 de septiembre de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy es el día, desde este momento te pertenezco, soy uno de tus guerreros, Señor, ya voy presto a tu morada a impulsar con humildad el trayecto del astro, ya me he preparado en el campo con la mayor entereza y valor para brindar la captura en tu honor. ¿Qué valiente prisionero aportará su preciada sangre y carne en tu honor y en el de nuestra madre tierra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl se levantó del petate con extremo cuidado, apartó la delicada manta de algodón que lo cubría y sin despertar a Xochitl se levantó dispuesto a preparar sus atavíos de guerra. Ese día emprendería su viaje a la guerra florida; Teotihuacan, la ciudad de los dioses sería el escenario. Sabía desde niño, que la única manera de llegar hasta el sol para ayudarlo en su trayecto diario por el cielo era a través de la muerte, por eso, el escenario ideal para la guerra era la enorme calzada que unía y separaba a los templos del sol y de la luna, la calzada de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos alcanzaron el morral donde con gran cuidado escondía el collar de Quetzalcóatl. Pensaba que de tener éxito en la captura de guerreros enemigos emprendería de inmediato el viaje a Huapalcalco, sin olvidar desde luego, una previa visita a su adorada mujer; los ojos de Ehécatl se iluminaron de dulzura al observarla reacomodarse en el lecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Introdujo el morral en el fondo de un enorme saco de piel y fue cuidadosamente colocando todos y cada unos de los elementos necesarios para enfrentar los desafíos de la guerra florida. El atuendo incluía un enorme escudo de piel sujeto a una rígida estructura de madera en forma de aro, destacaba en su centro la imagen de un águila hecha de plumas multicolores devorando una serpiente, el símbolo máximo de los mexicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después metió dos enormes maxtles, --mazos de madera que en uno de sus extremos tenían atadas dos filosas hachas de obsidiana, ingeniosamente perforadas y sujetadas al madero con cordeles de fibra de agave— introdujo un arco y varias flechas, la mayoría de ellas decoradas con dibujos sagrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora si que capturaré a mi octavo guerrero, pensó. Tomo con delicadeza la pluma de mayor tamaño, símbolo de su primera captura en la guerra florida  y se la colocó en el lóbulo de la oreja izquierda- ¿como será la octava pluma?, se preguntaba. Su vista recorrió cada una de las siete plumas que solía portar, todas ellas multicolores y con incrustaciones de jade y oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no debo distraerme de la gran tarea, mi destino es ayudar al nacimiento del Sexto Sol, el guardián tiene razón, los últimos acontecimientos nos dicen que los recién llegados dioses no lo son tanto, ya han cometido varias afrentas en los pueblos que han visitado, pensó. Apresuró a meter las últimas pertenencias.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Mi colibrí adorado, es la hora en que tengo que partir, --la voz de Ehécatl era temblorosa-- regresaré con humildad a postrarme ante ti, porque sé que desde este día estarás sola y mi sagrado deber es estar a tu lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corazón de Xochitl estaba destrozado y ensombrecido; negros presentimientos le nublaban la razón y sin embargo, se mantenía serena. Haciendo un leve movimiento se acercó a Ehécatl y abrazándose a su cintura, le susurro: Mi adorado Señor, mi adorado sembrador de vida, solo espero que cuando regreses este viva para reverenciarte por tu noble labor de dar vida a la vida, desafiando a la sublime muerte; sé que en mi vientre llevo tu semilla, la cuidaré como mi tesoro más preciado y todos los días le hablaré de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl separó las manos suavemente de su cintura y sin decir una palabra tomo el saco de piel y emprendió el camino hacia la ciudad de los dioses, Teotihuacan.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Afuera, el sol apenas se asomaba débilmente en el horizonte, enormes cúmulos de estrellas aun se percibían con toda claridad en el centro de la bóveda celeste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que llegar esta misma noche al lugar sagrado; tengo el suficiente tiempo para llegar al recinto de los guerreros Jaguar y Águila y colocarme el atavío de guerra, pensó Ehécatl. Empezó a caminar esta vez por la calzada de tierra rumbo a la plaza sagrada y otros guerreros se fueron incorporando gradualmente al contingente. Resaltaba un hecho, la totalidad de las viviendas de donde habían salido los guerreros mantenían las puertas y ventanas cerradas, era de mal agüero tan solo el mirarlos marchar, incluso, al interior de las viviendas sus moradores se mantuvieron con la vista puesta en sentido contrario por el que partían los guerreros, solo volvieron a la normalidad cuando no se escucho murmullo alguno en la calle.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El intenso sol caía a plomo sobre el numeroso ejército mexica, en el frente se desplegaban aproximadamente trescientos guerreros jaguares, ataviados todos ellos con un escudo de madera cubierto de plumas y un amenazante maxtle; cada guerrero portaba un arco y un gran numero de flechas atadas a la espalda, su caminar decidido, sin la menor muestra de cansancio, daba a la columna la forma de una gigantesca oruga multicolor, que sin oposición alguna avanza con el silencio de la niebla y con la persistencia de una locomotora a vapor, apisonando todo lo que encontraba a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguida de esta primera columna se desplegaban perfectamente alineados y desafiantes cien guerreros Águila, al mando de cinco valerosos guerreros de la mayor jerarquía, uno de ellos Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer descanso cercano al medio día lo hicieron en el paraje conocido como Otumba; Ehécatl, con una leve seña hecha con su mano, acerco a diez de los mejores guerreros Águilas subordinados a su autoridad. Cada uno de estos lideres de alta jerarquía tenían a su mando veinte guerreros Águila a quienes comunicaban con detalle la estrategia a seguir en el campo de batalla y quienes a su vez transmitían la estrategia al resto del ejército lo que hacia que se desplazaran con asombrosa rapidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl, subiéndose a una pequeña piedra empezó a decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El enemigo Tlaxcalteca es poderoso e impredecible, no debemos confiarnos en ningún momento, señalo ante los  adustos guerreros Águila que atentamente le escuchaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos sido informados por orden de nuestro señor Moctezuma, que los Tlaxcaltecas están muy valerosos y se ufanan de su alianza con los peligrosos visitantes de la mar cielo, de los cuales ya han tenido noticias; dicen que han jurado obediencia a estos extraños guerreros y están confiados en derrotarnos, lo cual de ninguna manera permitiremos, lucharemos como lo hemos venido haciendo desde tiempo atrás; con organización, valor y arrojo, pero sobre todo con la enorme dicha de servir a nuestros Dioses, para que ellos nos provean de alimentos, regocijo y armonía con la madre tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiro profundamente y remató; el verdadero enemigo no es el tlaxcalteca sino con quienes ellos han hecho alianza, sin embargo, primero debemos dar una derrota contundente en esta Florida y capturar no mil, sino cinco mil guerreros tlaxcaltecas para impulsar la renovación de nuestros Dioses y que ellos nos den fuerzas y no nos abandonen en esta enorme tarea de expulsar a los invasores por la misma mar cielo por la que han entrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Compañeros guerreros Águila, ¿están ustedes comprometidos con su vida para dar continuidad a la travesía diaria de nuestro dios Huitzilopochtli?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy Huitzilopochtli, el Guerrero. Nadie es igual a mí. No en vano me he puesto el vestido de plumas amarillas, pues por mí ha salido el sol. Obtuvo como respuesta unísona de los guerreros ahí reunidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, se esparcieron entre los miembros de su ejército y de manera asombrosa, en prácticamente un instante, el ejército Mexica reanudaba la marcha hacia la ciudad sagrada de Teotihuacan, --como una serpiente que implacable, continuaba inexorable a merced de sus instintos sobre su presa, que en este caso, no era menor en valentía y gallardía-- No había un solo guerrero que no mantuviera la vista fija hacia el horizonte con una determinación tal dibujada en sus rostros, que de observarlos los enemigos sin duda temblarían atemorizados ante tan majestuoso rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que avanzaba, Ehécatl repasaba mentalmente cada uno de los momentos más trascendentales de su vida; era una enorme disciplina adquirida a lo largo de su entrenamiento como guerrero, el que había de recordar todos y cada uno de los más mínimos detalles de episodios determinantes de su vida; con ello distraería las fauces de la muerte, ya que la muerte necesitaba para perpetuarse en los tiempos de todos y cada uno de los recuerdos vivos existentes y subyacentes en la mente de Ehécatl y de todos los seres vivos que poblaban la faz de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En marcha hacia la ciudad sagrada evoco un episodio muy lejano en su vida que lo habría de marcar de manera definitiva por el resto de sus días. A la edad de doce años, cuando de manera furtiva, una mañana junto con otros cuatro compañeros de juego, entre los que se encontraba Atl, emprendieron una visita precisamente hacia la ciudad sagrada de Teotihuacan. El destino que ahora como guerrero Águila lo situaba en el mismo lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa mañana, despejada, prometía al grupo de niños grandes  aventuras, desde la simple colecta de los frutos de algunas biznagas, que con forma de pequeños chiles rojos y sabor agridulce hacían la delicia de los escuincles, o el refrescante chapuzón que solían darse en las cristalinas aguas producto de las recientes lluvias que anegaban pequeñas hondonadas en la tierra y que en poco tiempo, al llenarse de agua se cubrían de desbordante vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el horizonte mental de Ehécatl empezó a tomar forma el rostro de los tres amigos acompañantes. Tenoch, el mayor de ellos y de la misma edad de Ehécatl se distinguía por su prominente gordura, que sin limitar su agilidad le daba gran ventaja en las peleas callejeras; en esa ventaja corporal se había escudado la totalidad de los miembros de esa expedición matinal ante los frecuentes ataques que de niños del Calmecac enfrentaban en su querida ciudad de México - Tenochtitlán. Tenoch con tan solo acercarse a sus rivales con su descomunal y corpulenta figura así como de su feroz mirada, hacia pensar dos veces a nuestros rivales infantiles el atacarnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era un verdadero lujo para Tenoch el asistir a este tipo de paseos ya que su temprana orfandad materna le obligaban al menos dos días a la semana  a participar en arduas tareas agrícolas junto a su padre; el resto de los días los ocupaba en asistir al tepochcalli a que los señores sacerdotes le procuraran una buena educación en el arte de la guerra y de honrar a sus Dioses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día su caminar era especialmente distraído y pensativo; la reciente muerte de su hermano menor ahogado en uno de los canales de la ciudad le mantenía muy triste, a pesar de que en ese caso, de acuerdo a sus creencias, su hermano estaría sin duda cerca del Dios Tlaloc, en su perenne paraíso. Para mayor dramatismo, su madre había fallecido tres años atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro de los amigos, Netl,  de once años, enjuto y prieto, prestigiado en la comunidad infantil por su admirable elasticidad y agilidad que lo hacían ser de los mejores exponentes del juego de pelota y contrario a lo que había ocurrido a Tenoch con la muerte de su madre, a Netl la misma fatalidad le había alcanzado, siendo testigo presencial del ataque que a la postre llevaría a la muerte a su padre a manos de un comerciante que trastornado por el efecto del pulque, habría estrellado en su frente el molcajete de piedra en la que consumía dicha bebida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó como Netl, desde muy pequeño le aseguraba que jamás probaría el pulque, y que nunca abandonaría el placer de participar en el juego de pelota, así como de su extraña predilección y por que no decir, fascinación por los dientes puntiagudos teñidos de rojo que las diferentes doncellas usaban en las grandes celebraciones. Aseguraba que siendo adulto se dedicaría al cuidado y pulimento de los dientes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Uzelotl cerraba el quinteto de amigos, sin lugar a dudas era el líder del grupo, tenia un especial don para saber a través de las huellas o despojos de los animales que solía encontrar en el campo si se trataba de una culebra hembra o macho, o de un conejo o pato, si se desplazaba lentamente o si corría, al acecho de su presa, o si era esta misma. Su fama era tal que los principales encargados del cuidado de los animales propiedad del emperador Moctezuma solían consultarlo ante los repentinos cambios de agresividad que tenían por el permanente encierro, o por la enfermedad de alguno de ellos. En la comunidad era verdaderamente estimado por sus inverosímiles historias que con un prodigio de imaginación estructuraba involucrando en ellas a varios de nosotros, en historias llenas de comparaciones de nuestra conducta con la de los animales que solíamos cazar, corretear, o simplemente admirar y respetar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante estos recuerdos Ehécatl lanzo un enorme suspiro y trato de contener la lagrimas que ya le corrían velozmente por el rostro, impregnadas del polvo que los guerreros Águila levantaban con sus pies frente a el, en su persistente marcha hacia la ciudad sagrada de Teotihuacan.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El paseo lo habían pospuesto repetidas veces por las intensas lluvias que se presentaban en esos días, no obstante, el día elegido amaneció radiante, sin rastro de nubes y con un sol que empezaba a asomarse con gran luminosidad y destellos multicolores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emprendieron la caminata muy de mañana para poder regresar a sus casas el mismo día cayendo el sol, ese era el acuerdo con sus padres, o hermanos mayores para poder seguir gozando de esa increíble libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl recordó que acompañado únicamente de Uzelotl, realizaron un descenso sobre una tabla por las escalinatas de la mayor de las pirámides, que para fortuna suya estaba atestada de yerbas y arbustos que suavizaron la vertiginosa y peligrosa caída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ultimo día de su paseo la tarde los sorprendió en la ciudad sagrada y muy cansados emprendieron el regreso; al principio, no cruzaron palabra alguna, cuando de pronto, Uzelotl agudamente comento que si no buscaban un refugio de inmediato, la lluvia los habría de empapar hasta los huesos, señalando las ennegrecidas y altas nubes que frente a ellos se levantaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para donde se observara, el llano por el que cruzaban se extendía a tal grado que sus bordes cubiertos de árboles apenas se distinguían por su lejanía, en especial un punto que por el gris oscuro que cubría desde el suelo hacia el cielo, anunciaba la presencia de intensas lluvias, precisamente en la misma dirección hacia donde ellos se dirigían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conforme avanzaban empezaron a sentir en sus rostros los vientos ya cargados de humedad que de inmediato empezaron a transformarse en grandes gotas de agua que copiosas empezaron dejarse caer sobre sus semidesnudos cuerpos infantiles y a anegar el suelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaron a correr prácticamente en cuatro patas, dadas las frecuentes caídas por el suelo que inundado ya les cubría por completo las pantorrillas, lo cual les provocaba intensas risas que frenaban aun más su avance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así como un niño muy pequeño u hombre senil pasan de la risa al llanto con extrema facilidad, así los aventureros infantes empezaron a llorar por el dolor que los granizos les provocaron cuando empezaron a caer sobre sus cuerpos. Conforme avanzaban, la espesa cortina de agua y hielo se hacia cada vez mas intensa y el dolor de los dedos de las manos que cubrían la cabeza, aumentaba de manera insoportable, lo que los hizo buscar desesperadamente en el suelo inundado alguna piedra que les sirviera de protección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La piedra la encontré metros adelante, no solo una, si no dos piedras que fueron mi salvación y la de Atl, --pensó Ehécatl--, ya que en el preciso momento que nos las colocamos en la cabeza y arrodillados, el granizo aumento repentinamente de tamaño y la intensidad fue tal, que no pudimos observar, tan solo escuchar tristemente los gemidos de dolor de nuestros tres queridos amigos que desgraciadamente no pudieron encontrar resguardo alguno. Alrededor de Ehécatl y Atl solo se observaba una intensa nube de hielo y agua que en un instante se desplomaba sobre el suelo, para fatalidad de Tenoch, Netl y Uzelotl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El intenso ruido provocado por el granizo al caer sobre el suelo anegado, ceso repentinamente. Ehécatl y Atl temblaban de pies a cabeza, el anterior paisaje verde se había transformado en un paraje de inmensa blancura sobre el cual sobresalían tres enormes manchas intensamente rojas en derredor de los cuerpos amoratados y deformes de Tenoch, Netl y Uzelotl, sus tres grandes amigos. En su mente infantil quedo grabado para siempre la imagen del padre de Tenoch, que habiendo sido avisado por su mujer, acudió al lugar de la tragedia, parándose estupefacto frente al cadáver de su hijo, acariciando con las manos el morral donde transportaba sus alimentos en las jornadas agrícolas, como si a través de esas caricias pudiera encontrar consuelo ante la irreparable perdida de su hijo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El suave sonido de un caracol saco a Ehécatl de sus recuerdos infantiles; la señal escuchada anunciaba el arribo a la ciudad sagrada de Teotihuacan. Ehécatl, así como los demás guerreros Águila abandono sus cavilaciones y camino decidido por la calzada de la muerte, hasta situarse sobre uno de los costados de la gran pirámide --aquella de los juegos con Uzelotl-- y esperar a que el ejército tlaxcalteca hiciera lo mismo en la gran pirámide destinada a la luna. El escenario estaba listo para la florida, solo faltaba la señal con la cual diera inicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado sobre una de las enormes cabezas de serpiente que bordean las escalinatas de la pirámide mayor, Ehécatl observaba en el horizonte la caída del disco solar; en su mente analizaba con vehemencia las diferentes lecciones de guerra que de joven había adquirido en su intensa preparación de guerrero. Recordó que en ciertas prácticas, los guerreros Águila que tenía por maestros esperaban una señal específica en los astros o de la propia naturaleza que significaba el inicio de la contienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Ehécatl dependía en esta ocasión el máximo honor de la batalla, el dar la señal precisa para que el ejército mexica avanzara sobre el tlaxcalteca, en lucha directa, cuerpo a cuerpo, con la ayuda de sus maxtles, flechas y rodelas, y  herir o en el mejor de los casos capturar vivos a los adversarios, para que de manera consiente, al sacrificarlos, con su preciosa sangre y sus recuerdos alimenten el espíritu del majestuoso Sol y el cuerpo de la sagrada madre tierra; de la unión madre tierra – padre sol, dependía absolutamente todo lo que poblaba la faz de la tierra, desde la mas delicada y diminuta manifestación de vida, --como esa luciérnaga, pensó Ehécatl-- hasta la mas grande demostración de poder, expresada en las fauces del enorme Popocatépetl con sus intempestivas erupciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La luciérnaga que había distraído la atención de Ehécatl en ese momento paso justo frente a sus ojos y por varios segundos, con leves destellos, le delineo su delicado cuerpo, esto atrajo poderosamente la atención de Ehécatl quien con el ajuste involuntario de la visión, fue siguiendo a la luciérnaga que ya se dirigía precisamente hacia donde estaba emplazado el ejército contrario. La vista hacia el insecto empezó a ubicarse en un segundo plano y la mirada de Ehécatl se centro en una intensa neblina que ya empezaba a cubrir en su totalidad al ejército rival.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neblina, en su avance, cubría repentinamente los destellos que emitían cientos de luciérnagas, quienes después de estar dentro de la niebla salían presurosas a la búsqueda vital de su compañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dudar un segundo, Ehécatl se dio cuenta de que ésa era la señal esperada, de inmediato ordeno formar filas e iniciar el ataque para caer por sorpresa sobre sus oponentes, con la protección y complicidad de la densa niebla que ya cubría en su totalidad la calzada de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerca de dos mil flecheros se alinearon en cinco filas y a una señal dada por su líder Águila soltaron los tensos cabos de ixtle de sus arcos, que impulsaron a gran velocidad miles de flechas con punta de obsidiana, que en su roce con la atmósfera cargada de humedad produjeron agudos e irritantes  silbidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto,  de manera simultánea, cerca de quinientos guerreros mexicas entraron decididos a la neblina en su inevitable encuentro con la vida y la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La repentina niebla que cubría al ejército tlaxcalteca los sorprendió a tal grado que la mayoría de ellos pasaron de la tensa calma y espera que se manifiesta justo antes del combate, al de la zozobra e incertidumbre, ya que incluso no podrían distinguirse entre si, lo que pondría grandes dificultades a su defensa ante el inminente  enfrentamiento con los guerreros enemigos. Un lejano silbido, que en un instante se incremento y se materializo en una intensa lluvia de saetas y piedras se dejo caer sobre ellos, para dejarlos en la mayoría de los casos, lesionados y disminuidos en su defensa ante el arribo de la primera oleada de guerreros del ejército mexica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su avance decido y dando intimatorios gritos,  Ehécatl comandaba la primera acometida de su ejército; sabia que al ingresar a la espesa neblina encontrarían de frente a sus oponentes quienes sin vacilación alguna les harían frente, lo que se materializó ante sus ojos al empezar a distinguir entre la densa niebla las sombras de varias siluetas, que al avanzar y acercarse empezaron a cobrar forma y color, distinguiendo los altivos penachos garzas de blancas plumas y el rostro decidido de los guerreros enemigos; todos envueltos en un persistente ruido producido por los tambores de guerra de ambos ejércitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una fracción de segundos Ehécatl se abalanzó sobre el líder principal de los guerreros tlaxcaltecas arrojándosele a los pies y tirando de ellos para dejarlo caer de espaldas sobre el suelo húmedo; con sus poderosas piernas se impulso nuevamente para caer sobre su oponente y sujetarlo fuertemente con un intenso y forzado abrazo, del cual intentaba infructuosamente liberarse el guerreo tlaxcalteca; súbitamente de entre la neblina, surgió otro guerrero tlaxcalteca, que decidido avanzo sobre el guerrero Águila trabado en fiera lucha cuerpo a cuerpo, que de momento, por la neblina que les cubría a los contendientes, daba la impresión de ser la disputa de dos enormes aves, que luchando a muerte intentaban imponer su liderazgo y dominio en la piel de la madre Tonantzin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl, al darse cuenta del ingreso al combate del nuevo guerrero, intento infructuosamente ponerse de pie ya que el golpe seco y contundente del maxtle del guerrero recién incorporado a la batalla, lo lanzo de bruces, para sumirlo en una intenso negrura, acompañada de voces y lejanos gritos de guerra. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Sobre la cima de la gran pirámide del sol, un anciano con el pelo blanco en su totalidad, cubierto con una manta vieja y sucia, trataba de distinguir entre la densa niebla que cubría la calzada de la muerte los destellos que producían las luciérnagas en su incesante búsqueda de un compañero, de los destellos que se producían por el choque de las obsidianas atadas a los maxtles en la última guerra del Anáhuac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Manrique guardo cuidadosamente en la bolsa de plástico el rollo de papel; en su mirada decidida se notaba un intenso brillo, tomo el último rollo, este del doble del tamaño de los anteriores  y empezó a leer. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-4329390509359259004?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/4329390509359259004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=4329390509359259004&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/4329390509359259004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/4329390509359259004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_25.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-6757880002776008132</id><published>2007-10-23T08:22:00.000-07:00</published><updated>2007-10-23T08:26:36.642-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;CAPÍTULO V&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El dolor del adiós&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cortés soy ...  Di a España triunfos y palmas&lt;br /&gt;con felicísimas guerras, al Rey infinitas tierras,&lt;br /&gt;y a Dios infinitas almas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lope de Vega&lt;br /&gt;La Araucaria, acto III&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Cádiz, España, 25 de mayo de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los azules ojos de Francisca Aguilar se empezaron a tornar brillantes, sin poder contenerlo, como un susurro pequeñas lágrimas empezaron a rodar por sus blancas mejillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hijo!, lo que me estás diciendo es una verdadera locura, aquí tienes techo y alimento seguro; ¡No!, no permitiré que te marches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel la observó como siempre lo hacía desde pequeño, cuando le comunicaba alguna aventura, mirándola directamente a los ojos, como suplicándole que antes de regañarle le entendiese que si cometía errores o emprendía aventuras lo hacia de manera inconsciente y sin animo de causarle daño a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre, estoy resuelto a ello, en estos últimos días que me has notado ausente, he entrenado al Nerón, Afrodita y ocho mastines más para servirme de ellos en las lejanas tierras donde voy. Esta, madre, es la acción que necesito, aquí, todo terminó. Aspiró y continuó dando cada vez más un tono de tristeza a sus palabras. El dinero, el maldito dinero que destruye los más nobles sentimientos, las más sinceras intenciones; si no lo tienes, olvídate, estás condenado a la miseria y abandono, a nadie le importas a nadie, Madre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Me importas a mí!, contestó ella con la voz entrecortada, --por su mente pasó la imagen de su pequeño hijo cuando pequeño corría alegremente hacia sus brazos, una enorme ternura y amor le invadía—y prosiguió; Hijo, en tus ojos, en tus lindos ojos, veo la decisión, es una decisión fría y brutal, y como madre la reconozco y sé que es irrevocable, solo me queda decirte que Dios te acompañe y que regreses sano y salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pudo contener el llanto, dejó que su cuerpo diera rienda suelta al sentimiento; en la aventura que su hijo emprendía le iba prácticamente la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel en extremo emocionado se levantó y fue a abrazarla, se pegó a ella como lo hacía cuando de pequeño tenía miedo, esta vez así sucedía, atravesaría el océano, iba a lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Madre, dicen que hay prodigas y bellas tierras, dicen que podré hacer fortuna, así tendré el dinero y poder para conquistar no una sino mil mujeres de Cádiz, le decía tratando de reanimarla y reconfortarla un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue retirándola suavemente, se puso de pie y avanzó hacia la puerta de salida, giro para mirarla por última vez y decirle:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresaré convertido en un hombre, volveré con abundancia, oro, y verás que seremos inmensamente felices. Dicho esto, jaló la palanca de hierro que servía de cerradura a la puerta y salió a la calle; afuera, la temperatura era insoportable, incluso no se percibía movimiento alguno de aves o insectos, resguardos sin duda del abrasador calor.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Una vez afuera sintió que las piernas se le doblaban y estuvo a punto de caer, las lágrimas cubrían su rostro, no sabía si volvería a ver a su madre, a sus hermanos, a todos y cada uno de los recuerdos que había justo a su espalda, cruzando justo el umbral de esa puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dándose la vuelta empezó a ascender por la calle que directamente le llevaría al hostal en el que habría de encontrarse con su amigo Alberto de Cáceres y el resto de la tripulación del majestuoso galeón del Capitán Ituarte.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Al abrir la puerta de la posada de Bartolomé notó un inusual alboroto provocado por la inminente partida hacia ultramar. Buscó de inmediato a Alberto el cual, ya con varios vasos de vino encima conversaba tranquilamente con un grupo de vecinos de Cádiz, embarcados también en la aventura de las Indias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prácticamente todos los ahí reunidos tenían algún interés en el viaje; había algunos marineros galos contratados ex profeso por el capitán Ituarte para conducir la nave, estaban también ocho marineros catalanes que haciendo gala de su talento cantaban alegremente de manera increíble ante un grupo de complacidos madrileños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel fue directamente al grano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto, ¿tenéis todo listo para la partida?, ¿la carne de los animales ya esta en su lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo mío, --alcanzó a decir Alberto totalmente borracho- todo esta listo, y se le acercó abrazándolo para decirle al oído: vamos no sé a donde fregaos, y tengo mucho miedo Manuel, algo me dice que no voy a volver a sentarme aquí, --señaló el repleto lugar-- y eso sí que me da tristeza, y se carcajeo un buen rato para después decir con tono muy serio, temo no ver más a mis padres; pero mi deseo interior, el que hace palpitar el corazón me dice que allá, allende el mar está mi razón de ser, soy siervo de Jesucristo y soldado de nuestro Rey Carlos, ambos nos llaman a conquistar tierras y almas en su honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas en extremo borracho Alberto, mañana en la partida sabrás del rigor de la resaca, y sabes una cosa, yo también tengo mucho miedo, pero para eso esta esto, --y levantó un pesado tarro de vino-- para aliviar la pena, pero amigo, la aventura esta allá, y hacia allá habremos de partir al alba, así que es mejor que te tranquilices y vayas a dormir, yo me encargaré de lo que haga falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde están los perros?, Preguntó Manuel anunciando su partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Están en sus jaulas, dormidos, hasta parece que saben que también a ellos les afectará el “mal de la mar”. Mañana en travesía y si permanezco borracho no distinguiré el origen de mi vómito, concluyó Alberto carcajeándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel se sonrió y emprendió la caminata hacia la parte posterior del hostal donde se encontraban las jaulas de sus perros y los dormitorios de una gran parte de la tripulación del viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los animales estaban apostados justo al lado del cuarto donde se alojarían. Caminó tranquilamente por enfrente de cada una de las jaulas, observando detenidamente a sus moradores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi buen Nerón, observó al mastín español echado con la cabeza hacia la puerta de la jaula. El animal de aproximadamente 65 kilogramos impresionaba con solo mirarle, su pecho mostraba unos desarrollados músculos que se fundían y entremezclaban con el poderoso cuello, la cabeza del animal se asemejaba más a la de un cerdo que a la de un perro, sus fauces entreabiertas dejaban ver una cadena de agudos dientes y enormes colmillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El animal, reconociendo a su amo se levantó apoyándose en sus patas traseras para quedar incluso por encima de los hombros de Manuel, quién retirándose de la jaula le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana emprenderemos un gran viaje, a parte del borracho de Alberto, eres en quien más confío, sé que sin titubeo darías tu vida por la salvar la mía, mi querido Nerón, y se acercó para a través de la malla de la jaula empezar a acariciar al impresionante ejemplar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regresaremos llenos de fama y fortuna, volveremos a ver a nuestra tierra querida y a nuestros seres amados. Vamos perro infeliz, no me pongas sentimental, hay que descansar porque mañana será un gran día, y hay que estar en perfectas condiciones, la ocasión lo amerita;  dándose la vuelta, ingresó directamente al dormitorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar, repleto y en completo desorden, daba la impresión de ser una bodega de víveres y no la habitación en la cual habría de descansar en vísperas de su travesía hacia el nuevo mundo.  Sobresalían diversos sacos llenos de papas, otros con trigo, barricas de vino y agua dulce, enormes cantidades de pescado seco salado, había además varias pacas amarradas con carne de asno desecada, la cual, al solo agregarle agua y algunos restos de verduras proveía de la alimentación que los mastines habrían de requerir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos recorrían el escenario y fueron a dar directamente a una bolsa de cuero muy familiar para él, recordó que su madre, que en previsión del viaje se había adelantado enviándole al hostal sus escasas pertenencias. En estas se incluía la armadura de metal, que al verla le produjo un profundo escalofrío. Se acercó a ella y con la mano temblorosa empezó a tocar el reluciente casco, a la vez que susurraba en voz muy baja: Madre mía, --las lágrimas empezaron a rodar por sus mejillas-- hasta en la coraza que habrá de salvarme o servirme de mortaja se siente tu cálido amor, el brillo de esta armadura, --la levanto con facilidad a pesar de su peso-- refleja la limpieza de tu alma; no te pongas triste con mi partida, regresaré a besar tus nobles manos, que tanta ternura y amor me han prodigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiro profundo tratando de distraer el sentimiento que le atrapaba y empezó a hurgar en sus demás pertenencias; extrajo un enorme queso, cuatro hogazas de pan, varias botellas de vino y envuelta en una suave tela, la cruz con Jesucristo crucificado, que siempre desde que tenía memoria había estado en la cabecera de su camastro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acostó en el rincón, sobre un lecho de paja y pieles de oveja, --como la mayoría de los dormitorios de la posada-- y rápidamente empezó a quedarse dormido, en su mente prevalecía la incertidumbre que le provocaba lo desconocido, pero a la vez estaba lleno de curiosidad por ello. Había decidido enfrentar si fuera necesario a costa de su vida la más importante y formidable aventura que ciudadano alguno de la España y su Reino podrían siquiera imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puerto de Cádiz, España, 26 de mayo de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol pegaba directamente a su cara, eran las diez de la mañana del día de su partida hacia lo desconocido, quizá al fin del mundo, directo a su muerte. Su rubio cabello caía sobre los hombros dejando ver en su perfil la nariz aguileña y sus saltones ojos azules; el mentón anguloso denotaba la firmeza de su carácter. Manuel de Mendoza y Aguilar observaba las escenas que frente a él se desplegaban todas ellas llenas de tristeza y profunda emoción, pues la gente concurría al muelle a despedir  a sus seres queridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había ancianas apoyadas en rústicos bastones que no hacían más que llorar, lo que reflejaba el temor natural de no volver a ver a sus seres queridos nunca más debido a su avanzada edad; había mujeres jóvenes que desconsoladas veían partir al hombre de su vida, al padre de sus hijos en plena juventud; ahora sus lechos y sueños estarían abandonados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó como en fila, cientos de cargadores ascendían por un rampa de viguetas de madera directamente a la cubierta del galeón, justo en ese momento, vio como en sus jaulas sus perros eran subidos sobre unos pequeños carros con ruedas de madera; por el agitado movimiento, los perros estaban alterados y se lanzaban furiosos contra las rejas como tratando de infringir una mordida a sus momentáneos captores, objetivo que nunca lograban dados los fuertes bozales de cuero que en sus enormes hocicos traían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel emprendió entre empellones su andar entre la multitud, y no sin llevarse diferentes insultos – lo menos que le dijeron fue: ¡idiota¡ que no te fijas por donde caminas hijo e puta.-- llegó para calmar con fuertes gritos a los perros que ya empezaban a lastimarse el hocico con los barrotes de metal de las jaulas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece que usted es el dueño, le dijo el hombre que servía de aduana al ingreso al barco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así es, le replico Manuel con una gran sonrisa, como tratando de suavizar un poco la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienvenido a bordo, pero le advierto que si el maestre encuentra una sola mierda de estos animales por mas de un segundo navegando en mar adentro, el perro y el dueño serán echados por la borda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se preocupe, no sucederá así, le agradezco su recomendación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entregándole los papeles el supervisor le indicó: Su camarote esta justo por debajo de la cubierta, en el primer nivel, tienes la fortuna que es la única posición en la nave que tiene una claraboya, podrás contar al menos con algo de vista, adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel avanzó, para posarse por primera vez en la cubierta del enorme barco que le llevaría  a lo desconocido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vista que se ofrecía ante sus ojos era impresionante; la enorme bahía por primera vez se extendía ante sus ojos con todo su esplendor, a lo lejos distinguía como un fino hilo la enorme muralla que abrazaba a la ciudad entera para ponerla a salvo de sus continuos asaltos y saqueos; al centro por su majestuosidad destacaba el Castillo de la Villa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despegó las manos del madero --que servía de mástil a una bandera con la imagen del cristo redentor y un poco más abajo la imagen del emperador Carlos V-- y giro para observar a varios caballos que en ese momento ascendían a la cubierta donde de manera improvisada se les había construido un corral en el cual habían de viajar hasta la isla de La Española. Pensó que esos nobles animales les habrían de ser de enorme utilidad una vez que llegaran a su destino, de lo cual no habría de estar equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agrupaban más de veinte ejemplares de distintas razas, los había azabaches que briosos levantan de vez en vez los cascos con gran nerviosidad; había otros de raza árabe que majestuosos se balanceaban de lado a lado al compás del ritmo que el oleaje imprimía al barco.  Los animales en su conjunto estaban igual de emocionados y excitados que todos los tripulantes de esa nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había un caballo, un caballo especial, blanco en su totalidad, sus enormes ojos negros despedían destellos amenazadores, su gran tamaño y su impresionante musculatura lo hacían verse imponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caballo se detuvo por un momento y empezó a bailotear amenazante y bramando, con el hocico lleno de espuma. Manuel se imaginó posado sobre el brioso corcel al veneradísimo Señor Santiago, que con un rostro frío y sombrío como el de la muerte, empezó a blandir su larga espada. Recordó las enormes hazañas realizadas por los españoles en la proeza de expulsar a los moros, siempre, auxiliados en los momentos más dramáticos y difíciles de sus sangrientas batallas por tan venerada imagen que ahora creía ver frente a el.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que esa “ilusión óptica” no era más que una señal de la enorme voluntad y fe que habrían de tener él y los tripulantes de la nave. Se sonrió ante su increíble imaginación y solo abandonó sus pensamientos cuando un brusco movimiento sacudió el galeón, se dio cuenta que en ese momento era soltado de sus amarras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vio como en tierra distintos grupos de hombres desataban rítmicamente las amarras que estaban sujetas a enormes troncos enterrados sobre las rocas. Notó como, a una velocidad muy rápida el barco empezaba a alejarse de la costa, y al volver la vista hacia cubierta observo un impresionante espectáculo de increíble movilidad y vitalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al centro de la nave, justo en el mástil, varios marineros habían ya ascendido a distintos niveles y con increíble sincronización empezaban a atar diversos cordeles que sujetaban a la vela principal, la cual totalmente desplegada empezaba a transferirle la enorme potencia del viento al galeón, que veloz empezó a dejar como una leve línea en el horizonte a la costa de Cádiz, de Iberia, del mundo, de su mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otros marineros, los de mayor número, se agrupaban en torno a las pilas de costales que contenían diversos artículos para el viaje, desde comestibles, hasta pólvora en barril, ballestas y arcabuces. Destacaba por su volumen la paja y rastrojos comprimidos que servirían de alimento a los caballos. Había también un gran número de jaulas de madera que contenían gallinas, cerdos, patos y corderos, diferentes semillas e implementos para la agricultura, todo ello era conducido con gran destreza hacia el interior de la nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuevamente llamó su atención el caballo blanco que había visto hacía un momento; esta vez era conducido por un hombre que sin duda era su propietario, ya que el caballo se comportaba de manera tranquila y apacible con él; el hombre, barbado y vestido como todo un Hidalgo cuidadosamente revisaba y seleccionaba la hierba que habrían de suministrar a su bello ejemplar, su destino era también la Isla de La Española.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Momentos después, Manuel de Mendoza se integraba al resto de la tripulación en su incesante actividad, parecía que el Galeón cobraba vida y exigía un enorme esfuerzo de los marineros que animosos se comunicaban con grandes gritos, como queriendo aligerar su alma. Ninguno de los tripulantes de la nave podría apostar si volviesen a ver su querida tierra, a sus hijos, a su mujer, a sus padres, a las tumbas de sus muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Girando trescientos ochenta grados, Manuel de Mendoza constato que ya no existía referencia con la tierra; todo era mar océano, un escalofrío recorrió su cuerpo a la vez de que dos potentes respiraciones le volvieron a dar la calma y serenidad que le caracterizaban, sin embargo, un ligero malestar empezaba a apoderarse del y desconocía si se debía a lo abundante de la cena que su madre le había obsequiado en vísperas del viaje  o si se hubiese contagiado de alguna rara enfermedad. Pensó que su malestar sería pasajero y se dirigió tambaleante a su camarote.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La explosión interior nada la pudo contener, era como un volcán que al arrojar la lava disminuía su propia presión y llegaba nuevamente al estado de reposo, pero una nueva oleada de náuseas, esta vez acompañada de temblores incontrolables y sudor frío estremecieron el cuerpo de Manuel de Mendoza, lo que le hizo vomitar una vez mas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto, preocupado, pues ya transcurría el segundo día del viaje y no observaba mejoría alguna, trataba de reanimar a Manuel quién ya pensaba seriamente en su próxima muerte. Tratando de reanimarle le decía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anda, Zorro, no podrás quedarte así nomás sin dar pelea, recuerda la deuda que tenemos con el desgraciado de Bartolomé,  y somos caballeros que sabemos responder por ellas, anda toma esto, dice el capitán que es lo único que puede aliviarte, es un té.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Un té de que demonios!, Gritó Manuel incorporándose tembloroso de su camastro y permaneciendo sentado y apoyado a la oscilante pared de la nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cáñamo de la India, le dijo Alberto, dice  el capitán que no hay mejor remedio, y se acercó para ofrecerle un tarro de madera que contenía la bebida caliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel la bebió de un solo trago volviéndose a recostar en su camastro en posición fetal intentando dormir un poco y olvidarse de esa espantosa pesadilla del vómito incontrolable. “El mal de la mare”, le decía Alberto en tono de broma cada que expulsaba los alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez no se movió, rápidamente se quedo profundamente dormido; Alberto le extendió una piel de oso sobre su cuerpo y le acerco un bolso el cual contenía pan fresco, queso y una botella de vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esto quedarás como un tigre amigo, le dijo y empezó a subir por las escaleras de madera que comunicaban con la cubierta de la nave.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;El brusco movimiento lo arrojo fuera de su camastro, el golpe en el piso, justo en la barbilla estuvo a punto de dejarlo sin sentido, sin embargo, en un momento de calma del barco logró recuperar el equilibrio y con gran dificultad pudo ponerse de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la pequeña claraboya observó como una enorme pared de agua que se confundía y perdía en un negro techo de nubes, se acercaba silenciosa y apresuradamente al barco, observó también que el mástil principal del barco yacía en el suelo hecho añicos; se dio cuenta que estaban a la deriva. Los marineros de cubierta luchaban desesperadamente por tratar de mantener erguidas las velas secundarias de la nave, aferrándose a las cuerdas y tratando de atarlas con desesperados movimientos a aquello que estuviera a su alcance, era el Apocalipsis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La enorme ola arremetió contra el barco, la nueva sacudida lo lanzó hacia un enorme charco que se había formado en el piso. Alzó la mirada y pudo ver como parte del tronco del mástil estaba sobre la entrada de su camarote, lo cual pensó, dificultaría su salida; su instinto animal le ordenaba que debería pelear por su vida, la muerte estaba en cubierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colocando ambas manos en el centro del tronco y apoyando firmemente los pies en el resbaloso escalón, Manuel de Mendoza empujó y aplicó su fuerza física como nunca antes lo había hecho, al menos así lo pensó; el tronco empezó a moverse apenas unos centímetros para luego, con asombrosa ligereza, desplazarse hacia uno de los lados y dejar libre la salida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cubierta lo difícil era mantenerse en pie, era vital tener algo donde sujetarse, la fuerza del oleaje que pasaba sin dificultad por sobre la nave, de vez en vez arrastraba a algún marinero, el cual una vez que pasaba la ola desaparecía irremediablemente entre la inmensidad azul del mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El piso de madera crujía cada vez más, una nueva ola arrastro consigo a más de 10 marineros que intentaban levantar un enorme tronco destruido por el fuerte viento y olas. La ola los lanzó en diversas direcciones, algunos fueron a estrellarse y despedazarse con la barandilla de la nave, otros fueron levantados con tanta furia por las olas que simplemente desaparecieron en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel como pudo se aferró a una gruesa soga la cual estaba atada a una argolla de hierro. Se ató a ella y se resignó a morir, sabía que iba a morir, no existía en su vida una situación similar, pensó en su madre, en su infancia, en sus recuerdos que como río empezaron a llegarle, supo que ese estado era el presagio de su partida, únicamente alcanzo a gritar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor, aquí te entrego mi alma, perdona mis pecados, perdóname por haber ofendido, perdóname por no dar ayuda a quienes me lo solicitaron. Perdóname Señor.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Momentos después, milagrosamente cesaron las olas, las gruesas nubes empezaron a aligerar su color y  se empezó a sentir un leve calor y brisa que acariciaba suavemente sus rostros. Algunos hombres arrodillados agradecían a Jesucristo su infinita bondad al permitirles sobrevivir a tan devastadora tormenta. Manuel de Mendoza intentaba quitarse de encima la enorme cuerda enrollada en su cuerpo, lo cual sin duda había ayudado a salvarle la vida, la soga lo mantuvo fijo y sin que se estrellara contra la cubierta en las repetidas series de olas que los sacudieron.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;Sobre la cubierta destrozada de la nave, un hombre rubio empezaba a dar una serie de órdenes que iban desde que hacer con los heridos hasta que acciones inmediatas se habrían de llevar a cabo para poner en marcha y con rumbo a la embarcación. Su increíble capacidad para organizar y dirigir se hicieron evidentes, todos acataron sus instrucciones, desde ese momento, ante la muerte del capitán Ituarte y varios oficiales de la nave,  Manuel de Mendoza se convirtió en el líder indiscutible de la travesía hacia la isla de la Española.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fernando Manrique recogió el resto de los rollos de papel y emprendió el camino hacia el interior de su casa, un poderoso impulso le renovaba y prácticamente le ordenaba continuar leyendo tan insólitos manuscritos, en la intimidad de su alcoba, junto a su adorada compañera, pensó emocionado.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-6757880002776008132?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/6757880002776008132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=6757880002776008132&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6757880002776008132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6757880002776008132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_23.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-1643355329096755497</id><published>2007-10-18T07:40:00.000-07:00</published><updated>2007-10-18T07:44:01.666-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;CAPITULO IV&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ruta del Águila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Con qué me iré?&lt;br /&gt;No dejaré nada de mí sobre la tierra.&lt;br /&gt;¿Cómo debe obrar mi corazón?&lt;br /&gt;¿Ha venido quizá en vano, para vivir&lt;br /&gt; y crecer sobre la tierra?&lt;br /&gt;Dejemos por lo menos flores atrás...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nezahualcóyotl&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México-Tenochtitlán, 25 de mayo de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al levantarse de su lecho lo primero que pensó  fue en la extraña y por demás atrayente oferta de visitar al anciano guardián de Quetzalcóatl. A Ehécatl le intrigaba profundamente que siendo un hombre tan viejo mostrara una vitalidad propia de la de un hombre de mediana edad; su energía era sobrenatural. Recordó que durante su breve plática del día anterior había notado que su dentadura estaba completa y en perfecto estado, sus ojos tenían la blancura de un niño de ocho años, sin rastro alguno de cataratas. Su cabello, lleno de canas, tenía un resplandor verdaderamente espectacular. Su figura, gracias al brillo de su cabello sobresalía entre la multitud que cubría regularmente la zona denominada popularmente como el  Templo Mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó también el enorme cometa que había alterado a la población; de inmediato se puso de pie y salió de su habitación dirigiéndose hacia la parte trasera de su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, un amplio patio todo el de tierra estaba lleno de innumerables árboles frutales que alineados se distribuían a lo largo del terreno. Fue directamente a una pequeña choza situada justo frente a su dormitorio y de ahí extrajo dos enormes cántaros de barro cocido, con los cuales había de abastecer a su casa de agua pura proveniente del monte sagrado de Chapultepec.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Notó que el cometa se alejaba en dirección poniente, su alma se reanimó al momento de reflexionar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran dolor habría causado si hubiese caído en nuestra madre tierra, por algún designio solo fue un aviso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerte musculatura de Ehécatl se manifestó al momento de levantar los cántaros, lo cual hizo con destreza y sin signo alguno de esfuerzo. Medía cerca del metro ochenta; su estatura realmente era excepcional, sin embargo, hacia las costas del pacifico había una tribu, los Purépechas, que con un pequeño ejército, habían mantenido su autonomía ante el poderío central del Imperio, solo con la valentía y arrojo de sus valientes guerreros. Este ejército contaba con una excepcional guardia real, compuesta en su mayoría por guerreros de entre veinticinco y cuarenta años de edad. La mayoría de ellos superaba el metro ochenta de estatura, con grandes conocimientos sobre el uso de armas y la batalla cuerpo a cuerpo, de gran fiereza en el combate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Deslizándose por la calzada acuática se acercó a la zona que el pueblo denominaba “de las Grandes Casas”, área destinada a albergar los más importantes adoratorios de los dioses tutelares, la residencia del emperador Moctezuma y la casa de los guerreros águila y tigre. Había también grandes habitaciones destinadas a los numerosos asistentes que abastecían de víveres y artículos diversos a los residentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al borde de la explanada apareció frente a sus ojos el adoratorio destinado a Quetzalcóatl. El templo se erguía muy cerca de otros de mayor altura dedicados a Huitzilopochtli y Tláloc. Había claras diferencias entre ellos, el más austero era el de Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su altura de cerca de quince metros era prácticamente multiplicada por el efecto visual que provenía del resplandor de sus enormes escalinatas y muros blancos, lo que daba al templo una dimensión majestuosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el primero y hasta el último escalón caían dos enormes esculturas de serpientes, que en línea recta se lanzaban atadas con sus grandes cascabeles desde lo alto de la pirámide hasta el primer escalón; remataba una enorme cabeza del reptil, cuyas fauces muy abiertas sugerían un inminente ataque. El centro propio del adoratorio, en la cima, tenía un simple techo de palma trenzada y atada a viguetas de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Tendré la suerte de mirar de frente el interior del adoratorio?, Pensó Ehécatl emocionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante su formación como guerrero, se le había hablado de los enormes prodigios que le eran atribuidos a Quetzalcóatl, así como de la mágica estrategia que poderosos númenes enemigos habían utilizado para expulsarle de la otrora resplandeciente ciudad de Tula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encaminó directamente hacia el templo y abriéndose paso entre la multitud se acercó a la parte resguardada por guardias del ejército azteca. Un guerrero, de rango inferior al suyo, --ya que solo ostentaba una pluma atada a su oreja-- se interpuso en su camino, justo antes de la explanada que permanentemente se mantenía despejada para darle tranquilidad y paz a las deidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl simplemente giró la cabeza y el guardia de inmediato le abrió el paso cuando observo las siete plumas que pendían de su oreja derecha, poderoso símbolo que indicaba un pródigo abasto de sangre a sus dioses por parte de ese guerrero.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No había recorrido un metro de distancia cuando al frente, de la base de la gran pirámide emergió el guardián de Quetzalcóatl a través de una pequeña entrada en la pared. Le sonrió y le hizo una señal con la mano para que se acercara.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Al llegar lo recibió tomándole del hombro izquierdo para, bruscamente, hacerlo girar y dejarlo mirando justo al lugar por donde había entrado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Por un momento Ehécatl sintió una especie de mareo cuando observó que el borde mismo de la entrada al palacio se veía muy lejano el tan solo había avanzado unos cuantos pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Te sorprende haber llegado hasta aquí con tan pocos pasos?, Le preguntó el guardián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ancho y el largo se transforman una vez que trasciendes el umbral de acceso a este recinto, le dijo, indicándole con las manos diversos puntos imaginarios en el cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Misteriosamente, una especie de sopor y absoluta calma le invadió, con serenidad le dijo al anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor, aquí me tiene usted, no he podido dormir pensando en el importante mensaje que usted tiene que darme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No solo es un mensaje Ehécatl, es una misión muy importante a la cual estas destinado a servir, le dijo, esta vez con un signo de mayor gravedad en sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando un paso hacia atrás, el guardián le indicó a Ehécatl que emprendiera el ascenso por las escalinatas directamente hacia el templo central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de empezar a subir el Brujo le miró directamente a los ojos y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de este momento de ti depende que este pueblo, --lo hizo voltear para que observara la plaza central a más de 10 metros de altura-, se mantenga a la par del movimiento del sol, ellos lo han concebido y para que nuestro pueblo no sea exterminado en su totalidad debemos depositar la semilla que germinara en el Sexto Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la vista de Ehécatl se desplegaba la inmensa plaza central; hacia donde salía  el sol destacaban los enormes cuerpos de los volcanes guardianes, impresionaba la que semejaba una mujer dormida, pero sin duda el que mayor respeto infundía a los pueblos que circundaban sus faldas era el Popocatéptl, siempre activo y violento, en sus grandes espacios de tiempo, tiempo que los hombres no podían concebir, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lago cuya orilla se perdía en el horizonte, reflejaba la imagen de los dos enormes volcanes que siempre se mantenían cubiertos de nieve; a sur, otro imponente macizo se alzaba con toda su majestuosidad, la montaña de Tláloc y sus Tlaloques, que presurosos día a día se manifestaban en sus laderas, ruidosos, escandalosos, benéficos y destructivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuaba Ehécatl en sus reflexiones cuando su silencio fue interrumpido por el Brujo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que aquí veas, oigas, sientas, huelas, es exclusivamente para ti, lo entenderás; la absoluta discreción de lo que aquí acontezca es necesaria para que tu misión se cumpla; no hay poder que la desvíe, es ineludible tu participación en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo la misión deberá prevalecer en tu mente, solo la misión, remató al momento de dar la vuelta y continuar con su ascenso hacia el adoratorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl subió unos metros más y volteo para observar nuevamente la  imagen que se abría frente a él. Podía apreciar claramente las principales avenidas en toda su magnitud. Desde la perspectiva que se tenía a “ras de tierra”, no era posible contemplar el armonioso trazo de las calzadas que confluían precisamente hacia el templo mayor. Como grandes venas que con vigorosos impulsos abastecen de sangre y productos a la prominente capital del Imperio, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo la sangre es capas de hacer girar el Sol, es el tributo que debemos pagarle, le dijo el Brujo, entrometiéndose en sus más íntimos pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sorpresa se apoderó de la mente de Ehécatl. Por un momento no supo que responder ante las intempestivas palabras del Brujo, quién tomando una profunda bocanada de aire, prosiguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que te sorprendes, pero si no es con sangre, ¿qué otro tipo de alimento se merece la tierra? ¿No serás de estos nuevos guerreros que andan pregonando y alborotando a los jóvenes que no es necesario el tributo de sangre para que nuestro sol vuelva a reaparecer cada día?, Sentenció, esta vez mirando fijamente a Ehécatl, que con los ojos muy abiertos empezaba a darse cuenta que sería muy difícil ocultarle algo de su persona e incluso sus más íntimos secretos, solo alcanzó a decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo soy uno de ellos, Señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonriendo abiertamente, el guardián le dijo que terminara de subir los últimos escalones, acto seguido, se dirigió con sorprendente agilidad a la cúspide de la pirámide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era del conocimiento del pueblo que en esos lugares se encontrarían restos del guerrero sacrificado. Su sangre invariablemente era untada en los labios de las imágenes de sus deidades y no era removida nunca, así se calmaba su sed, pensó Ehécatl, sin embargo, lo que menos se esperaba era encontrar el orden y limpieza que privaba en el sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para sus dioses, lo que menos importaba era la limpieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al adoratorio, el guardián le indicó a Ehécatl que se sentara en una pequeña roca colocada en la orilla del pequeño patio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto el Brujo le dijo: ¿se mueve la tierra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido por la pregunta, Ehécatl intentó responder, pero el guardián continuó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tierra gira alrededor del sol en un lejano viaje entre las estrellas, la tierra tiene su propio corazón, un corazón que le alimenta y le alimentó por primera vez la vida, la luna; que apareció allá por  donde llegó Quetzalcóatl, -- y señaló al altar donde descansaba el poderoso Dios del viento-- y moviendo esa enorme masa de agua, la luna impulsó y vigorizó el alma de la tierra, que nació con la primera manifestación de vida. Pero la tierra, no es más que un componente de un gran Dios, y la tierra, cuenta con el privilegio de ser el espíritu, el alma, la cabeza de ese enorme ser. Este ser, “El Águila”, se alimenta del alma de todo lo que aquí en la tierra tienen alguna manifestación de vida, incluso reina sobre el alma de las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La excitación de Ehécatl iba en aumento, y haciendo gala de destreza mental, contuvo sus emociones y replicó al guardián: Señor, ¿usted justifica la sangre para dar de beber al sol?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha visto como se marchita el alma de una madre cuando su hijo es el “elegido” para calmar la ira de Tláloc, el alma de una madre nadie la repara, sin embargo, esa madre resiste, así ha resistido siempre nuestro pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tampoco estoy de acuerdo con los sacrificios, le contestó el guardián, de hecho, el primer resultado de tu misión es que ayudaras directamente a su eliminación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levántate y acompáñame, tengo que mostrarte algo, y avanzó justo hacia el pequeño adoratorio, nicho de Quetzalcóatl. Aún más confundido con la coincidencia con el guardián en cuanto al rito de sangre le siguió a pocos pasos, atento a todo lo que ante sus ojos se desplegaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar donde descansaba la deidad estaba rústicamente habilitado; al centro de la choza, sobre una enorme piedra labrada con las fauces de una serpiente, descansaba el Ídolo hecho de diversas semillas y masa. Semejaba un enorme pato, su rostro, de gran tamaño, desproporcionado con el resto del cuerpo, terminaba con un alargado pico. Sus piernas y brazos, si bien deformadas hacia las características del ave, le daban una dimensión humana a la deidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siéntate, le indicó el guardián, quién con un leve movimiento, empezó a levantar el petate que cubría el ídolo, extrayendo un viejo morral y con sumo cuidado lo puso en las piernas de Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ábrelo, le indicó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl tembloroso, introdujo la mano y su asombro llegó al máximo  cuando frente a él apareció un collar idéntico al que portaba el emperador Moctezuma en las fiestas de Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es el verdadero, el de Moctezuma es una réplica, le dijo el guardián, este es el que portó Quetzalcóatl en su llegada por el oriente. Tu misión es que después de la guerra florida, que será la última en la que participarás, llevarás este collar hasta las montañas de Huapalcalco, y ahí, donde Quetzalcóatl reflexionó el mundo, lo lanzaras, así favorecerás su regreso. Nuestro pueblo esta es la semilla Ehécatl que habrá de germinar cuando decline el quinto sol, concluyo el guardián con gran solemnidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que acababa de escuchar lo tenía con la boca abierta, solo alcanzó a decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y como sabré el lugar donde enterrar el collar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El guardián empezó a caminar lentamente en semicírculo frente a Ehécatl, al llegar al extremo retrocedía de espaldas y se detenía justo donde había iniciado su extraño caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegues a Huapalcalco, --continuo el guardián-- ascenderás directamente la pirámide central, deberás colocarte de espaldas al gran corazón de los sacrificados, dando la espalda al Sol. Frente a ti, en las hermanas rocas de la protección, al lado de la cascada, --en ese momento el guardián extendió el brazo izquierdo y se quedó con él levantado, señalando un punto imaginario-- distinguirás el rostro labrado de los gigantes de Tula, guardianes del regreso de Quetzalcóatl, ahí justo al lado, en la grieta que lo cruza, lanzarás el collar, es la puerta para llegar a la estrella de la mañana, su morada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que te voy a decir es un privilegio para tus oídos, continuaba; los guardianes de nuestro linaje somos más antiguos que el tiempo, por esta razón sabemos cosas que sucedieron incluso, antes de que los Dioses aparecieran. Al partir Quetzalcóatl nos dejo un último mensaje: nos dijo que nuestra raza sería avasallada por poderosas fuerzas y que antes de que esas fuerzas hicieran presa de esta gran ciudad, habría que reactivar el universo, el cual, por si mismo restablecería la grandeza de este pueblo. Estamos en el umbral de una catástrofe cósmica Ehécatl,  --sentenció esta vez el guardián con extrema frialdad-- pero Quetzalcóatl regresará, y tú habrás de poner tu vida si es necesario. Nuestro pueblo renacerá. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si me preguntaras como será su regreso te contestaría que no lo sé, es más, una vez aquí, no sabría decirte si se manifestará de inmediato, no sé absolutamente nada de ello, señaló; de lo que sí estoy completamente seguro es que regresará, y que tú eres parte de esa tarea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor, dijo Ehécatl; al terminar la florida, que es como usted me lo ha indicado, emprenderé el camino de mi misión, pondré hasta mi último aliento en lograrla, si esto contribuye a que la sabiduría y aplomo de nuestra raza prevalezca a lo largo de las ataduras de los años y se elimine el rito de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No te mortifiques le dijo el guardián secamente, el rito de sangre está a punto de terminarse, aún si no pudieras lograr el éxito en la misión, este rito desaparecerá, el sol no necesita más sangre para nacer y morir día a día, el Quinto Sol esta por terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La contundencia de las palabras convenció definitivamente a Ehécatl; en su rostro cobrizo y anguloso se dibujo una sonrisa, vino a su mente la imagen de miles de rostros femeninos que con dulce mirada observaban a sus pequeños hijos jugar, a salvo de la terrible sombra de su sacrificio a Tláloc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de iniciar el descenso, Ehécatl alcanzó a decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que sabe usted a cerca de los dibujos de las tierras bajas, esos que hablan de la llegada de extraños, Señor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son parte del regreso de Quetzalcóatl, son parte de la abolición del rito de sangre, son parte de los nuevos y misteriosos tiempos por venir, el Quinto Sol ha terminado, dijo el Brujo sombríamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vete, esta es la ultima vez que nos veremos, nada importa ya, solo que cumplas tu misión, termino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche, en el centro del templo mayor, un enorme incendio devoró un altar, la gente que acudió a apagarlo, aseguraba que mientras más agua lanzaban, más altas eran las llamas; decían que las llamas salían del centro mismo de los troncos, aseguraban que en un cielo sin nube alguna apareció un poderoso rayo, que estruendoso hizo blanco con su impresionante látigo de luz, en el centro mismo del templo. Al final solo alcanzaron a rescatar los restos quemados de un cuerpo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Manrique alcanzó de la pequeña mesa el siguiente rollo de papel.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-1643355329096755497?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/1643355329096755497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=1643355329096755497&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/1643355329096755497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/1643355329096755497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_18.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-3275452549247068303</id><published>2007-10-16T15:19:00.000-07:00</published><updated>2007-10-16T16:04:04.987-07:00</updated><title type='text'>LA ELECTRICIDAD NOS FACILITA LA VIDA DIARIA.</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Carlos Quiroga Treviño:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Consumir energía es sinónimo de actividad, de transformación y de progreso, siempre que ese consumo esté ajustado a nuestras necesidades y trate de aprovechar al máximo las posibilidades contenidas en la energía. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde las necesidades más básicas y primitivas (calentarse con una hoguera o cocinar los alimentos), a las más modernas y sofisticadas (conservar esos mismos alimentos durante varios meses o enviar mensajes por escrito a través de un fax), han exigido siempre disponer de un excedente de energía que pudiese ser consumido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El consumo de energía, también en el hogar, es por tanto sinónimo de progreso, de aumento de la infraestructura, los bienes y servicios disponibles y de la satisfacción de las necesidades.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Un principio esencial para el ahorro de energía consiste en conocer cómo funcionan los equipos y aparatos en el hogar, los diferentes tipos de energía que consumen y el distinto aprovechamiento que podemos obtener de ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Mantener en buen estado la instalación eléctrica es indispensable para la seguridad dela familia en el hogar, así como para proteger la economia. Una instalación en mal estado gasta más energía y daña los aparatos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si en tu casa se presentan alguno de los siguientes casos:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- disminuye la intensidad de la luz al conectar un aparato.&lt;br /&gt;- varía el tamaño de la imagen en la pantalla del televisor&lt;br /&gt;- se funden los fusibles.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;eso significa que la instalación eléctrica no es la adecuada o que algún aparato se encuentra en mal estado.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- &lt;strong&gt;Una instalación en buen estado significa seguridad, ahorro de energía y reducción de gastos.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;· Nunca conectes varios aparatos en un mismo contacto, ya que se produce sobrecarga en la instalación, lo cual provoca una operación deficiente y posibles interrupciones y daños a largo plazo. &lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;· Comprueba con frecuencia que en la instalación no existan cortos circuitos o fugas eléctricas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Recuerda que una fuga de corriente es una fuga de dinero.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Debido a la facilidad con que podemos usarla, hay ocasiones en que olvidamos el inmenso valor que tiene, Pensemos en la economía familiar: el mal uso de los aparatos electrodomésticos da por resultado un elevado pago de luz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Pensemos también en el gran esfuerzo que representa para México invertir en plantas para producir energía eléctrica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente cuidar la energía eléctrica es muy sencillo, basta con seguir estos prácticos consejos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LAMPARAS FLUORESCENTES COMPACTAS.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Sustituye los focos incandescentes por lámparas fluorescentes compactas; éstos proporcionan el mismo nivel de iluminación, duran 10 veces más y consumen 4 veces menos energía eléctrica. Apagua los focos cuando su iluminación no sea necesaria.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;REFRIGERADOR.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El refrigerador es uno de los principales consumidores de energía eléctrica en el hogar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Comprueba que la puerta selle perfectamente, colocando una hoja de papel entre ésta y el cuerpo del refrigerador; si se desliza al jalarla, hay que cambiar el sello ya que este defecto hace que el consumo de energía eléctrica sea mayor. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Instala el refrigerador lejos de fuentes de calor (estufa, calentadores, etc). &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Evita que escape del frío abriendo la puerta lo menos posible. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desconecta el refrigerador y limpia con un paño húmedo la "cochambre" acumulada en la parte posterior cada 2 meses. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Permite que los alimentos por refrigerar se enfríen antes de introducirlos al refrigerador. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Descongélalo regularmente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Cuida la correcta posición del termostato; fíjelo entre los números 2 y 3, con esto tendrás el enfriamiento adecuado. En clima caluroso colócalo entre los números 3 y 4. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Evita evaporaciones y malos olores tapando los líquidos que introduces al refrigerador. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Si piensas comprar un nuevo refrigerador seleccione el que consuma menos energía eléctrica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Un refrigerador con deshielo automático consumirá hasta un 30% más. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LAVADORA.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No lava ropa en pequeñas proporciones, júntala y carga la lavadora con el máximo permisible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Disminuye el número de sesiones de lavado semanal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;APARATOS DE ENTRETENIMIENTO.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Evite que radios, televisores, videojuegos, estéreos, video caseteras y computadoras estén prendidos cuando nadie los atienda.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;También apaga o desconecta los reguladores de voltaje.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Donde se vea la televisión es recomendable tener bajos niveles de iluminación, así evitará el reflejo en la pantalla y ahorrará energía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ASPIRADORA.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Los filtros sucios y los depósitos de polvo y basura saturados, hacen que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su vida útil.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;HORNO DE MICROONDAS, ELECTRICO Y TOSTADOR ELECTRICO.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Manténlos siempre limpios de residuos; así durarán más tiempo y consumirán menos energía, no los dejes conectados siempre, solo el tiempo en que los uses.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;PLANCHA.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;No deje la plancha conectada innecesariamente, procura planchar durante el día y revisa que el cable y la clavija estén en buenas condiciones.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;INSTALACIÓN ELÉCTRICA.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Compruebe que su instalación eléctrica no tenga fugas.&lt;br /&gt;Para ello desconecte todos los aparatos eléctricos incluyendo relojes y timbre, apague todas las luces, y verifique que el disco de su medidor no gire; si el disco está girando, has revisar tu instalación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Nunca utilice monedas, alambres o papeles de estaño en sustitución de los fusibles.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ILUMINACIÓN ORNAMENTAL Y CANDILES.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Si por razones ornamentales no puedes sustituir los focos incandescentes por fluorescentes compactos, instala atenuadores que reducirán el nivel de iluminación a tu gusto y te permitirán ahorrar energía eléctrica.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PINTURA EN INTERIORES.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Procura utilizar colores claros en los acabados de tus paredes y techos, esto te permitirá tener mejor iluminación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;TECHOS, MUROS Y DUCTOS.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El aislamiento adecuado de techos y paredes es esencial para mantener una temperatura confortable en tu casa. Si utilizas unidades centrales de aire acondicionado, aísla también los ductos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Aislar techos y muros expuestos al sol representa un ahorro en su consumo de energía eléctrica hasta de un 30%.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;PUERTAS Y VENTANAS.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Es relativamente sencillo sellar las ventanas y puertas de su casa con pasta de silicón, para que no entre el frío en los meses de invierno y no se escape en los meses calurosos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VEGETACIÓN.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Utilica la vegetación a tu favor; plantar árboles en puntos estratégicos ayuda a desviar las corrientes de aire frío en invierno y a generar sombras en el verano.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Evita la entrada de calor de las banquetas, dejando una franja de tierra con plantas, entre éstas y los muros externos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SOMBRAS.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Mediante toldos de lona o aleros inclinados, se evita que el sol penetre directamente al interior; otras formas son las instalaciones de persianas de aluminio, vidrio polarizado, recubrimientos, mallas y películas plásticas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;SEGUIR ESTOS SENCILLOS CONSEJOS Y LLEVARLOS A LA PRÁCTICA NOS AYUDARÁN A AHORRAR ELECTRICIDAD.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-3275452549247068303?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/3275452549247068303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=3275452549247068303&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3275452549247068303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3275452549247068303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/la-electricidad-nos-facilita-la-vida.html' title='LA ELECTRICIDAD NOS FACILITA LA VIDA DIARIA.'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-1610364839303901217</id><published>2007-10-16T09:23:00.000-07:00</published><updated>2007-10-16T09:27:17.493-07:00</updated><title type='text'>El Sexto Sol</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Capitulo III&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(segunda parte y ultima)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña:&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un fuerte aguacero empezó a caer lo que provocó que el ambiente se relajara anunciando la inminente partida; Manuel, con los ojos enrojecidos miró a su interlocutor y le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acepto, cuanto antes mejor; si tienes palabra, acepto. Así doy término a mi vida en una empresa de valor, igual regreso hecho todo un Hidalgo y de una vez por todas podré desposar a Inés Velásquez; vaya mujer, suspiró, esa sí que es gran hembra. Por ella, por el exterminio de todos los infieles, por nuestro Señor, el de la Cruz, por nuestro Soberano Carlos V, acepto, tu que dices Alberto, concluyó inspirado por el excelente vino tinto que solía despacharse en esa posada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tragando saliva y sorprendido ante la situación que lo colocaba a tomar una decisión en ese preciso instante, Alberto exclamó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hermano del alma, tu aventura es mi aventura, si mi destino es morir allende el mar, bendito destino, por fin podré deshacerme de deudas, --miró fijamente al cantinero-- acepto gustoso, además tus perros y mis perros son la misma jauría, cuando estamos ebrios nos conducen sin error a nuestras casas, terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trato hecho, se adelantó Bartolomé, el dueño de la posada, si quieren pueden empezar mañana mismo, pueden ocupar la parte de atrás que bien amplia es, y ahí entrenar esos perros; eso sí, exclamo, ni una sola meada ni mierda a menos de diez metros del comedor, ¿entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acto seguido se volvió a sentar no sin antes llenar nuevamente el enorme vaso de vino que tenía frente así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel y Alberto, de pie, abrazados y borrachos avanzaron hacia la salida, tambaleantes, desaparecieron tras la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afuera, la lluvia incrementaba su descarga, lo cual hacia que los ladridos de los mastines apenas se escucharan. Manuel anudó fuertemente a su cintura la correa de cuero del Nerón, que ya levantado esperaba inquieto la señal de partida de su amo, la cual consistía en un leve tiro de la cuerda que traía atada al cuello. “Andando Nerón, que hoy sí  requiero de tu ayuda”, le dijo.&lt;br /&gt;Giró sobre sí mismo y pudo observar como Alberto se perdía entre la cortina de agua que la lluvia producía justo calle arriba en sentido opuesto al camino que conducía a su casa, siempre con la fiel compañía de sus perros.&lt;br /&gt;Avanzó sobre la calle que daba al antiguo muelle del puerto y al llegar al mirador construido con madera que se alineaba justo en la línea de la costa, posándose en un pequeño montículo, levantó la cabeza y divisó a lo lejos, la enorme nave que según sabía, sería comandada por el Capitán Ituarte en su siguiente viaje a la isla de la española.&lt;br /&gt;Ojalá y seas tú quién me lleve a mi destino, --pensó entre el peso abrumador del vino sobre sus reflexiones-- ojalá y seas tú quién me lleve y regrese lleno de esperanza y riqueza, que este a la altura de Inés, mi querida Inés, que sé que me ama, pero el peso de la riqueza que obra bajo sus pies le impide verme a su lado. Si verdaderamente me amara, --se preguntaba acongojado—haría lo imposible por estar junto a mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su rostro que reflejaba tristeza y desesperanza empezó a transformarse en otro con rasgos más relajados y llenos de esperanza, pensaba que una vez que sus pies se pusieran en la cubierta de esa hermosa nave su verdadero espíritu sería liberado, sabía de la enorme peligrosidad de ese viaje. El Señor esta de nuestra parte, es la misión que tenemos a bien cumplir, se dijo con enorme fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba decidido a hacer lo que fuera necesario, así fuese lavar los vómitos de la infinidad de clientes que eran atendidos en la posada que le patrocinaba su aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese desgraciado de Bartolomé intentará sacarme hasta el último real que guarde en mis ropas, pensó; sin embargo, es mi única posibilidad de cambiar por primera vez el sentido y significado de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fuerza de la razón fue liberando paulatinamente el efecto del vino sobre su mente e inició decididamente ante el contento del enorme mastín, el ansiado regreso a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuó caminando sobre esa calle que prácticamente estaba convertida en un río de lodo, observó que las casas que se ubicaban en ambas aceras tenían las luces de velas y mecheros encendidas, lo cual señalaba el estado de alerta de la población ante una eventual gran avenida de agua. Si esto sucedía, de inmediato la población recibía albergue y alimentos en el enorme Castillo de la Villa, que majestuoso se levantaba a la orilla del Guadalquivir. El ruido que producían sus aguas al correr velozmente sobre la tierra se empezaba a escuchar incluso ya por sobre el sonido producido por la intensa lluvia que se abatía sobre el puerto de Cádiz, lo que también anunciaba el inminente desborde de sus aguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a su casa, ya  más repuesto de su ebriedad, se encontró parada en la puerta a su madre, quién al verle en ese estado le dijo preocupada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hijo mío¡, mírate nada más como vienes, anda,  cámbiate esa ropa antes de ir a descansar que si no entrarás en grandes fiebres por lo que resta de la noche; en la mesa hay pan y queso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar a la casa, su madre, quien caminaba delante de él, obscureció el camino de tal manera que Manuel fue a golpearse con la base de hierro que servía como contenedor de la brea que alumbraba el hogar. El contenedor empezó a oscilar violentamente arrojando cera y aceite caliente en la mano y pierna de Manuel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Maldita sea¡ exclamó, ahora tendré que sufrir una noche de dolor e insomnio, maldita sea mi suerte, se lamentaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjame ayudarte, le dijo presurosa su madre, que ya con paño en mano se acercaba amorosa para limpiarle la sangre que empezaba a distinguirse como un hilillo relumbrante en su frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me voy a dormir, le dijo Manuel como queriendo terminar ya ese día y se abalanzo hacia la pequeña puerta que separaba esa primera estancia de su rústico dormitorio y se lanzó sobre una cobijas de lana y algunas pieles de zorro tratando de conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tormenta que azotaba la ciudad producía un gran estruendo, el agua que se deslizaba por el techo y caía justo frente a su ventana producía un ruido mucho más persistente que el generado por la propia tormenta y sus truenos. Momentos después el sonido que producía el agua dejó de escucharse para transformarse en un croar incesante de cientos de batracios, que al unísono empezaron a emitir sus sonidos con tal intensidad que hicieron que Manuel, con ambas manos sobre la cabeza intentara bloquear cualquier sonido hacia su interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El intento fue en vano, el sonido de los batracios ahora se transformaba en un incesante murmullo que poco a poco se fue haciendo más intenso, y empezó incluso a distinguir sobre la negrura imperante las imágenes de seres semidesnudos que en un lenguaje desconocido se dirigían a él con tal decisión, que solo un milagro podría salvarlo de su inminente muerte, pues ahora lo distinguía, venían sangrantes muchos de ellos y en actitud beligerante, se acompañaban con diversas armas, entre ellas unos gruesos maderos con filosas y puntiagudas piedras incrustadas en su parte superior a manera de un hacha múltiple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los seres, el que venía al frente de ellos, era una enorme águila; más que eso, se trataba de un hombre-águila, que desplegando sus alas se lanzó sobre él emitiendo un poderoso grito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el extraño ser se abalanzaba contra él, pudo distinguir –lo que le provocó un intenso terror-- que por ojos llevaba dos cuevas con flamantes hogueras; en ellas se quemaban los cuerpos de seres semejantes a los que en ese instante le atacaban, en las hogueras, los seres pedían misericordia y piedad a sus ejecutores, un grupo de monjes y soldados dentro de los cuales se reconoció a sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió inmediatamente en sentido opuesto solo para tropezar con el cadáver de Alberto de Cáceres su entrañable amigo, tendido en el lodazal; su cuerpo desfallecido se aflojo resignado ha recibir su inminente muerte, cuando de repente, de la penumbra, salto el Nerón hecho una furia quien directamente se le fue al cuello a la imponente “ave-humana”, que revoloteando cayó al suelo con el Nerón sujetándolo del cuello, en un abrazo mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes y sonidos fueron desapareciendo, Manuel se quedo profundamente dormido.&lt;br /&gt;Al levantar los ojos de los papeles, Fernando Manrique se dio cuenta que ya estaba atardeciendo. Se le estaba revelando una acción clara a seguir, era una realidad. Observó que la bolsa de plástico contenía numerosos rollos atados con sendas cuerdas para zapatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta historia, puedo reconocer dos fuerzas vigorosas, hay decisión en ambos personajes, el amor como fuerza natural los empuja en sus actos, a Ehécatl en un sentido positivo del amor por la obvia reciprocidad de sus sentimientos con Xóchitl; a Manuel su desafortunado desamor con Inés. Amor y desamor, amor y odio, el mismo sentimiento en sus sentidos opuestos, concluyó levantándose de la banqueta y emprendiendo lenta y tranquilamente su regreso al automóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por primera vez en mi vida no sé que ha pasado con las horas del día, en la lectura se me fueron de plano, me voy directo a casa para continuar leyendo, la oficina por un día puede esperar, tengo que comentarle lo ocurrido el día de hoy a Jaqui. Le va a encantar la historia, ella es una mujer entusiasta, su nobleza y sobre todo su gran amor por la vida es sin duda lo que me ha atado a ella, además de ser muy activa y efectiva en cada uno de los negocios que emprende, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora puede transformar por primera vez el sentido de su esfuerzo, cambiando la simple acumulación de capital, por otra acumulación de capital, pero con sentido profundamente social y humano. Ella podría encabezar los proyectos orientados a dar empleo a las mujeres pobres que deambulan en la ciudad con sus hijos a cuestas. Habría que pensar también en que hacer por esos niños. Pensó en sus hijos, se sonrió. Estoy convencido del talento que subyace en ellos, seguro que pueden ser excelentes ciudadanos, maestros, científicos, poetas, médicos, ingenieros, biólogos, artistas, obreros calificados, músicos, pensó desbordante de optimismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su vida se estaba impulsando con ánimos jamás sentidos, estaba seguro de que habría de aportar su sangre si fuera preciso para derrotar a la miseria que se abatía sobre un gran número de mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría que iniciar en la ciudad de México, después el resto del país. La acción debe ser nacional, hasta el más mínimo rincón, donde haya un solo hombre pobre, un indígena, concluyó, abordando de un salto su vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas empezaba a conducir cuando sintió como si de repente el auto no rodara, sino que se deslizaba más propiamente como una canoa sobre el agua, pensó en Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciudad que se desplegaba frente a él se mostraba alegre y bulliciosa, llena de luces multicolores, con grandes anuncios de neón, moderna, implacable, soberbia. Siempre ha sido grande, siempre lo será, pensó.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las luces de los potentes faros del BMW se filtraron a través de la reja de hierro forjado, la repentina luz puso en alerta a tres perros guardianes que de inmediato emprendieron veloces al encuentro del vehículo que ya traspasaba la reja de entrada a la residencia de la familia Manrique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al bajar del auto, Fernando se encontró con la figura de Jorge, su asistente personal, hombre de su entera confianza, que al verle con las manos ocupadas por la bolsa le preguntó intrigado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Señor, puedo ayudarle con,-- miro la bolsa-- eso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, gracias Jorge, contestó, mejor prepárame la terraza, me tomare un tequila y cenaré algo ligero, una ensalada y pescado. Trata de mantener quietos a los perros por favor, me gustaría estar en completa calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento de retirarse, Fernando observó a Jorge en su camino hacia la parte anterior de su casa. Al verle caminar así recordó cuando le había conocido, lo que ocurrió cuando siendo él un joven de diecinueve años había acompañado a su padre a un viaje por las instalaciones retransmisoras de las señales de las estaciones de radiodifusión que su padre tenía en el cercano poblado de Xochimilco. Su padre le decía que esas radiodifusoras atendían a la población rural y les daban servicios incluso para mandarse recados entre ellos, a manera de emergencias e incluso de saludos a sus amigos o familiares; eso me caía muy bien de los locutores. En aquel entonces, Jorge se acercó con el mismo paso sereno a su padre justo antes de subir al vehículo que los llevaría a otra estación similar, recordaba que le había dicho sin mayor preámbulo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señor, me atrevo a interrumpirle para pedirle una oportunidad de trabajo, mi familia necesita comida, estoy desesperado, no cuento con ninguna profesión ni oficio, pero siempre pongo mi mejor empeño en las pocas cosas que sé hacer, ¡ayúdeme¡ por favor, terminó, siempre mirándole directamente a los ojos .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crudeza de la conversación que presenciaba y la sinceridad que percibía del hombre que estaba frente a su padre le provocaron un genuino interés por Jorge; al escuchar sus tribulaciones, Fernando se había interesado por primera vez en gente fuera de su círculo íntimo de amigos y familiares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaba que su padre le había dicho “Anda y busca a esta persona y dile que vea donde te puede colocar, es mas --volteo a verme como solicitándome una aceptación anticipada-- podría ayudarnos en la casa, hay suficientes cosas que hacer ahí termino, mirándome con un extraño brillo en sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ve a verme el próximo lunes, le dijo extendiéndole una tarjeta de presentación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias Señor, muchas gracias contestó Jorge emocionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese momento, ese desconocido se habría de convertir en su sombra. Durante su paso por la universidad además de servirle como chofer le ayudaba con todo lo relacionado al cumplimiento de las tareas. Con especial eficacia acudía a librerías y papelerías siempre trayendo consigo los artículos y productos que le eran requeridos. Recordaba que siempre, con especial calma, ---cosa que a Fernando le desesperaba-- le rendía cuentas de las compras relatando la descripción de lo que compraba a su más mínimo detalle, su precio y el porcentaje que este representaba en el gasto total. Por esto  le confió incluso el manejo de sus gastos personales en aquel entonces; ahora, siendo un hombre maduro, Fernando le había otorgado la administración de un pequeño rancho que tenía en las afueras de la Ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando emprendió su caminar por el jardín que conducía a su casa cuando los mastines napolitanos se lanzaron contra él juguetones, imponiendo su fuerza, a lo que Fernando con ligeras palmadas respondía:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quietos por hoy, su trabajo es vigilar, no molestar al prójimo, cayendo al suelo por la suma de los pesos de los tres animales; al incorporarse lo primero que hizo fue levantar la bolsa con la historia del indigente y juguetear ligeramente con los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un momento, los perros se tranquilizaron y se sentaron tranquilamente a observar a su amo. Fernando se sintió escudriñado por los animales; jamás en los tres años que tenían con él se habían puesto en esa pose de manera simultánea, los tres  observándole atentamente. Sin lugar a dudas Fernando estaba transitando por una nueva etapa en su vida la cual hacía que su buen ánimo sorprendiera incluso a sus perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la puerta de entrada a la mansión, Fernando observó a través del cristal la delicada figura de su esposa, quien distraída acomodaba un florero en la mesa central de la estancia. De repente dio media vuelta y se percató que era observada, se fue corriendo alegremente a su encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No vas a creer la historia que la vida me ha puesto en las manos, le dijo Fernando quién extendió la bolsa a Jaqui quién hizo un gesto de extrañeza, y por que no decirlo, repulsión ante tan desconcertarte objeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdón, los colocaré en un lugar apropiado, pero ven, siéntate, quiero platicarte algo. Fernando la tomo del talle con suavidad y la fue conduciendo entre abrazos y besos al centro de la sala para extenderle uno a uno los rollos con la historia de “El sexto Sol”. El asombro de Jaqui iba cada vez más en aumento; por los movimientos que hacia con sus manos estaba relacionando perfectamente la violenta batalla de su esposo en plena calle, la intervención tan inesperada del anciano indigente, su escrito, y la fabulosa empresa que Fernando le estaba proponiendo, sumando la innata fuerza, inteligencia y astucia de los mexicanos más pobres, con todo su poderío económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, Jaqui tomó el primero de los rollos y se sentó en el sofá junto a la ventana, dispuesta a darle lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dejar de observarla, admirado por su figura, Fernando escucho: ¿Te espero a cenar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jaqui le observó, pudo detectar en su mirada, en sus ojos, el fulgor del amor mutuo. Suspiró, se abalanzó a él desbordada de amor y energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentado en la terraza, Fernando se entregó a la lectura del tercer rollo de papel. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-1610364839303901217?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/1610364839303901217/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=1610364839303901217&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/1610364839303901217'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/1610364839303901217'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_16.html' title='El Sexto Sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-2181544025998134116</id><published>2007-10-15T09:32:00.000-07:00</published><updated>2007-10-15T09:34:45.448-07:00</updated><title type='text'>El Sexto Sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;CAPITULO III&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;(primera parte)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por: Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Un nuevo horizonte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Muy Soberano Señor: La mayor cosa después de la creación&lt;br /&gt;del mundo, sacando la encarnación y muerte del que lo crió,&lt;br /&gt;es el descubrimiento de Indias...”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Francisco López de Gómara.&lt;br /&gt;Dedicatoria a Carlos V&lt;br /&gt;Historia General de Indias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Puerto de Cádiz, España,  24 de mayo de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;De un tremendo manotazo, sorpresiva involuntariamente, Manuel de Mendoza y Aguilar hizo volar por el aire el tarro con vino; el líquido se derramó sobre la mesa de madera y fue a dar directamente a los pantalones de cuero del dueño de la posada, la enorme veladora que se colocaba siempre al centro de la mesa; las velas, al igual caída, fue levantada rápidamente por Manuel quién  apenado continuó: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Es verdad,  lo juro¡ exclamó retirándose el pelo tirado en su frente. Es cierto, es como estar en el infierno, nada es igual como lo conocemos aquí, son grandes infieles, se comen entre ellos, nada es igual, es el mismísimo infierno; por todos lados hay sangre y muerte, son verdaderos emporios del mal, curan con las manos y con danzas; están protegidos por el demonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel de Mendoza, entrenador de perros del puerto de Cádiz, de tremenda estatura y grandes músculos, hijo de Don Manuel de Mendoza y Góngora, oficial primero de la guardia del Rey Carlos V, encargado de vigilar con fuerte guarnición de soldados la puerta de entrada a la ciudad que daba al continente, --la puerta era el primer sitio en el campo de batalla donde se enfrentaban a las constantes invasiones de los moros; el célebre Solimán y sus huestes bien valían esa y otras defensas--. Precisamente, en las guerras contra los moros, Manuel se había distinguido por su fiereza en el combate, siempre acompañado de diez poderosos lebreles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Manuel la vida siempre fue de aventura en aventura; recientemente se había apoderado de él la idea de que su vida no tenía más sentido en Cádiz, que su futuro estaba condenado al fracaso y desamor. Creía que viajando a las Indias, por lo que había escuchado, encontraría acción y fortuna; para lograrlo, estaba decidido a enfrentar si fuese necesario a los mismísimos demonios del infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No paraban de sudar, el calor sofocante de cuarenta grados en el puerto hacia que todos los presentes estuvieran totalmente empapados, el olor de la posada era insoportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alberto de Cáceres, amigo de Manuel y compañero de infancia, juerga y afición por los perros, después de beberse el vino de un solo trago y limpiarse con el dorso de la mano las comisuras de la boca le contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablas como si ya hubieses estado allí, tiemblas como si tu cuerpo hubiera tenido contacto con Lucifer, mejor bebe y por cierto, da de comer a tus perros que hace un momento estaban trabando pelea con los gatos, es más, se trataban de tragar a los gatos, terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estallaron algunas carcajadas; la más ruidosa, la de Bartolomé, el propietario del local, era parecida al rebuznar de los asnos, de repente calló y de inmediato atrajo las miradas de los ahí reunidos. Sabiéndose dueño de la situación, tanto por ser el anfitrión como por su nada despreciable fortuna, les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Par de cobardes, si les financiara la empresa, si les perdonara la enorme deuda que tienen aquí, --señaló con el dedo índice la enorme barrica que había en el fondo de la posada-- si le diera de comer a tus perros y miró fijamente a Manuel, quien enrojecido por la enorme cantidad de vino incorporada a su persona, intentó abrir aún más los ojos, sin duda sorprendido por lo que escuchaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Se atreverían a ir a las Indias?, Nada les faltara de aquí hasta que parta la siguiente nave; dicen que ésta sí va de verdad equipada, como para hacer frente a cualquier enemigo; si no, vayan a verla mecerse altiva en la bahía, señaló con tono nostálgico, como el de aquel que añora tener menos años de vida y acompañar a ese par en la aventura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podrás disponer de toda  la carne que necesites para los animales Manuel, y a mí consentido, el Nerón, le das, si tú quisieses hospedaje en la cocina, tú podrás quedarte en el corral de los cerdos, remató, seguido de una nueva ola de carcajadas y gritos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Limpiándose las lágrimas, prosiguió:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, si es que regresan vivos, me pagan lo invertido, me traen cien mujeres alegres, como las mejores gallinas de Cádiz, especias y todas las gemas preciosas que les quepan en sus asquerosas manos, ustedes deciden, terminó.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-2181544025998134116?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/2181544025998134116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=2181544025998134116&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2181544025998134116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2181544025998134116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_15.html' title='El Sexto Sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-2233825539459666450</id><published>2007-10-12T06:33:00.001-07:00</published><updated>2007-10-12T06:43:09.186-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Capitulo II&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(segunda parte)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Silvestre Lechuga Peña:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Continuaba emocionado el comerciante:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuándo se había escuchado tal lamento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ese de la señora, --se calló ante el desconocimiento de su identidad-- la llorona esa que en estos días a gritado que sus hijos se le han perdido, que donde están, que se los han llevado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl al llegar y tal como se le había enseñado a lo largo de su vida en el tepozcalli, guardó silencio y atento se dispuso a escuchar los argumentos que se esgrimían con singular vehemencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, al parecer todo esto se debe a la llegada de Quetzalcóatl, pero ¿por qué tanta tribulación en nuestro soberano?, preguntó el comerciante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dice que nuestro Señor Moctezuma, ante todos estos sucesos se encuentra muy abatido, se le ha visto caminar muy solo y triste por el Palacio, --intervino un joven de sobra conocido por Ehécatl, que se distinguía por su prominente nariz aguileña y pequeñísimos ojos como de ratón-- quién al ver a Ehécatl y señalándolo con el dedo índice le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, tus ojos y mis ojos observaron el triste caminar del Tlatoani, quién no dejaba de mirar a las estrellas con gran congoja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl, quién atento lo escuchaba intervino:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda que estaba contrariado. Lo observamos caminar por la noche cerca de la llegada de la luna al centro mismo del cielo, caminó y caminó, hasta detenerse bajo el enorme Sabino que da a la puerta de salida al aviario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atl y yo lo seguimos –-continuó-- a unos veinte cuerpos de distancia, ya que justo esa noche nos tocó la guardia nocturna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pie, y con gran atención se dedicó a mirar las estrellas de manera muy fija, como queriendo descifrar en las grandes agrupaciones, qué le deparaba el destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl comprendió que estaban a punto de cometer una gran indiscreción al comentar detalles de la intimidad del Emperador Moctezuma. Como guerrero águila ya en la fase final de su preparación le tocaba compartir con Atl, la guardia personal del Emperador. El revelar detalles de su vida íntima podría ocasionarles  la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, continuó, nunca me pareció oírlo lamentarse, es más, cuando regresó lo hizo con tal rapidez que apenas pude avisar a la primera guardia, cuando el Emperador ya había desaparecido entre los árboles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al terminar, Ehécatl le dirigió una dura mirada a Atl, quién entendió el mensaje y tomó una actitud mucho más prudente; de hecho, optó por retirarse un poco de la reunión y fue a pararse justo al lado de un grupo de niños, que ya tocaban con sus finos dedos los fríos ojos de los peces clavados al muro de palma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl continuó: debemos proceder con suma cautela, interpretar los acontecimientos extraños que aquí se han expuesto; no solo esos, sino también sobre los amates con raros dibujos de gentes extrañas, aquellos venidos de tierras calientes y que según es del conocimiento del pueblo que cuando los vio Moctezuma cayó en gran tristeza, mostrándose inconsolable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi razón no son dioses, apuntó Ehécatl dueño de la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las siete plumas que pendían de su oreja derecha infundían respeto y admiración, sobre todo el de un grupo de jóvenes mexicanas, que discretas se acercaban como queriendo escuchar y admirar de cerca el bello exponente de la clase guerrera, confundiéndose entre las mujeres adultas, quienes con grandes morrales escogían con especial cuidado la carne fresca que abrían de consumir a lo largo de los siguientes días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son guerreros de tierras muy distantes, y por tanto hay que prepararnos para enfrentar una posible agresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si verdaderamente son dioses y entre ellos viene nuestro señor Quetzalcóatl, le contestó un fuerte y robusto indígena, --que por su atuendo que ya incorporaba algunos adornos y grabados daba cuenta de su privilegiada posición en la sociedad--  ¿qué tenemos que hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada, contra él nada, --contestó Ehécatl-- es más, el gran intercambio de obras de gusto y arte se está incrementando con grandes beneficios para la población. Esta es su obra, si no, observen en el lugar donde se exponen, vean, señaló hacia un grupo cercano de mexicanos  que intercambiaban jarros, ollas, metates y petates, finamente decorados con diversas imágenes de animales y personas en armoniosa combinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es que va a regresar continuó, nos tendrá que ir mejor, el renacimiento de nuestra ciudad de estos días esta inspirado en él, terminó solemne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El intercambio de opiniones seguía; Ehécatl, se preparaba nuevamente para intervenir en la conversación cuando observo justo frente a él al mismo anciano que previamente había observado sobre el techo de las casas cuando arribo al tianguis con Xóchitl. Ahora se encontraba justo frente a él, y por la reverencia que provocó entre los presentes se dio cuenta que se trataba de un alto personaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejándolo en segundo plano en su enfoque visual observó como la gente empezaba a arremolinarse con gran alboroto y gritería en el extremo de la plaza. Por lo que observaba se trataba de algo muy peligroso por la manera en que las gentes gritaban y se atropellaban entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensando en que sucedía algo muy grave, Ehécatl decidió acudir de inmediato a ese sitio y para mayor sorpresa de los ahí reunidos, en su salida derribó un grupo de cajas que contenían aves del lago, que ante su inesperada liberación, desconcertadas, comenzaron a caminar entre las gentes, en busca, de un inexistente pez o insecto con que alimentarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al lugar del caos se detuvo intempestivamente, a sus pies cientos de mujeres y niños se arrastraban sollozantes, todos volviendo la cara hacia el sol, temblando de miedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con gran asombro, vio que el sol de esa mañana estaba acompañado por otro astro de gran tamaño, pero que a diferencia del primero, éste se hacia acompañar por una enorme cauda de fuego y destellos azules que ya competían con el resplandor del astro rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De inmediato, su mente empezó a vislumbrar la enorme tragedia que representaba para su pueblo si ese astro, que por lo que veía, --se distinguía un leve movimiento del objeto—era probable que se estrellara y provocara una destrucción masiva y catastrófica.&lt;br /&gt;El caos empezó a generalizarse, las gentes, atropellándose entre sí, intentaban ponerse de pie infructuosamente, ya que otros despavoridos corrían a ponerse a salvo derribando en su camino a todo cuanto se les pusiera enfrente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Logrando serenarse, Ehécatl busco algún lugar donde subirse y así llamar la atención de la multitud enloquecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vio que justo al final del pasillo de tierra que conducía a la plaza central estaba un cúmulo de vigas de madera, y justo por ahí la gente empezaba a salir en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriendo vigorosamente, con grandes zancadas y de un enorme salto se subió a las vigas y de pie, agitando los brazos vigorosamente y emitiendo  un poderoso grito que por su potencia e intensidad señalo la alta jerarquía guerrera de quién lo emitía, exclamaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pido tranquilidad ante el caos!, ¿Acaso me escuchan?, La bola de fuego no va a estrellarse con nosotros, -- mientras buscaba una señal que distrajera al menos momentáneamente a la multitud--.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señal llegó, un potente ruido de caracoles y tambores se escucho al doblar de esa calle lo que anunciaba la llegada de la guardia imperial, compuesta en su mayoría por una mezcla de valerosos y jóvenes aprendices y fuertes y experimentados guerreros, que con sus impresionantes vestiduras multicolores de penachos, plumas y máscaras de jaguar y águila se abrieron paso entre la multitud que ya tranquilizada, esperaba una explicación, o al menos, un consuelo ante tan repentino y funesto acontecimiento celestial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los jerarcas militares más experimentados hicieron una señal a los jóvenes guerreros quienes de inmediato y en perfecta formación se abrieron en forma de abanico para acto seguido emprender una marcha envolvente hacia las personas que aún continuaban en el suelo, a las cuales iban levantando cuando fuese el caso de que estaban lesionadas o simplemente explicando el origen de la “inofensiva” señal del cielo. Les decían que el objeto era un visitante que ya en tiempos remotos había sido observado por sus antepasados sin que se presentase calamidad alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos mexicanos, los más jóvenes, se tranquilizaron e incluso empezaron a sonreír y a bromear entre ellos, observando el espectáculo del cielo. Otros, los más viejos, se empezaron a alejar apesadumbrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Guerreros,  dueños de la situación comenzaron a distribuirse entre el resto de la población con la instrucción precisa de dar calma a los pobladores y evitar que el inusual acontecimiento perturbara la tranquilidad de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl ya incorporado a la guardia sintió como, de manera inesperada, una mano se le prendía de su cintura; era Xóchitl, quién temblando y con los ojos llenos de lágrimas se acercaba a él para refugiarse en sus brazos y así sentir protección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomándola de los hombros y mirándole fijamente a los ojos le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo va a estar bien; es más, ahora tendremos que elegir juntos los objetos que Atl ha traído al tianguis; no los he visto y me ha dicho que especialmente hoy traería cosas muy bellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrecho con suavidad y le dijo: ni ese astro recién llegado, ni los objetos de Atl, tienen la brillantes y hermosura de tus ojos, tus ojos son como la miel, porque emiten su resplandor dorado y dan dulzura a mi alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xóchitl aún atribulada, intentó sonreírle, lo cual la fortificó y poco a poco empezó a sentir confianza entre sus brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto era lo que más le gustaba de Ehécatl, el contraste entre su férrea y mortal bravura de guerrero águila y la protección y suavidad con que la trataba y le hablaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habían cruzado aún los primeros puestos del tianguis cuando justo a su lado izquierdo, el viejo anciano se cruzaba por tercera ocasión en ese día, esta vez para dirigirse directamente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que hay enorme tribulación en tu persona, Quetzalcóatl te lo provoca, cuando lo que más debería preocuparte es la captura de tu octavo guerrero, así podrías ofrecer algo digno a esta señorita, dijo extendiendo la mano a Xóchitl, quién ruborizada accedió dejársela tomar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se daba cuenta de la verdadera investidura del viejo anciano, se trataba del gran guardián del templo de Quetzalcóatl, a la par y dador de consejos del propio Moctezuma y de otros guardianes, los de Tláloc y Huitzilopochtli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un honor el que usted se fije en mi persona gran señor, le contestó con la cabeza baja, y es cierto que a mí ha llegado una gran necesidad de conocer aún más el origen y obra de nuestro gran señor Quetzalcóatl; veo ahora en esta oportunidad que la vida me ofrece, la posibilidad de conocer algo sobre su vida, concluyó Ehécatl aún inclinado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante el Sacerdote soltó a Xóchitl quién discreta pero rápidamente se emparejo con el joven. Empezó a caminar junto a la pareja de manera tan suave, que parecía que se desplazaba por el aire. Ehécatl le observaba con el rabillo del ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conozco a tu padre desde que era niño, continuó el guardián, y al igual que a ti lo conocí en el tianguis del templo mayor, aferrado a la mano del mejor amigo de mi infancia, tu abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano, mirando fijamente a Ehécatl le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con tu abuelo selle el pacto más formidable que jamás mexicano alguno pudo concebir, --continuo fríamente, sin emoción alguna-- la revelación de ese pacto la tienes que saber tú, que eres de su sangre y que ya estas en la edad madura y consagrado al pueblo como un gran guerrero águila, lo entenderás y cumplirás con la misión, de ello no tengo la menor duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día de mañana te espero en el templo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin dar tiempo de que Ehécatl se recuperara de la impresión que le había provocado tan inusual revelación, el guardián dio media vuelta y se alejo rápidamente hasta perderse entre la multitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido, observó el rostro de Xóchitl, quién ya tranquilizada le sonreía, y abrazándole por la cintura le dijo suavemente: Veo una gran bondad en el guardián de Quetzalcóatl, me ha causado una gran alegría el que te haya elegido para darte lecciones de nuestros antepasados; sin duda que es una gran oportunidad que no debes despreciar, señaló sabiamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo en mí me indica que a partir de este día mi vida, nuestras vidas van a cambiar, lo presiento, creo además, que será a la manera que a mí me gustará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Xochitl, con movimientos ágiles se adelantó al paso de Ehécatl zigzagueando y bailando por la calle, volteaba coqueta hacia su compañero como adivinando un prometedor futuro para ella,  y sin duda con numerosos hijos, su corazón no cabía de alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pocos pasos, Ehécatl la observaba intrigado. Contrastaba la apesadumbrada actitud de hacia unos momentos en el tianguis con la desbordante muestra de alegría y belleza que ahora se desplegaba frente a sus ojos, estaba perdidamente enamorado de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se dio cuenta se encontraba justo frente a la casa de su acompañante, quien dándole un beso de despedida se alejó aún saltando de alegría por la verde y ancha vereda que le conducía hacia su vivienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A que tipo de pacto se referirá el guardián de Quetzalcóatl?, debe ser uno formidable al venir de tan digna persona, ¡Vaya¡ creo que la misión que se me avecina será una de las más grandes empresas de mi vida. ¿Será la próxima florida contra Tlaxcala?, en la que por cierto participaré por primera vez como ejemplo de los jóvenes guerreros que hoy vi ayudar a la población en el tianguis; no lo sé, lo mejor será prepararme intensamente para la florida, o mejor aún, de una vez desencadenar todo el rito familiar para que Xóchitl este junto a mí para siempre, sin intermediarios, como estas cercas de su casa que nos aíslan, o las crueles distancias que separan nuestras habitaciones, pensó enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Que torpe soy¡ la canoa la he dejado justo al otro extremo de la ciudad, --se lamentó-- emprendiendo el regreso cuando el sol prácticamente desaparecía; la luz brillante del cometa distrajo su atención:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que señal nos das?, ¿Cómo debemos interpretarla?, ¿Será calamidad o bonanza? ¿Será el fin de nuestro sol? Un leve escalofrío recorrió su cuerpo; un mal presentimiento le llegó a su interior, solo la ruidosa conversación de un numeroso grupo de comerciantes logró distraerlo; unos en canoas y otros por la calzada de tierra regresaban a sus lugares de origen, ese día mucho más exaltados que otros, sin duda la visita del astro luminoso habría de trastocar la habitual tranquilidad de la ciudad en los siguientes días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saltó a su canoa y empezó a remar vigorosamente por la misma calzada acuática que había utilizado para su arribo al tianguis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manipulando el remo con destreza y después de un largo tiempo de remar en línea recta dobló a la izquierda para empezar a acercarse casi inmediatamente a la orilla y arribar al pequeño muelle de madera que por tanto tiempo había servido a los habitantes de su Calpulli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había amarrado la canoa cuando se acercó Atl, con sigilo, como queriendo no causar ruido alguno que pudiera sobresaltar a los familiares de Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero no continúes molesto por la imprudencia que cometí en el tianguis, le indicó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ninguna manera, porque habría de estarlo si cometí la misma indiscreción, le contestó amigable mientras terminaba de atar su canoa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche caía ya, las estrellas iluminaban prácticamente la totalidad de la bóveda celeste, la parte restante estaba alumbrada por el resplandor azulado del cometa que ya se situaba muy cerca de la mitad del cielo nocturno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien como lo has visto, la población esta tranquila, pero, --contrajo los ojos como para dar una mayor agudeza a sus reflexiones-- no dudes que los amates venidos de la tierra caliente nos estén anunciando verdaderamente de la llegada de una tribu que domina otras artes de batalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo que aparece en el amate, traen armas y escudos extraños, que para mí son trajes de guerra, ¿o no te lo parece Atl?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde luego contestó, es más, por sus posturas arrogantes captadas en el amate se  pueden distinguir rasgos de soberbia ante sus anfitriones de la tierra baja, concluyó agudo Atl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ser así, prosiguió Ehécatl, tenemos que tener especial cuidado con todos los informes que de ellos nos traigan nuestros aliados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debemos aprovechar nuestra posición en la guardia real y así enterarnos de primera mano de su indudable avance hacia nuestras tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si se les unen los valerosos guerreros de Tlaxcala?, es una gran oportunidad para sacudirse nuestra hegemonía apunto inteligente Atl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tal caso tenemos que organizar un plan que permita hacerles diferentes frentes a lo largo de su arribo a México - Tenochtitlán; esto es mucho más serio de lo que pensaba, agregó preocupado Ehécatl. Debemos tener claridad y visión ante las circunstancias que se avecinan, terminó Ehécatl ya instalado en el umbral de la puerta de entrada a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si únicamente recogen alimentos y agua y se retiran para no volver más?, comentó esperanzado Atl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojalá y así sea, pero, --señalo con el dedo índice al cometa que por momentos desprendía por la cauda una lluvia de luces rojizas-- creo que nos esta adelantando un gran suceso, algo tan grande que tendrá repercusiones en los próximos diez fuegos nuevos; habrá una catástrofe cósmica, señaló Ehécatl fríamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te espero por la tarde, tengo una gran noticia que comentarte, terminó despidiéndose de su amigo, quién ágil, trepó de un salto a su canoa y desapareció rápidamente en la bruma que empezaba a levantarse en la superficie del enorme lago que circundaba a la  ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de dejarse caer en su petate, Ehécatl empezó a evocar los últimos acontecimientos del día; Sin duda, ahora lo reconocía, el cometa ocupaba la  mayor parte de sus preocupaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordaba claramente que entre los muchos conocimientos que se adquirían en su preparación religioso-militar estaba la aceptada creencia de que la tierra era un enorme ser vivo, en el los hombres como huéspedes inevitables le hacían daño y agobio en su constante movimiento hacia el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era claro que el cometa representaba algo así como un apareamiento a mayor escala que el que se daba entre las especies de la tierra. La reproducción de los seres vivos no dejaba de asombrar enormemente a la mayoría de la población.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se impacta, fecunda; la tierra será su nido, si no, la señal de que habrá una nueva generación es inequívoca; miró a través de su discreta ventana el cometa y pensó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Si no fuera por el golpeteo de esa maldita hacha¡ la belleza sería completa, exclamo molesto, mientras se acomodaba en su lecho intentando conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba casi a punto de lograrlo, el sonido del golpeteo del hacha que al parecer se estrellaba en un árbol, se hizo tan intenso que lo irritó a tal grado que de un vigoroso impulso se puso de pie y atravesó decidido la habitación hacia la calle a darle su merecido a aquel que osadamente interrumpía el sueño del Calpulli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió a la calle y observó a lo lejos entre la bruma, la silueta de una canoa que inmediatamente dobló hacia la derecha rumbo a los enormes macizos montañosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido del golpeteo del hacha se hacía cada vez más intenso por lo que pensó que si no ponía un escarmiento a los intrusos, la mayor parte de la noche se la pasaría en vela ante el molesto concierto de ruidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidido tomo su canoa y emprendió veloz la persecución de la misteriosa embarcación que sin duda alguna llevaba varios bribones que se enriquecían hurtando las maderas de los árboles de las montañas aledañas. El ruido se escuchaba claramente ante el enorme silencio que reinaba en la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún cuando Ehécatl sabía que los bosques se encontraban a más de un tercio del día para llegar a ellos remaba decidido entre la bruma que cubría a la calzada que lo conducía al sur de la ciudad, justo al pie de las enormes montañas de Tláloc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neblina que cubría la ruta hacía prácticamente imposible la correcta conducción de la canoa; algunas veces fue a chocar directamente contra algún muelle o contra otras canoas amarradas  en la calzada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezó a titubear en su aventura justo en el momento que frente a él la neblina se torno aún más obscura lo que anunciaba el arribo a los misteriosos bosques de Tláloc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la canoa tocó la suave playa el ruido de las hachas era por demás insoportable y notaba que ahora eran mucho más estridentes, como el sonido que producía el metal del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su acostumbrado entrenamiento para desplazarse en la oscuridad se puso a prueba, encontrándose más de una vez derribado ante el cruce de matorrales que de manera inesperada le hacían caer de bruces, lo cual solo incrementaba su enojo ante los taladores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El escenario era por demás contrastante, la niebla cubría desde el suelo y hasta la mitad de los enormes pinos, y repentinamente desaparecía para continuar una clara visibilidad e inusual transparencia que podían distinguirse las hojas en su movimiento constante con el viento, resaltando detalles inusuales de su follaje por el reflejo tan intenso que de las estrellas y cometa emanaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo frente a él, a escasos pasos distinguió la fuente de la cual provenía el molesto ruido; La sangre se le heló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a él, un extraño ser sacrificado sin cabeza emitía el siniestro ruido; todo él era de metal. En el pecho sobresalían dos enormes placas que simulando las costillas chocaban entre sí lo que originaba el tenebroso rechinar; las placas se estrellaban una con la otra como dos puertas al garete, a voluntad del viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recobrando medianamente la calma, saltó vigoroso hacia el frente, hacia el hombre de metal, para derribarlo y entablar una desigual lucha, ya que el ser extraño, levantándose con suma facilidad, le asesto un puñetazo en medio del rostro, Ehécatl aturdido, fue a dar a más de un metro de distancia por el suelo, de bruces, ensangrentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún no acaba de levantarse cuando su rival extrajo de su cintura un extraño objeto, el cual arrojó una centellante luz que se acompaño con un intenso dolor que provenía de la pierna derecha de Ehécatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó su muslo y se dio cuenta de inmediato de la gravedad de su herida; el dolor era indescriptible, no perdió la calma, observaba que prácticamente su pierna se desprendía ya que solo era sostenida por una pequeña astilla de hueso y algunos tendones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se arrojo nuevamente hacia su atacante y esta vez logró introducir firme y valerosamente la mano a través de las placas metálicas y arrancar el corazón, que sabía,  por alguna extraña razón, hacia de su oponente un ser prácticamente invencible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo del gigante de metal se desvaneció y arrastró tras de sí a Ehécatl, quién con la mano aún dentro de su pecho sintió como empezó a caer en un túnel oscuro y sin fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl se despertó exaltado, la sobria decoración de su cuarto lo relajo; en su ventana la brillantes de la madrugada que ya anunciaba el nuevo día lo hizo respirar con gran tranquilidad, se limpio el sudor y volvió a recostarse para quedar ahora sí profundamente dormido.&lt;br /&gt;La potente corneta de un camión de transporte de materiales de construcción sacó a Fernando Manrique de su inusual lectura; atemorizado, subió automáticamente sus piernas para dejar pasar la escandalosa mole de hierro. Por un momento observó claramente el rostro del conductor quién a carcajadas festejaba su oportuna broma. Fernando también se rió un buen rato.&lt;br /&gt;Ya calmado de su espontánea reacción y de muy buen ánimo miró a su alrededor, pensó: Yo aquí con todo el supuesto poder que tengo, sentado, atornillado diría yo, ante esta circunstancia de mi vida; además, muy a gusto, sonrió. Sin embargo, si el sábado anterior estaba intrigado por el anciano indigente; ahora estaba confundido, muy confundido, pensó; ¿quién es realmente o mejor dicho, quién era el anciano ese que es capaz de escribir esa historia?, Un leve viento empezó a soplarle en la cara lo cual lo hizo levantar la cabeza y darse cuenta que el sol prácticamente llegaba al cenit. Eran cerca de las 11:30 de la mañana.&lt;br /&gt;Observó el paquete de papeles a su lado y reflexionó: ¿acaso estos papeles contienen la clave para encontrar la fortaleza y los motivos para emprender una verdadera “cruzada” contra la pobreza?&lt;br /&gt;Estoy aquí frente a la miseria, --y observo a los niños indigentes que en un pequeño circulo consumían algunas tortillas con frijoles-- el mensaje es muy claro, sí estoy aquí sentado, seguro que mi misión es encabezar esa cruzada, tengo los medios y el dinero para impulsarla. En esta bolsa --tomó el siguiente rollo de papeles-- sé que está la clave para lograrlo.&lt;br /&gt;Extendió el siguiente rollo, este era un poco menor que el anterior, estaba sujetado con un pedazo de agujeta negra, jaló levemente uno de los extremos y tomó con las dos manos los papeles extendidos, continuó leyendo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-2233825539459666450?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/2233825539459666450/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=2233825539459666450&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2233825539459666450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2233825539459666450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol_12.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-8430235224797338910</id><published>2007-10-11T06:58:00.000-07:00</published><updated>2007-10-11T07:03:21.766-07:00</updated><title type='text'>EL SEXTO SOL</title><content type='html'>CAPÍTULO II&lt;br /&gt;( primera parte)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;por  Juan Silvestre Lechuga Peña:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La serpiente cósmica que devora el Universo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tanto que el mundo exista,&lt;br /&gt;jamás deberán olvidarse la gloria&lt;br /&gt;y el honor de México-Tenochtitlán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chimalpahin Quauhtlehuanitzin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;México-Tenochtitlán, 24 de mayo de 1519.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El origen del desánimo y desasosiego de su alma ahora sabía de donde provenía; directamente de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus últimas palabras las recordaba con toda claridad:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hijo, los tlalocan auguran que se avecina el tiempo de ver el gran prodigio del regreso de nuestro Dios Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue avergonzado de lo que nunca hubiera podido imaginar, su misión fue truncada. Se apreció su enorme impulso en las artes, de hecho, hijo, lo que ahora miras, no es más que el resurgimiento de todas las que él dominaba; solo que olvidó su misión sagrada, el sacrificio, sin él es imposible el renacer de la vida, Huitzilopochtli y Tezcatlipoca no toleran descuidos, recuperaron su posición, lo expulsaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora regresa, no sabemos cuando ni porque punto de las cuatro direcciones del universo, quizá por la misma que se fue”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl bajó el último escalón de piedra volcánica delicadamente labrado con una enorme cabeza de serpiente y haciendo un gesto como queriendo descifrar un enigma, se detuvo y pensó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres tú justamente el origen de mis tribulaciones --señalando con su dedo índice la cabeza de serpiente labrada en la piedra-- ¿es el tiempo de Quetzalcóatl? Es ya el momento de ver el prodigio de tu regreso, al menos así se pregona, las cosas que se hablan en México-Tenochtitlán dan prueba de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre me dijo que la ciudad, su valle y este gran pueblo no van a desaparecer jamás, pero vamos a sufrir por muchos años, se avecinan según los viejos, épocas de grandes cambios y  sufrimientos impensables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuó caminando para cruzar la calzada de tierra hasta llegar al borde de la misma, para encontrarse frente a un enorme canal de aguas cristalinas de aproximadamente diez metros de ancho que a la vez de servir como vialidad, representaba  siempre una importante fuente de abasto de peces, insectos y plantas comestibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo frente a su canoa mientras pensaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta florida capturaré a mi octavo guerrero, así podré vivir ahora sí, solo; quizá, pensó emocionado, hasta tenga la suerte de estar por siempre al lado de Xóchitl, tendré incluso, tierra que honrar y en donde construir nuestra casa,  remató emocionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejó por un momento sus reflexiones y subiendo a su canoa comenzó a deslizarse suavemente por el canal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cristalinas aguas reflejaban y a la vez multiplicaban los colores de la enorme variedad de flores que pendían en las terrazas de las viviendas de los señores principales, sin duda las más hermosas, construidas en su mayoría de adobes hechos de una mezcla de raíces, piedras pómez y arcilla de las tierras altas. Los techos de palma tejida daban a las construcciones una gran estabilidad ante los inesperados movimientos del lecho  acuático en que estaban asentadas. Las casas, a lo largo de ambos lados de la calzada, agrupadas entren enormes espacios de jardines y esculturas daban al observador que se deslizaba por el agua una visión de túnel multicolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el rostro de Ehécatl se reflejó el resplandor rojizo  del sol que salía justo frente a él, sus ojos se agudizaron y observó el lento deslizamiento de varios puntos que surgían en el horizonte acuático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;!Al fin voy a llegar¡ exclamó, ojalá y lo primero que vean mis ojos descendiendo de la canoa sea a Xóchitl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al pensarlo, su corazón latió con tal fuerza que necesitó abrir las fosas nasales más de lo habitual y jalar una gran bocanada de aire para sí recuperar la serenidad ante tan importante y eventual acontecimiento, respiró profundo y se serenó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es más, en la plaza puedo averiguar por mi cuenta lo que según los mercaderes anuncia la llegada de Quetzalcóatl. No puedo creer eso, Quetzalcóatl se ha ido para no regresar más.&lt;br /&gt;Ehécatl había avanzado unos doscientos metros, cuando de pronto, a su lado izquierdo, caminando apresuradamente, iba Xóchitl.&lt;br /&gt;Ella, sin mirar al joven remero, --que atolondrado estuvo a punto de perder el equilibrio y caer al agua-- continuaba su andar, como si quisiera ser la primer mujer en arribar al tianguis y así garantizar la calidad y el suficiente abasto de los víveres, animales y diversos objetos que para el adorno femenino ahí se vendían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recobrando el equilibrio deslizó la canoa hacia la orilla, y de dos vigorosos impulsos con el remo emparejó a la bella mexicana que al verle se detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que alegría me da el cruzarme en tu camino, veo que llevas algunas pinturas al tianguis. Que, ¿las vas a mostrar?, apuntó espontánea Xóchitl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl saltó ágilmente de la canoa hacia la calzada que era una mas de las cuatro que daban ingreso y salida por los cuatro puntos cardinales a los habitantes de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta sorprendió a Ehécatl, quién moviendo la cabeza rápidamente hacia los lados, como queriendo salir del dulce trance en el que se encontraba, le contestó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, y si me acompañas seguro que me regreso con unos buenos arcos, flechas y algunas plumas ricas, para adornar los atuendos de mi padre me dejó y los míos propios, recalcó, ¿me acompañas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, exclamo decidida Xochitl y se acercó para detenerle el lazo con que amarraba su canoa y subiera a tierra firme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la calzada empezaron a caminar muy despacio, como queriendo prolongar el encuentro de manera irresponsablemente infinita, ante las tareas que ambos tenían que cumplir esa mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl empezó a mover los brazos señalando diversos puntos de la ciudad y ella caminando de su brazo, siempre mirándolo a los ojos, contestaba cada una de las observaciones que de la gran belleza  y funcionalidad de su ciudad le señalaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre el techo de una de las casas de los principales, muy cerca ya de la zona donde habitaba el emperador Moctezuma, un viejo anciano, de largos cabellos blancos, vestido de manera sencilla, observaba fijamente la escena. Acto seguido, levantó los brazos hacia el cielo y entrelazándolos en espiral, empezó a girar sobre su propio eje, para finalizar señalando con ambas manos a la joven pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando la vuelta, Ehécatl distinguió su figura, pareció verle en la cara una leve sonrisa, su cuerpo se mostraba inmóvil; solo el viento daba movimiento a la escena, el pelo del anciano empezó a agitársele vigorosamente lo cual dio la apariencia de ser una especie de antorcha humana, el pelo se movía verdaderamente como la flama del fuego vivo de una hoguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando media vuelta el anciano desapareció por encima de los techos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl observó frente a sí la delicada figura de su acompañante y emprendió nuevamente y muy cerca de ella, su caminata hacia el tianguis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por donde se observara la gente estaba o haciendo un intercambio con gallinas o conejos o probando diversos guisos ya preparados que se alineaban como serpiente humeante en grandes braseros de barro, ó simplemente, conversando, siempre hablando, haciendo varios movimientos con las manos que reafirmaban los mensajes que con la voz se dirigían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos mercaderes preferían colocar sus productos alineados formando un gran círculo ya que como eran gentes muy devotas, utilizaban esta figura geométrica como un sutil tributo a su máxima deidad, el Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos puestos destacaban por la multitud que se arremolinaba frente a ellos, entre estos se encontraba el de los animales comestibles; el puesto, que ocupaba prácticamente unos quince metros de largo por dos de ancho estaba forrado completamente por hojas de palmas. En una de las paredes se mostraban colgadas, ya sacrificadas y perfectamente desplumadas, numerosas codornices, algunas de gran tamaño que bien podrían cubrir las dos manos de una persona adulta. Justo debajo de ellas colgaban también sacrificadas diversas aves acuáticas, siempre alineadas de mayor a menor tamaño y en grupos de especies.&lt;br /&gt;Abajo, sobre las baldosas de piedra negra se encontraban diversas jaulas de carrizos y varas que contenían ejemplares vivos de estas aves.&lt;br /&gt;El otro muro vegetal estaba destinado a exhibir la carne de venados y conejos, al igual que en el sitio destinado a las aves, en éste se presentaban ejemplares vivos, ya que la gente procuraba comprarles pequeños para que con facilidad pudieran domesticarse. En el centro del local, en grandes fogatas se cocinaban los productos exhibidos, para ello se empleaban a diversas cocineras que procedían de la región donde se elaboraban estos platillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destacaban las mujeres de las tierras de Oaxaca, que aderezando un enorme guajolote, lo cubrían con una masa hecha de diversos chiles rojos y cacao, lo cual  despertaba el hambre de un numeroso público, que en fila se acomodaba para recibir de manera gratuita su ración de tan apetitoso plato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En enormes ollas de barro se cocinaban frijoles de diversas regiones y colores, algunos se mezclaban en su cocción con pequeñas bolas de masa de maíz y la hierba epazote. La ración de frijoles prácticamente acompañaba a todos los platos que ahí se degustaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra pared contenía y de muy reciente presencia en los tianguis, diversos pescados, conchas y camarones que procedían de las tierras calientes recién sometidas a tributo; los había de muchos colores, amarillos, plateados, rojos, rallados. Los peces atraían con gran magnetismo a los niños que con gran curiosidad se arremolinaban a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como concurrían de muy diversas regiones, las historias y sus protagonistas se convertían en verdadero deleite matinal, especialmente ese día que se hablaba de la extraña conducta del Emperador Moctezuma, y del insistente rumor del regreso del Dios Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;Es cierto, exclamó exaltado un comerciante de carnes de aves, quién con los ojos muy abiertos, señalaba:&lt;br /&gt;Me ha tocado sufrirlo muy de mañana y ver como se tragaba el lago, sin razón, a mis animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis ojos observaron como una gran cantidad de los muros que contienen las aguas a las calzadas de tierra se derrumbaron ante la furia del agua, y es verdad, --continuó ante el asombro y escepticismo de sus escuchas-- no había ni viento ni movimientos de la tierra que la empujaran, solo era el agua advirtiéndonos lo frágiles que somos, terminó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ehécatl muy cerca del lugar de la conversación decidió incorporarse a ella, no sin antes acordar con Xochitl el punto de reunión en el que posteriormente abrían de encontrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue caminando en línea recta para perderse entre la multitud que ya  instalada, pregonaba distintas voces y leves cantos con los que atraían a los animados mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dando media vuelta, Ehécatl se fue directamente al punto de la reunión donde se hablaba del inminente regreso de Quetzalcóatl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-8430235224797338910?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/8430235224797338910/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=8430235224797338910&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8430235224797338910'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/8430235224797338910'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol.html' title='EL SEXTO SOL'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-3108184875932149635</id><published>2007-10-10T07:48:00.000-07:00</published><updated>2007-10-11T06:56:04.988-07:00</updated><title type='text'>El sexto sol</title><content type='html'>&lt;strong&gt;Por Juan Silvestre Lechuga Peña&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(primer capitulo de 8 )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;A los indígenas. A los que sufren de hambre y marginación&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Capitulo I: El País de la Magia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pero, ¿qué o quién es la chingada?&lt;br /&gt;Ante todo es la Madre.....una madre mítica.&lt;br /&gt;La chingada es la madre abierta, violada o burlada por la fuerza.&lt;br /&gt;El hijo de la chingada es el engendro de la violación, del rapto, de la burla.&lt;br /&gt;Para el mexicano, la vida es la posibilidad de chingar o ser chingado.&lt;br /&gt;Es una palabra hueca. No quiere decir nada. Es la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octavio Paz&lt;br /&gt;El laberinto de la Soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudad de México, 1 de septiembre del año 2006.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando Manrique Vázquez, hijo de Manuel Manrique, magnate de las comunicaciones en México, había recibido junto a sus ocho hermanos una educación de alta calidad en las principales universidades Europeas y de los Estados Unidos de Norte América. Su preparación académica, al igual que la de sus hermanos había alcanzado los máximos niveles, tenía el grado de doctor en ciencias políticas por la universidad de París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La riqueza económica de muchos años heredada de su padre, aunada a su innata inteligencia y audacia le permitían desenvolverse en los más altos niveles de la vida social y política del país. Varios Secretarios de Estado y el propio Presidente de la República lo recibían de manera inmediata y rodeada de ostensibles deferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recién incursionaba a nuevos negocios; sus asesores le habían sugerido invertir en el sector agrícola y de la pesca ante las modernas iniciativas que en las cámaras de diputados y senadores habían presentado un grupo de creativos legisladores pertenecientes a tres de los principales partidos políticos nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre sus diferentes empresas había plantaciones altamente tecnificadas de tabaco, café y plátanos en el sureño Estado de Chiapas; invertía en granjas de camarón y de cultivo de ostras, cuyos productos, que de manera increíble por la exclusividad de estos mercados, había colocado con gran éxito en países tan lejanos como Corea y el Japón, este ultimo, líder mundial en la comercialización de estos productos, sus inversiones alcanzaban tan solo en estos negocios los 10 mil millones de dólares; daba empleo a cerca de veinte mil personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su prestigio iba en aumento, en el aniversario de la Independencia de México, tendría un desayuno con el recién electo Presidente de la República.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después del desayuno asistiría a una reunión muy significativa con otros empresarios, senadores, diputados, el clero, los militares y la primera plana de los funcionarios públicos federales. Los treinta y un gobernadores estarían también presentes. La reunión era de acercamiento y saludo al nuevo presidente quién contra todos los pronósticos había arrasado literalmente a sus dos principales oponentes, logrando el sesenta por ciento de la votación; incluso, el nefasto abstencionismo había sido derrotado, ocho de cada diez mexicanos había ejercido el voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, ese día, por alguna extraña razón sus reflexiones se habían volcado desde el inicio mismo de la mañana en los empleados de sus empresas; Sintió curiosidad por quienes eran, como vivían, como eran sus hijos, sus preferencias, había amanecido inyectado por un sorpresivo humanismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estas reflexiones estaba cuando el llamado a sus dos pequeños hijos proveniente de su joven y guapa esposa lo hicieron cambiar radicalmente sus reflexiones. La sola idea de salir a esa hora y en sábado le daba escalofrío, la ciudad de México era un verdadero caos; los ciudadanos y sus autos se volcaban ansiosos a las calles aprovechando la temporal cancelación de fin de semana del programa gubernamental “hoy no circula”, lo que propiciaba que los niveles de contaminación atmosférica se elevaran a tal grado que de inmediato traía como consecuencia que se incrementaran las enfermedades respiratorias sobre todo en los niños y ancianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el smog se oscurecía la ciudad; se llenaba de una especie de humo blanco fino que hacía que los ojos y el humor de los habitantes se irritaran en relación directamente proporcional para fatalidad de los indiferentes habitantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendré que respirar antes de tomar el volante, le comentó a su esposa, quién con amorosos llamados intentaba atraer la atención de sus dos hijos, que ya se encontraban haciendo una vez más de las suyas, correteándose entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Niños¡ papá y yo les vamos a dejar en casa si no me obedecen en este instante; Andando, sentenció tratando de dar un tono mezcla de molestia y autoridad a su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños llegaron corriendo, siempre jugueteando y bromeando hasta que ambos padres los tomaron de las manos y los llevaron a la salida de la casa, listos a abordar el vehículo que los conduciría a la búsqueda de un buen restaurante, lo que Fernando disfrutaba intensamente, ya que era una de las pocas ocasiones en que salía de su casa sin la protección de su guardia personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su jefe de escolta y protección lo advertía de tal osadía; sin embargo, consideraba que desplazarse por la ciudad era más confortante sí lo hacia sin la protección de su guardia, desde luego asumiendo los riesgos que ello implicaba, en una ciudad que desafortunadamente estaba rompiendo sus propias estadísticas en cuanto a delitos, entre los que sobresalía ominosa mente los secuestros; Sufriendo las calamidades del ya tristemente denominado, “secuestro exprés”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El descenso de la familia hacia el periférico de la ciudad fue de lo más tranquilo, de repente el silencio de la cabina fue interrumpido por la niña:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Oye mamá, por que esos niños que están en la esquina se ponen máscaras?, Al momento de que los infantes se acercaron y se desparramaron por ambos lados del automóvil. Lo único que se veía por ambos lados del automóvil eran sus pequeñas manos sucias que tomaban diversos dulces que los hijos de Fernando les daban generosos a través de los cristales de la portezuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las máscaras que usaban los niños representaban a distintos políticos que el pueblo había elegido para burlarse de ellos, señalándolos, en algunos casos, como los responsables de las recurrentes crisis económicas que azotaban al país desde hacia casi tres décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otros que lanzan fuego, completo orgulloso de su sabiduría, el niño mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que ven, apuntó Fernando, es producto del egoísmo de los hombres, hay muchas personas que son muy ricas, y la sola idea de repartir un poquito de sus bienes y riquezas les provoca insomnio e infartos, dijo intentándose cubrir con un halo de sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es bueno decir también, --continuaba impaciente esperando el cambio de luces del semáforo-- hay gentes que tienen dinero y apoyan a las gentes más necesitadas, tratando de ser lo mas objetivo para con sus hijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La respuesta que despejara las dudas a las preguntas de los niños nunca llegó; empezaron a fingir sus voces al momento que se tiraban en el asiento trasero a juguetear con varios muñecos, los cuales animaban con gran destreza y naturalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al acceso al periférico aceleró con el fin de ganar suficiente espació al lejano automóvil que se acercaba por el carril de baja velocidad, pero al voltear nuevamente al frente se encontró con otro auto, cuyo conductor titubeante, no se animó a avanzar hacia adelante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El impacto produjo un fuerte ruido, el parabrisas del BMW de Fernando salió disparado hacia atrás hecho añicos, y se escucho el rechinar de varias llantas de autos, que ante el choque, intentaron disminuir su velocidad bruscamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La colisión arrojó solo dos automóviles deteriorados, solo que el verdadero saldo se presentaría después al enfrentarse los conductores en tremenda golpiza y lluvia de improperios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hijo de la chingada, eres un péndelo, que no te fijas ges!, Arremetió Fernando encolerizado, y ya afuera de su vehículo, emprendiendo decidido su avance hacia el otro conductor, que aún no recuperado por el impacto, intentaba auxiliar al resto de su familia, que al igual contaba con dos hijos pequeños que lloraban asustados en el asiento trasero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando accionó rápidamente la manija de la portezuela, introduciendo la mano para jalar violentamente hacia afuera al sorprendido conductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hijo de tu chingada madre¡ --le dejó caer la frase con el poder de una puñalada traicionera—a la par de asestar un tremendo golpe en la cabeza del aún sorprendido conductor, lo cual lo hizo caer de bruces ante el incremento en el llanto de los niños de ambos autos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conductor agredido, aún en el suelo giró sobre sí mismo y se puso de pie con sorprendente agilidad, contestando certera patada en los testículos de Fernando, quién de rodillas cayó al suelo, revolcándose de dolor e intentando recuperar su frecuencia respiratoria; la que al parecer se le había afectado por la magistral patada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De agredido a agresor, Rogelio Pérez, Maestro de Tae Kown Do en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano, se puso en guardia, lo cual sin duda infundió temor a Fernando, quien apenas se recuperaba, y atemorizado, solo alcanzó a balbucear débilmente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Te me frenaste de repente!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mente de Gabriel se debatía entre el equilibrio que religiosamente debía guardar ante cualquier arranque de violencia fuera de la práctica deportiva, o responder a la humillante escena que ese desconocido le había hecho pasar ante su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su mente pasó la figura del mexicano futbolista Hugo Sánchez, al cual admiraba, y recordó que en su estancia por España, uno de los insultos que más le calaban y por el cual imprimía mayor entrega a sus partidos era el de “Indio desgraciado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Indio desgraciado¡, le gritó encolerizado Rogelio, acompañando su exclamación con otra patada directa a la cara, la cual estuvo a punto de dejar sin sentido a Fernando, quién ya presentaba los estragos de su desigual pelea callejera, con la hinchazón de su ojo derecho y la sangre que ya emanaba de su nariz y manchaba su impecable camisa de seda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la esquina, un indigente anciano, ataviado con unos pantalones rotos y sucios observaba la escena. De su mano derecha pendía un rústico bastón de madera, el cual blandía agresivamente, siempre señalando a la pareja de violentos conductores que aún continuaban enfrascados en su desigual batalla. Sus pies desnudos acumulaban tal cantidad de suciedad que ya formaba una piel adyacente a su envejecido cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo el llanto de los niños pudo sacar a Rogelio de su inusual ataque de violencia, y sin más, procedió a dar la mano y levantar a Fernando, quién completamente aturdido sacudía la cabeza como queriendo encontrar una respuesta ante su actual situación física y emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, interponiéndose entre ellos, apareció el anciano indigente de la esquina entregó a Fernando una botella llena de agua misma que tomo para de inmediato, tras colocarse en la parte anterior de su automóvil, lavar la sangre que cubría su rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El indigente se acercó y con sus sucias manos tocó el rostro de Fernando, quién sorprendido, no sabía si retirarlas de inmediato, o simplemente darle las gracias a su inesperado ayudante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias Señor, es usted muy amable, muchas gracias, decidió decirle al anciano, quien sin parpadeo o muestra de emoción alguna en el rostro le observaba atentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano, parado con inusual gallardía aspiró profundamente; sus ojos se tornaron oblicuos a la par de que dos potentes brazas apropiaran de ellos, --según percibía Fernando-- como si se encontrara frente a una enorme multitud que esperara un discurso; la posición de su cuerpo y las expresiones de su rostro denotaban una gran firmeza y determinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fernando, sentado en la defensa trasera de su automóvil, con la boca abierta y misteriosamente sin rastro alguno de golpes contemplaba la escena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos perdieron la pelea, --dijo el anciano-- la ganó como siempre, !la chingada¡, la ganó el odio, la ganó el olvido, la ganó el egoísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, --continuó el indigente con una voz increíblemente clara-- utilizamos a los indios para herirnos en lo más profundo. La palabra indio es como decir torpe, estúpido, sucio, animal, pendejo. Si supieran quienes son realmente los indios, ¿Saben quienes son los indios?, ¿Saben quienes fueron los pobladores originales de estas tierras y que penas y sufrimientos enfrentaron?, concluyó dándose la vuelta y volviendo a paso lento a su temporal morada, la esquina de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena dejó estupefactos a los dos conductores, pues Rogelio se había incorporado a la conversación desde el comienzo de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún aturdido, Fernando Manrique se mostró dispuesto a reparar los daños infringidos al automóvil de Rogelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento mucho haberte agredido sin razón alguna, comentó arrepentido, antes de despedirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer podemos arreglar esto sin la intervención de la policía, esta es mi tarjeta le dijo Rogelio; sabes, continuó, ese viejo me ha dado una gran lección, pido una disculpa a tu familia, jamás volveré a utilizar la palabra indio o indígena para causarle daño a mis semejantes. Desde este día tratare de ayudar en lo que ha mi alcance esté a los indios, a los indígenas, a los indigentes, y se volteó como tratando de encontrar en la bulliciosa esquina al anciano que había inspirado ese radical cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estrecho la mano de Fernando y presto se subió a su automóvil, con el cual emprendió veloz huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al quedarse solo, Fernando alcanzó a ver nuevamente al indigente, quién se encontraba sentado plácidamente en el ralo pasto del camellón, recibiendo los rayos del sol y observando fijamente un par de pájaros, que trataban de capturar algunos restos de comida arrojados en la cinta asfáltica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Misteriosamente y sin rastro alguno de heridas o hinchazón en el rostro, Fernando se acercó a su automóvil. Al entrar un enorme sentimiento de culpa se apoderó de él y solo alcanzó a decir:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento mucho lo que ha ocurrido, siento de verdad el haberles dado este espectáculo; la llegada del señor, ese que esta ahí, --y volteándose señaló con el dedo índice al anciano indigente que inclinado recogía sus escasas pertenencias en una bolsa de plástico y emprendía su andar-- me ha hecho reflexionar profundamente en el odio con en el cual frecuentemente nos enfrentamos los mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿De donde proviene?, ¿Por que es tan intenso?, se preguntó en voz alta, mientras su esposa, amorosamente le colocaba la mano en la pierna, lo cual sabía lo tranquilizaba y ponía de buen humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteó y solo alcanzó a decirle, gracias mi amor, por no hacerme más preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó el espejo retrovisor y al dirigirlo hacia él observó con asombro que su rostro estaba completamente limpio. Si no fuera por las manchas de sangre que aún cubrían su camisa juraría que no había recibido golpe alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto le provocó cierta angustia, claramente durante su enfrentamiento había sentido el correr de la sangre por su frente y mejillas; este recuerdo le causo temor, pero a la vez, provocó una enorme curiosidad por el indigente que sin duda al siguiente día buscaría para regalarle algo de dinero. Lo que deseaba en realidad era conocer a ese personaje, cuyas palabras aún escuchaba en alguna parte de su cerebro, resonaban aisladas, penetrantes: “Como siempre ganó la chingada, indio desgraciado, gano el odio, gano el egoísmo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacudió ligeramente la cabeza como queriendo evitar esas voces que ya empezaban a causarle angustia y desesperación. Sintió escalofrío, sabía por alguna razón que a partir de ese día su vida iba a cambiar, o mejor dicho, su manera de observar la vida habría de cambiar radicalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estiró el brazo y encendió el automóvil, entró al enorme rió de acero que ya conformaban los automóviles, su avance era desesperadamente lento, cosa que ahora, para sorpresa de su esposa no le molestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes por la mañana, muy temprano salto de la cama; una extraña vitalidad se había apoderado de él. Frente al clóset observó la hilera interminable de diversos trajes de alta calidad. Se alineaban primero los de colores obscuros en los cuales destacaban cinco trajes gris Oxford traídos especialmente desde Inglaterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había trajes de seda negros, azul marino, de casimir de diversos colores, siempre acompañados de soberbias camisas de seda blancas; los había también de casimires italianos, estos eran los preferidos de Fernando. Cada traje tenía al menos tres corbatas de seda para posibles combinaciones todas ellas compradas en la ciudad de Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento le vino a la mente la imagen de varios hombres serios, todos ellos de piel morena, obreros mexicanos, trabajando en la confección de sus trajes, sus rostros denotaban cansancio. Por un momento sintió que se transformaba en uno de ellos, era uno más, aspiró el aliento del cansancio, sus deudas, su desánimo, sin aspiraciones, vio una clara imagen de la esclavitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Su clóset podría significar, tan solo en zapatos, el esfuerzo de un año de trabajo de cualquier obrero de la ciudad de México¡&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Realmente, para qué necesito tanta ropa?, --vino a su mente la imagen del indigente, imagen que no había podido borrar de su mente durante toda la noche, sobre todo por el contraste que le había ofrecido su humilde figura y la sobriedad y profundidad de sus palabras-- ¿para que?. Sin interés alguno, cerrando los ojos tomo el primer traje que encontró al introducir su mano al guardarropa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue a desayunar con el ánimo por los suelos; su pelea del sábado, su encuentro con el anciano, la reflexión sobre la desigualdad en el ingreso económico de la mayoría de los mexicanos y su propia realidad económica. La pobreza en esas fechas alcanzaba a cerca de cincuenta millones de mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puede ser que esta situación continúe así, debo hacer algo, pensó. Lo que tengo que hacer es empezar con la gente que depende de mí. Primero que nada les aumentare el salario a mis empleados. Que me presente un proyecto de incremento razonable el Director de finanzas y ya está. Es más, creo que hasta podríamos otorgarles créditos al interior de la empresa para que puedan adquirir una vivienda o mejorar la que ya tienen, --volteó y recorrió con la mirada su lujosa habitación-- voy a entregarles algo de lo mucho que han dado a esta familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su descenso hacia el periférico fue sin contratiempos, arribo rápidamente al acceso donde dos días antes había enfrentado a su inesperado rival y conocido a tan inusual personaje: El Anciano indigente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El encuentro con este último le había provocado una nueva visión de la sociedad, estaba decidido a encontrarle para obsequiarle los víveres y ropas diversas que llevaba en la cajuela del auto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al lugar donde le había encontrado por primera vez detuvo el automóvil y descendió. Por ningún lugar veía a su personaje, en el lugar donde lo vio sentado por última vez observó a una joven mujer indígena, que con su hijo atado al rebozo intentaba infructuosamente recibir algunas monedas de los acelerados conductores, que impacientes y sin al menos observarla de reojo esperaban el “siga” para emprender velozmente su huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó sigilosamente y la pudo observar con mayor detalle, la mujer solo alcanzó a voltearse y ofrecer el cuadro completo de su pobreza ante la mirada atónita de Fernando. Decidida, la mujer avanzó hacia él para entregarle una bolsa de plástico transparente rellena de rollos de papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta loca, pensó, la miseria la ha llevado a este grado de entregarme sus pocas pertenencias, no puede ser, y existen cientos de ellas en las calles, cada una con un hijo cuando mejor les va. En la celebración de la Independencia me acercaré al jefe del gobierno de la ciudad y a algunos diputados de la asamblea para iniciar algún proyecto que de empleo a estas mujeres, estoy decidido a hacerlo, aun cuando para ello emplee solo mi dinero, concluyó seguro de su intención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer se acercó y le dijo: Estos papeles se los dejó el brujo. --se expresó de manera fría y cortante-- me dijo que se los dejara a usted, que era la única persona que podía entenderlos. ¿Sabe?, el se murió anoche, me dijo que había llegado a su final al conocerle, se lo llevó un anciano desconocido, cuando lo iba cargando sobre u espalda se oía murmurarle: A que mi brujo, ya te me adelantaste otra vez, a ver ahora a quien chingaos te le metes, concluyó sonriente y enigmática la mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó aún más a Fernando para susurrarle muy cerca del oído:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No tendrá unos centavitos para mí y mis chamacos?, y volteo hacia la esquina donde un grupo de niños de entre dos y siete años se disputaban los restos de un refresco de cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mecánicamente Fernando extrajo su cartera y sin más saco la totalidad de sus billetes y se los entregó a la mujer. Pensó en su esposa, en su madre, en su abuela, en sus hijos, en sus lujos. Pensó en los hijos de esa mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe haber una solución a estos problemas, pero ¿Cómo?, ¿cómo atraer la voluntad política y la sensibilidad para apoyar? Cómo acabar con la indiferencia de la sociedad hacia los pobres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó un lugar para sentarse, lo hizo en la banqueta de la avenida, sobre sus piernas se colocó la bolsa de plástico que momentos antes le había entregado la mujer, la abrió y extrajo el rollo de papel que se encontraba al frente, se trataba de una especie de historia, llevaba por título, “El Sexto Sol”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extendió el primer rollo de papel y empezó a leer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-3108184875932149635?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/3108184875932149635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=3108184875932149635&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3108184875932149635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3108184875932149635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/el-sexto-sol-por-xolotl.html' title='El sexto sol'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-6277037402239871249</id><published>2007-10-09T15:46:00.000-07:00</published><updated>2007-10-10T11:31:48.075-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/Rw0aehzfamI/AAAAAAAAADE/4SD-jQtFynA/s1600-h/bot_dispositvos_ahorradores[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5119777463162858082" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/Rw0aehzfamI/AAAAAAAAADE/4SD-jQtFynA/s200/bot_dispositvos_ahorradores%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Carlos Quiroga Treviño:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Uso eficiente del agua&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El uso eficiente del agua se puede entender como aprovechar en su totalidad en nuestras actividades el recurso agua, con el mínimo de desperdicio y el máximo de reuso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Actualmente se han desarrollado diversas tecnologías que permiten eficientizar el uso del agua en las actividades diarias de una familia, creando productos que permiten el ahorro del agua. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un hogar el agua se utiliza 10% en cocina, 10% en riego, 15% en lavado de ropa, 25% en regadera y lavabo y 40% en excusado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El uso de dispositivos ahorradores de agua es un hábito importante que como &lt;strong&gt;biólogos debemos&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;strong&gt;de practicar y fomentar&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; no sólo en nuestros hogares, sino también en las oficinas, industrias, hoteles, escuelas, con los vecinos, familiares, etc. La idea es fomentar la cultura del agua, porque es curioso pero en nuestro ámbito personal no nos preocupamos por aplicar estos pequeños detalles que nos pueden ayudar a lograr ahorros considerables en el consumo de agua potable.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Estos dispositivos están a la venta en la mayoría de las oficinas de atención al Público de las comisiones estatales de agua, delegaciones, tesorerías o en las oficinas correspondientes. En algunos casos se los pueden descontar en su recibo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejemplos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Válvula de descarga de WC&lt;br /&gt;• Botón de doble función para descargar líquidos (3 litros) y sólidos (6 litros).• Ahorra 40% de agua en promedio.• Elimina fugas al no tener "sapo".• No requiere mayor mantenimiento y se instala fácilmente.• Se adapta a todos los modelos de tanques de WC, con tanque por separado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cebolletas.&lt;br /&gt;Para regaderas y lava trastes&lt;br /&gt;Ahorra de un 40% a un 80% de agua.&lt;br /&gt;Fácil instalación.&lt;br /&gt;La mayoría proporciona mayor fuerza en baja presión.&lt;br /&gt;Varios modelos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos tips:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerrar las llaves del agua mientras nos enjabonamos y mientras nos rasuramos.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Nunca barrer con la manguera y evitar que los niños jueguen con ella.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tardarnos lo menos posible al bañarnos y no tirar el agua fría que sale antes de la caliente( poner una cubeta y utilizar el agua en el W.C.)&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es mejor bañarnos en la regadera que en la tina, así ahorramos 7,300 litros de agua al año.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Revisar las fugas en el W.C., poniendo especial atención en el flotador y el sapo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lavarnos los dientes sólo con un vaso con agua.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Para detectar fugas en el sapo aplica colorante en el tanque, si pasa agua teñida, !existe fuga!&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Enjuagar el cepillo con un mínimo de agua.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Utilzar sólo una cubeta con agua para lavar el automóvil.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Asegurarnos que todas las llaves estén bien cerradas.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Regar las plantas y jardines por la tarde o por la noche, sólo cuando sea necesario.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Revisar y cambiar los empaques que se encuentren rotos o desgastados.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Instalar en el tanque del sanitario una botella con agua para reducir el volumen de la descarga.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Reparar las fugas inmediatamente, una pequeña fuga que produzca una gota por segundo, supone un desperdicio de 4,320 litros de agua al año.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Evitemos lavar los trastes y alimentos bajo el chorro de agua.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No utilizar el inodoro como basurero ni cenicero.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Instalar dispositivos ahorradores.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Todo lo anterior puede sonar trivial pero hay que poner el ejemplo. Si ya aplican algunos de estos tips, que bueno, la idea es aplicar todos. Si no, pues que esperan. Chequen sus baños y cocinas, estan bien ???? &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-6277037402239871249?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/6277037402239871249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=6277037402239871249&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6277037402239871249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6277037402239871249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/por-carlos-quiroga-trevio-uso-eficiente.html' title=''/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/Rw0aehzfamI/AAAAAAAAADE/4SD-jQtFynA/s72-c/bot_dispositvos_ahorradores%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-3364851879678593111</id><published>2007-10-03T07:02:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T07:03:52.756-07:00</updated><title type='text'>BIENVENIDOS TODOS</title><content type='html'>AÍDA MARTÍNEZ CÁRDENAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:aidalucrecia@hotmail.com"&gt;aidalucrecia@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALEJANDRA ROMANO MUÑOZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:aleromano_m@hotmail.com"&gt;aleromano_m@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALEJANDRO MELÉNDEZ HERRADA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:meha1789@correo.xoc.uam.mx"&gt;meha1789@correo.xoc.uam.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BLOG NOVENA&lt;br /&gt;&lt;a href="http://uamxnovena.blogspot.com/"&gt;http://uamxnovena.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS QUIROGA TREVIÑO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:quirogatc@infosel.com"&gt;quirogatc@infosel.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:cquiroga@agroasemex.gob.mx"&gt;cquiroga@agroasemex.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARMEN AVIÑA JUÁREZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:marburdeos@hotmail.com"&gt;marburdeos@hotmail.com&lt;/a&gt; CLAUDIA ELENA GONZÁLEZ ROMO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clauselena@hotmail.com"&gt;clauselena@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clausgroot@yahoo.com"&gt;clausgroot@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clauselaenia@gmail.com"&gt;clauselaenia@gmail.com&lt;/a&gt; (documentos pesados)&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sihuar@prodigy.net.mx"&gt;sihuar@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ecologia.uat.edu.mx/"&gt;http://ecologia.uat.edu.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EMMA MARIA REYES ROSAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:emmaria2002@yahoo.com.mx"&gt;emmaria2002@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FÉLIX SANTIAGO COLINAS SÁNCHEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:rakks@prodigy.net.mx"&gt;rakks@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO JAVIER HERNÁNDEZ ÁLVAREZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:francisco.hernandez@cfe.gob.mx"&gt;francisco.hernandez@cfe.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ÁRCIGA VÁZQUEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:joseav_59@yahoo.com.mx"&gt;joseav_59@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ DE JESÚS GRANADOS BARBA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:pepegayo59@gmail.com"&gt;pepegayo59@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jjgranadosb@yahoo.com.mx"&gt;jjgranadosb@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ DE JESÚS PANTOJA MALDONADO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jesus.pantoja@roche.com"&gt;jesus.pantoja@roche.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;JOSEFINA ISABEL VALADEZ CEDILLO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:faine60@hotmail.com"&gt;faine60@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jivc_99@yahoo.com.mx"&gt;jivc_99@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUAN SILVESTRE LECHUGA PEÑA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jsilvestrelp@hidalgo.gob.mx"&gt;jsilvestrelp@hidalgo.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jslechugap@yahoo.com.mx"&gt;jslechugap@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;KARL HEINZ SCHREIBER&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:karlheinzsch59@hotmail.com"&gt;karlheinzsch59@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MA. ISABEL AGUIRRE GARCÍA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:isa@golfinn.org"&gt;isa@golfinn.org&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:ma.aguirre@semarnat.gob.mx"&gt;ma.aguirre@semarnat.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MA. TERESA RUIZ GARCÍA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:tereruiz_0225@yahoo.com.mx"&gt;tereruiz_0225@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:elez_07@yahoo.com.mx"&gt;elez_07@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARIBEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:maisabelrg@prodigy.net.mx"&gt;maisabelrg@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:merlina2006mx@hotmail.com"&gt;merlina2006mx@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARIO ALBERTO ÁLVAREZ OLVERA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:marburdeos@hotmail.com"&gt;marburdeos@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OLIVIA VILLATORO HERNÁNDEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:olivillatoro@msn.com"&gt;olivillatoro@msn.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAFAEL MALPICA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:paralelo17@hotmail.com"&gt;paralelo17@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:rmalpica17@yahoo.com.mx"&gt;rmalpica17@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cbtelevision.com.mx/"&gt;http://www.cbtelevision.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SALVADOR JARA DÍAZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:saljad@att.net.mx"&gt;saljad@att.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SALVADOR RIVERA GUZMÁN&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sriveraguzman@yahoo.com.mx"&gt;sriveraguzman@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://elmargenglobal.blogspot.com/"&gt;http://elmargenglobal.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SAMUEL MARAÑÓN HERRERA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:mahs7513@correo.xoc.uam.mx"&gt;mahs7513@correo.xoc.uam.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SANDRA MÁRQUEZ HERNÁNDEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:solsan01@yahoo.com.mx"&gt;solsan01@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SILVIA MARTÍNEZ CASTILLEJOS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:silmarticas@hotmail.com"&gt;silmarticas@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR ALCÁNTAR CÁRDENAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:subpesca@yct.sagarpa.gob.mx"&gt;subpesca@yct.sagarpa.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XICOTÉNCATL SAHAGÚN ARCILA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:xsahagun@hotmail.com"&gt;xsahagun@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:xsahaguna@yahoo.com.mx"&gt;xsahaguna@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-3364851879678593111?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/3364851879678593111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=3364851879678593111&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3364851879678593111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/3364851879678593111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/bienvenidos-todos.html' title='BIENVENIDOS TODOS'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-7470085665661521656</id><published>2007-10-03T06:38:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T06:41:32.720-07:00</updated><title type='text'>DIRECTORIO DE BIOLOGOS DE LA NOVENA</title><content type='html'>AÍDA MARTÍNEZ CÁRDENAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:aidalucrecia@hotmail.com"&gt;aidalucrecia@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Club Deportivo Irapuato No. 24, Col. Villa Lázaro Cárdenas, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5594 5589&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALEJANDRA ROMANO MUÑOZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:aleromano_m@hotmail.com"&gt;aleromano_m@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Lisboa No. 158 – 6 Col. Valle Quieto, CP 58060 Morelia, Mich.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 443 326 0570&lt;br /&gt;Celulares: 01 443 300 1158 y 01 443 192 3629&lt;br /&gt;Trabajo: Asesora de la Rectora de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Bióloga UAM-X. Maestría en Terapia Transgeneracional, Instituto Bert Hellinger, Ciudad de México, DF&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALEJANDRO MELÉNDEZ HERRADA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:meha1789@correo.xoc.uam.mx"&gt;meha1789@correo.xoc.uam.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajo: Docente en Biología, Departamento del Hombre y su Ambiente, UAMX, DF.&lt;br /&gt;Área de Investigación: Conservación y Manejo de Recursos Naturales y Servicios Ambientales. Línea de Investigación: Ecología y conservación de Fauna silvestre&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 55 5483 7152&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BLOG NOVENA&lt;br /&gt;&lt;a href="http://uamxnovena.blogspot.com/"&gt;http://uamxnovena.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARLOS QUIROGA TREVIÑO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:quirogatc@infosel.com"&gt;quirogatc@infosel.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:cquiroga@agroasemex.gob.mx"&gt;cquiroga@agroasemex.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Av. Belén No. 260, Edificio D-108, Querétaro, Quer.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 442 270 1680 y 01 442 316 6676&lt;br /&gt;Celular: 442 270 2280&lt;br /&gt;Trabajo: Subgerente de Suscripción Acuícola, Agroasemex&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Av. Constituyentes No. 124 Col. El Carrizal CP 76030, Santiago de Querétaro, Quer.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 442 238 1900 y 442 238 1943&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CARMEN AVIÑA JUÁREZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:marburdeos@hotmail.com"&gt;marburdeos@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Calle Atlacomulco, Manzana 9 Lote 52, Sagitario 5, Ecatepec, Edo. de México.&lt;br /&gt;Tel. particular: 15625362&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Secundaria Simón Bolívar, Bosque de Aragón, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 57940095&lt;br /&gt; CLAUDIA ELENA GONZÁLEZ ROMO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clauselena@hotmail.com"&gt;clauselena@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clausgroot@yahoo.com"&gt;clausgroot@yahoo.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:clauselaenia@gmail.com"&gt;clauselaenia@gmail.com&lt;/a&gt; (documentos pesados)&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sihuar@prodigy.net.mx"&gt;sihuar@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajo: Docente e investigadora del Instituto de Ecología y Alimentos Universidad Autónoma de Tamaulipas Etnobiología, Manejo y Conservación de Recursos Naturales, Programa Conservación y Manejo de Ecosistemas&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ecologia.uat.edu.mx/"&gt;http://ecologia.uat.edu.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Dirección trabajo: 13 Blvd. A. López Mateos No. 928, Cd. Victoria, Tamps., CP 87040&lt;br /&gt;Tel. 01 834 318 1800  Ext. 1573 y 1575 Fax: 01 834 316 2721&lt;br /&gt;* Bióloga UAM-X.  Líneas de investigación:&lt;br /&gt;            Etnoecología, historia y cultura de uso de recursos biológicos&lt;br /&gt;            Ecología vegetal&lt;br /&gt;            Ecología del paisaje&lt;br /&gt;            Evaluación de impacto ambiental (paisaje)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EMMA MARIA REYES ROSAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:emmaria2002@yahoo.com.mx"&gt;emmaria2002@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 228 841 2022&lt;br /&gt;Celular: 044 2281593164&lt;br /&gt;Trabajo: Fundadora y actualmente Coordinadora de Política Pública y del diplomado en Salud y Género en el grupo Salud y Género AC de Xalapa&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Margarita Maza de Juárez No. 44 Col. Unidad Jardín, CP 91170 Xalapa, Veracruz&lt;br /&gt;Tel. y Fax trabajo: 01 228 818 9324&lt;br /&gt;Correo electrónico del trabajo: &lt;a href="mailto:salygen@infosel.net.mx"&gt;salygen@infosel.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Bióloga UAM-X. Maestría en Desarrollo Rural (UAM-Xochimilco), Maestría en Psicoterapia Gestalt Adultos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FÉLIX SANTIAGO COLINAS SÁNCHEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:rakks@prodigy.net.mx"&gt;rakks@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel/fax: 01 (55) 5251 0195&lt;br /&gt;Celular: 55 1698 4559&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FRANCISCO JAVIER HERNÁNDEZ ÁLVAREZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:francisco.hernandez@cfe.gob.mx"&gt;francisco.hernandez@cfe.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Primer Retorno de Loma del Recuerdo # 31 casa 2 Col. Vistahermosa,&lt;br /&gt;Delegación Cuajimalpa, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. particular: 55 5414 9321&lt;br /&gt;Trabajo: Responsable del Área Ambiental y el Patrimonio Arqueológico, Subdirección de Construcción, CFE&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Mississippi # 71 Piso 9 Colonia Cuauhtémoc, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 5254 4318, 5229 4400 Ext. 6916 y 6928 Directo: 5231 1876&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Biólogo egresado de la UAMX con Maestría en Ciencias Ambientales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ ÁRCIGA VÁZQUEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:joseav_59@yahoo.com.mx"&gt;joseav_59@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Fernando Ramírez No. 12-8, Col. Obrera, CP 06800, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5793 3041&lt;br /&gt;Celular: 55 2444 7582&lt;br /&gt;Trabajo: Sub director Escuela Secundaria No. 177 Coyolchauqui, México, DF.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JORGE ORIZAGA MACÍAS&lt;br /&gt;Domicilio época de la universidad: Fuente del Emperador No. 4 Tecamachalco, Estado de México. Tel. particular: 5589 1297&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ DE JESÚS GRANADOS BARBA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:pepegayo59@gmail.com"&gt;pepegayo59@gmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jjgranadosb@yahoo.com.mx"&gt;jjgranadosb@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 (618) 833 5151&lt;br /&gt;Celular: 618 134 0857&lt;br /&gt;Domicilio: Calle Cima Nevada No. 510, Fracc. La Cima, CP 34204, Durango, Dgo.&lt;br /&gt;Trabajo: Representación de Pfzifer en Durango&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSÉ DE JESÚS PANTOJA MALDONADO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jesus.pantoja@roche.com"&gt;jesus.pantoja@roche.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Rancho Vista Hermosa No. 185, Casa 3 Col., Campestre Coyoacán, DF&lt;br /&gt;Tel. particular: 5677 0070&lt;br /&gt;Celular: 044 5554019727&lt;br /&gt;Trabajo: Nacional Sales Manager, Diabetes Care México, Roche, México, DF&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 8008497024, +52 (55) 5081 5824. Fax +52 (55) 5081 5888&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Biólogo egresado de la UAMX con Maestría en Ciencias&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JOSEFINA ISABEL VALADEZ CEDILLO&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:faine60@hotmail.com"&gt;faine60@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jivc_99@yahoo.com.mx"&gt;jivc_99@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Gral. Alejandro García No. 8-2, Col. Lomas de Loreto, Puebla, Pue.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 222 2352 767&lt;br /&gt;Celular: 01 222 2599 152&lt;br /&gt;Trabajo: Docente de Biología en el plantel 20 del Colegio de Bachilleres, de Puebla. Ex directora del mismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Bióloga UAM-X. Maestría de Educación en Ciencias, con orientación en Biología, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JULIA RAMÍREZ OBREGÓN&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Tercera Oriente, No. 66, Col. Isidro Favela, México, DF&lt;br /&gt;Tel. época universidad: 5535 1614&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JUAN SILVESTRE LECHUGA PEÑA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jsilvestrelp@hidalgo.gob.mx"&gt;jsilvestrelp@hidalgo.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:jslechugap@yahoo.com.mx"&gt;jslechugap@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajo: Director de Desarrollo Pesquero, dependiente de la Sub secretaría de Desarrollo Rural, Forestal y Pesca, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Gobierno de Hidalgo.&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Ex-Centro Minero Carretera México-Pachuca Km. 93.5, Col. Venta Prieta, CP  42080, Pachuca, Hgo.&lt;br /&gt;Tel.: Trabajo: 01 771 717 8022&lt;br /&gt;Otro Tel. 771 209 0707&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;KARL HEINZ SCHREIBER&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:karlheinzsch59@hotmail.com"&gt;karlheinzsch59@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel. particular 01 333 151 0706&lt;br /&gt;Guadalajara, Jal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LUIS SOLANO MAYA&lt;br /&gt;Domicilio: Lago Como No. 37–3, Col. Popotla, CP 11400, México, DF&lt;br /&gt;Tel. particular: 5399 8892&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MAGDALENA CASARRUBIAS VÁZQUEZ&lt;br /&gt;Domicilio: Retorno 105 No. 16 Col. Unidad Modelo, CP 09089, México, DF&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5582 8204&lt;br /&gt;Celular: 01 55 3699 2956&lt;br /&gt;Domicilio mamá: Comonfort No. 3, CP 39200, Ayutla, Guerrero&lt;br /&gt;Tel. particulares: 01 745 455 0272 / 01 745 455 0020 y (probable) 01 (745) 455 5040&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MA. GUADALUPE LEY VILLELA&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Gabino Barreda No. 135-4 Col. San Rafael, México, DF&lt;br /&gt;Tel. época universidad: 5535 6325 y 5535 6919&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MA. ISABEL AGUIRRE GARCÍA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:isa@golfinn.org"&gt;isa@golfinn.org&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:ma.aguirre@semarnat.gob.mx"&gt;ma.aguirre@semarnat.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Celular: 01 55 3413 4056&lt;br /&gt;Trabajo: Subdirectora de Inventarios y Proyectos para Restauración de Suelos Contaminados, SEMARNAT, Nivel: NB1.&lt;br /&gt;Tel. trabajo:   5624 3382, Ext. 23626. Directo: 5624 3626 Fax: 5662 1587&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MA. TERESA RUIZ GARCÍA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:tereruiz_0225@yahoo.com.mx"&gt;tereruiz_0225@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:elez_07@yahoo.com.mx"&gt;elez_07@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Norte 79-B No. 204 Col. Electricistas, CP 02060, México, DF&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5396 9258&lt;br /&gt;Celular: 01 55 1814 0454&lt;br /&gt;Trabajo: Docente de Biología en la Escuela Secundaria Federal Diurna No. 55 República de El Salvador&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Norte 87 y Aspiros, Col. Electricistas, CP 02060, México, DF&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 5561 0874.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Bióloga UAM-X. Docente desde 1984. Diplomada en Pedagogía por la SEE y la Universidad La Salle, campus Benjamín Franklin en México, DF&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MANUEL VALDEZ ANDRADE&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Querétaro No. 120, Col. Valle Ceilán, Tlalnepantla, Edo. de México. Teléfono época universidad: 5565 8882&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARIBEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:maisabelrg@prodigy.net.mx"&gt;maisabelrg@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:merlina2006mx@hotmail.com"&gt;merlina2006mx@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Privada de Tamarindos No. 106, Torre C, Departamento 1 B, Bosques de las Lomas (al lado del edificio conocido como El Pantalón, cerca de Santa Fe y la autopista a Toluca), CP 05120, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5259 6503&lt;br /&gt;Cel. 01 55 1849 7301&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 5202 2970&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARIO ALBERTO ÁLVAREZ OLVERA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:marburdeos@hotmail.com"&gt;marburdeos@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Calle Atlacomulco, Manzana 9 Lote 52, Sagitario 5, Ecatepec, Edo. De México.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 (55) 1562 5362&lt;br /&gt;Trabajo: Secundaria Simón Bolívar, Bosque de Aragón, México, DF.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 (55) 5794 0095&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MARTHA ELIZONDO GARCÍA&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Poniente 81 No. 28 Casa 24, Tacubaya, México, DF&lt;br /&gt;Tel. época universidad: 515 8495 Tel. papás: 516 4883&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OLIVIA VILLATORO HERNÁNDEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:olivillatoro@msn.com"&gt;olivillatoro@msn.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Av. Brasil No. 12, Col. El Retiro, CP 29040, Tuxtla, Gutiérrez, Chiapas.&lt;br /&gt;Dirección tienda de artesanías: Av. Central Oriente No. 667, Col. Centro, CP 2900&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 961 614 1594&lt;br /&gt;Celulares: 01 961 253 3827 y 01 961 580 4704 &lt;br /&gt;Tel. tienda: 01 961 613 7623 y 01 (961) 612 1251&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RAFAEL MALPICA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:paralelo17@hotmail.com"&gt;paralelo17@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:rmalpica17@yahoo.com.mx"&gt;rmalpica17@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.cbtelevision.com.mx/"&gt;http://www.cbtelevision.com.mx&lt;/a&gt; (Noticias por la tarde y  Paralelo 17)&lt;br /&gt;Domicilio: Lisboa No. 158 – 6 Col. Valle Quieto, CP 58060 Morelia, Mich.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 443 326 0570&lt;br /&gt;Celular: 01 443 213 9271&lt;br /&gt;Trabajo: conductor de televisión y Gerente de Relaciones Públicas de la empresa CB Televisión de Michoacán&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Av. Lázaro Cárdenas No. 1736, Col. Chapultepec Sur, CP 58260, Morelia, Mich.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 443 314 3515 y 01 443 315 4110&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SALVADOR JARA DÍAZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:saljad@att.net.mx"&gt;saljad@att.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Manuel E. Gorostiza No. 35, Satélite, Edo. de México, CP 53100&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 55 5572 2621&lt;br /&gt;Trabajo: Jefe del Departamento de Ordenamiento Regional, Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno del Estado de México&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Avenida Gustavo Baz No. 2160, esquina Mario Colín, segundo piso, edificio Ericsson, Col. La Loma, CP 54060, Tlalnepantla, Estado de México&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 5366 8259, 5366 8260&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SALVADOR RIVERA GUZMÁN&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sriveraguzman@yahoo.com.mx"&gt;sriveraguzman@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 (55) 5655 7010 &lt;br /&gt;Web/blog propio: &lt;a href="http://elmargenglobal.blogspot.com/"&gt;http://elmargenglobal.blogspot.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajo: Docente e investigador en la UAMX&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Biólogo egresado de la UAMX con Maestría del El Colegio de México, México, DF&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SAMUEL MARAÑÓN HERRERA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:mahs7513@correo.xoc.uam.mx"&gt;mahs7513@correo.xoc.uam.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Trabajo: Docente en Biología, Departamento del Hombre y su Ambiente, UAMX, DF.&lt;br /&gt;Área de Investigación: Desarrollo y Manejo de los Recursos Naturales Renovables Acuáticos. Línea de Investigación: Ecología de Peces Tropicales&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 55 5483 7151&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SANDRA MÁRQUEZ HERNÁNDEZ&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:solsan01@yahoo.com.mx"&gt;solsan01@yahoo.com.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;304- 44 Stubbs dr. North York, Ontario, Canada M2L 2R3&lt;br /&gt;Tel. 416  901  3657&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SAÚL CANSECO MENDOZA&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Av. Hidalgo No. 10 Col. San Nicolás Tolentino, México, DF&lt;br /&gt;Tel. época universidad: 670 3887&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SILVIA MARTÍNEZ CASTILLEJOS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:silmarticas@hotmail.com"&gt;silmarticas@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Av.  Ramón Espíndola Blanco, Manzana 42 lote 39  Col.  Torres de Kala. Campeche, Cam.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 981 817 1798&lt;br /&gt;Celular: 01 981 113 3357&lt;br /&gt;Trabajo: Profesora de tiempo completo en la preparatoria Hermilo Sandoval Campos de la Universidad Autónoma de Campeche en las materias de Inglés, Biología y Desarrollo Humano&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 981 811 9800 Ext. 77006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TERESA ZEPEDA LÓPEZ&lt;br /&gt;Domicilio época universidad: Av. Guerrero No. 1238 – 5, Acapulco, Gro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VÍCTOR ALCÁNTAR CÁRDENAS&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:subpesca@yct.sagarpa.gob.mx"&gt;subpesca@yct.sagarpa.gob.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio particular: Calle 45 No. 486 x 32 A y 36 Diag., Col. Brisas del Norte, Mérida, Yucatán&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 999 986 0219&lt;br /&gt;Trabajo: Subdelegado de Pesca de la SAGARPA&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Calle 2-A X 1 No. 401, CP: 97130, Mérida, Yucatán&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 (999) 943 0832 Ext. 36037&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;XICOTÉNCATL SAHAGÚN ARCILA&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:xsahagun@hotmail.com"&gt;xsahagun@hotmail.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:xsahagun@prodigy.net.mx"&gt;xsahagun@prodigy.net.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Domicilio: Privada 1, Lote 6, Fracc. Santa Cecilia, CP 24090, Campeche, Cam.&lt;br /&gt;Tel. particular: 01 (981) 813 1939&lt;br /&gt;Celulares: 01 (981) 120 2112 y 01 (981) 102 2100&lt;br /&gt;Trabajo: Docente e investigador en el Instituto Tecnológico Agropecuario No. 5 de Chiná&lt;br /&gt;Dirección trabajo: Calle 22 s/n X 23 frente al cementerio AP 89,  CP 24000, Mpio. de Chiná, Campeche.&lt;br /&gt;Tel. trabajo: 01 (981) 827 2052 y 01 (981) 827 2082&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;* Por si alguien desean integrarse:&lt;br /&gt;Asociación de Biólogos de la Universidad Autónoma Metropolitana (ABUAM, AC)&lt;br /&gt;Contacto: Biól. Sandra Gisele Patiño Espinosa, Coordinadora de Vinculación&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sandrape@correo.xoc.uam.mx"&gt;sandrape@correo.xoc.uam.mx&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:sandrape@grupocrusta.com"&gt;sandrape@grupocrusta.com&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tel/fax 5483 7000 ext 3150&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colegio de Biólogos de México, AC&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.ibiologia.unam.mx/novedades/biologos.htm"&gt;http://www.ibiologia.unam.mx/novedades/biologos.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://mx.groups.yahoo.com/group/colegiodebiologosdemexico/"&gt;http://mx.groups.yahoo.com/group/colegiodebiologosdemexico/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-7470085665661521656?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/7470085665661521656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=7470085665661521656&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7470085665661521656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/7470085665661521656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/directorio-de-biologos-de-la-novena.html' title='DIRECTORIO DE BIOLOGOS DE LA NOVENA'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-2967945296818645925</id><published>2007-10-02T09:12:00.000-07:00</published><updated>2007-10-02T09:14:39.232-07:00</updated><title type='text'>TIPS PARA AHORRAR GASOLINA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Por Carlos Quiroga Treviño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Novenos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos tips para que ahorren un poco en gasolina.     Compra o llena el tanque del carro solamente temprano por la mañana que es cuando la temperatura de la tierra aun está fría. Recuerda que todas las gasolineras tienen sus tanques de almacenaje enterrados bajo tierra. Entre más fría esté la tierra más densa estará la gasolina, cuando el clima es más cálido la gasolina se expande, por lo que el litro que compras por la tarde....ya no es exactamente un litro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el negocio del petróleo, la gravedad específica y temperatura de la gasolina, diesel y gas-avión, etanol y otros productos del petróleo juegan un papel importante. Un incremento de 1 grado de la temperatura es un problema importante para este negocio. Pero las gasolineras no tienen una compensación por temperatura en las bombas. Cuando te estén llenando el tanque procura checar que lo hagan en el modo lento ya que se reducen al mínimo los vapores que se crean al estar bombeando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas las mangueras en la bomba tiene un retorno de vapor. Si usted está bombeando rápido, algo del líquido que va a su tanque se convierte en vapor y el retorno de vapor lo regresa al tanque de almacenamiento subterráneo de la gasolinera, por lo cual está usted pagando más por menos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otra recomendación importante es llenar el tanque cuando esté a la mitad, ya que entre más gasolina tengas en el tanque habrá menos aire ocupando espacio y la gasolina se evapora más rápido de lo que te imaginas. Los tanques de almacenamiento tienen un techo interno flotante y les sirve de una tolerancia cero entre el gas y la atmósfera, por lo que minimiza la evaporación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una más, si hay un camión bombeando gasolina dentro de los tanques de almacenamiento no te pares a cargar gasolina, NO lo llenes por que la gasolina que está adentro está siendo revuelta y todas las impurezas que usualmente se van al fondo podrían terminar en tu tanque de gasolina&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero y esto te ayude a sacar más provecho de tu dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-2967945296818645925?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/2967945296818645925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=2967945296818645925&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2967945296818645925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/2967945296818645925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/10/tips-para-ahorrar-gasolina.html' title='TIPS PARA AHORRAR GASOLINA'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7539287272368666914.post-6954797314869784722</id><published>2007-09-20T09:52:00.000-07:00</published><updated>2007-09-20T11:42:09.281-07:00</updated><title type='text'>LA NOVENA HOY</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/RvKl6SCGwFI/AAAAAAAAAAM/z9ABz8beAM8/s1600-h/S6001806.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5112330947710599250" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/RvKl6SCGwFI/AAAAAAAAAAM/z9ABz8beAM8/s200/S6001806.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7539287272368666914-6954797314869784722?l=uamxnovena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://uamxnovena.blogspot.com/feeds/6954797314869784722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7539287272368666914&amp;postID=6954797314869784722&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6954797314869784722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7539287272368666914/posts/default/6954797314869784722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://uamxnovena.blogspot.com/2007/09/blog-post.html' title='LA NOVENA HOY'/><author><name>BIOLOGIA</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05320948332885745613</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_OC0sP99YpWE/RvKl6SCGwFI/AAAAAAAAAAM/z9ABz8beAM8/s72-c/S6001806.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
